De Hollywood a Chollywood, ¿será China la nueva potencia cinematográfica mundial?

A woman, a gun and a Noodle Shop

A woman, a gun and a Noodle Shop

Hace poco publiqué en Twitter un enlace a una curiosa nota publicada por The Guardian. En la pieza se hablaba del remake chino de Blood Simple, ópera prima de los hermanos Coen, que había sido realizado por el veterano realizador Zhang Yimou. Ambientada en la polvorienta provincia de Gansu en la antigua China feudal, el film fue aclamado en el pasado festival de Berlín y ha sido un éxito de público en China. Se titula A Woman, A Gun and a Noodle Shop.

Pero más allá de la curiosidad de ver un remake «al revés», la nota del diario británico pone de relieve las implicaciones económicas del asunto. Con una población de casi dos millardos de habitantes y una economía capitalista en pleno florecimiento, existen no pocas probabilidades de que el gigante asiático desplace a Hollywood como la potencia cinematográfica mundial en un futuro no muy lejano. Más aún, apunta el artículo, cuando la economía estadounidense está técnicamente en bancarrota.

Blood Simple tampoco es el único remake de una película americana realizado para las vastas audiencias chinas. Se sabe que se está desarrollando una adaptación de la comedia romántica What Women Want, protagonizada por Gong Li y Andy Lau, por ejemplo. O allí está el caso de High School Musical: China. Por otra parte, China también podría convertirse en la fuerza financiera de muchas películas de un Hollywood moribundo. Allí está el ejemplo del remake de The Karate Kid, un proyecto de un estudio de Hollywood financiado por China Film Group Corporation, la empresa estatal cinematográfica china.

¿Alguien sabe de algún curso barato de mandarín?

A Woman, A Gun and a Noodle Shop | Trailer

Anuncios

Martin Scorsese y la televisión: ¿es la TV el futuro del cine?

Martin Scorsese siempre ha estado adelantado a su tiempo. y no se equivoca con su apreciación sobre la televisión.

Puede que sea seguro decir que ésta ha sido la década de la televisión. De la televisión por cable, al menos. La renovación creativa que comenzó a finales de los 90’s con David Lynch, se ha extendido y consolidado con series como Los Sopranos, House MD., Six Feet Under. Y más recientemente, True Blood, Dexter, Mad Men o The Wire, —el Citizen Kane de las nuevas teleseries.

Y esas, tan sólo por nombrar un puñado. Y sin contar The Office, Entourage, Weeds. O, bueno, Lost —¿creían que se me olvidaba? O las series documentales de vanguardia de Adam Curtis, como The Power of the Nightmares o The Trap.

(más…)

Arte, sexo, violencia y censura (II): el escándalo de «Fatty» Arbuckle

Esta es la segunda entrega de una serie de artículos sobre la censura de obras artísticas (sobre todo, gráficas y cinematográficas) como una forma de prevenir conductas violentas o sus (supuestos) efectos nocivos. No se trata de un estudio, sino simplemente de poner en perspectiva el asunto. Pueden leer la primera parte aquí

La historia es muy conocida. Se trata quizás del primer gran escándalo de Hollywood y constituyó la coartada perfecta para redactar y aplicar un estricto código de censura que regiría durante décadas la producción cinematográfica estadounidense. (más…)

Arte, sexo, violencia e infancia, una breve reseña sobre la censura (I)

¿Se han preguntado de dónde viene la idea de que una obra de arte, o del entretenimiento, puede incidir negativamente en la conducta humana? ¿No? Bueno, vayan a prepararse su bebida favorita porque la respuesta va a ser larga. No, no la pienso publicar toda hoy, para darle un poquito de suspense al asunto.

Pero para engancharlos, les adelantaré que tiene todos los ingredientes inherentes a toda buena historia: asesinos y muertes, escándalos y periodistas sensacionalistas, gentes de clases altas e individuos de la peor calaña, políticos santurrones y cruzados contra el crimen, súper héroes, psicópatas, psiquiatras, orgías, sacerdotes católicos… (más…)

«No parece española», Welovecinema.es analiza el desencuentro del público español con su cine

La frase «esa película es muy buena, no parece [insertar aquí el país de su preferencia]» es quizás la más representativa del desencuentro del público con sus propias cinematografías. La escuchado referida al cine colombiano y al chileno, al venezolano, desde luego y, sobre todo, al español. No obstante, nunca he escuchado a un argentino decirla. Tampoco a un mexicano. Y, menos, a un cubano.

(más…)

Pin It on Pinterest