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Léos Carax también hace películas “extranjeras”

Holy Motors, de Léos Carax, es una de las películas del año (pasado). El realizador de Mauvais Sang rompió su silencio de más de una década con un film fragmentado, metafórico, y (auto, meta) referencial que, al mismo tiempo, es todo un tour de force actoral para su actor fetiche, Denis Lavant.

El film ha pasado como un tornado por todos los festivales en los que ha sido presentado, arrasando con premios y elogios. Una de las escenas de la película, el inexplicable e inexplicado interludio en el que Lavant interpreta una versión al acordeón de ‘Let my Baby Ride’ de R.L. Burnside, se ha convertido en un fenómeno viral en la red, además de haber sido reconocida por muchos críticos como una de las mejores secuencias del año (ciertamente, una escena que nada tiene que envidiarle a la de Modern Love, de Mauvais Sang, o la escena de los fuegos artificiales de Les Amants du Pont Neuf).
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Anatomía de una escena: la misma historia dos veces

Persona, Ingmar Bergman
Persona, Ingmar Bergman

Desde Persona, de Bergman, sabemos que no es el mismo cuento el que se cuenta que el que se escucha.

En la obra maestra del realizador sueco, Liv Ullman hace un relato y la cámara permanece sobre su rostro. Luego, el mismo relato se repite sobre el rostro de Bibi Anderson, mientras escucha. Pero ya no es el mismo. Algo ha cambiado.

—Atención: puede que me equivoque, que no sea Ullman quien narre y Anderson quien escucha. Disculpen: hace tiempo que no veo la película. Es más, puede que hasta me esté confundiendo de película. Pero estoy seguro de que lo vi en una de Bergman.

He recordado aquellas dos memorables secuencias viendo un capítulo de la primera temporada de The Wire. Estoy revisando las cinco temporadas de la serie pues una de las historias en las que estoy enfrascado —además de Tres Bellezas, la comedia de humor negro sobre el mundo de la belleza venezolana— por estos días es una especie de western urbano, ambientado en un barrio de Caracas.

He dicho western porque incluye muchas convenciones del género, pero por otro lado, también es un policial. Y creo que en los últimos años, no he visto un mejor policial televisivo que la serie de David Simons y Ed Burns. Novelista policial y reportero de sucesos, el primero; y detective de Narcóticos, el segundo; ambos autores usaron toda su experiencia acumulada para imprimirle realismo a la serie, en un mundo que conocían al dedillo: los barrios bajos de Baltimore.

La historia recorre de arriba a abajo el entramado del negocio del tráfico de drogas: desde las latas esferas políticas, hasta los vendedores de drogas al detal, pasando por toda la estructura burocrática de los servicios de seguridad estadounidenses. Muchos de los personajes de The Wire están basados en personajes reales y algunos, incluso, se interpretan a sí mismos en la pantalla. No creo que deba explicar mucho más pues estoy seguro de que muchos de ustedes la deben haber visto.

Y si la vieron, estoy seguro de que recordarán el episodio 4 de la primera temporada, Old Cases. Hacia la mitad del episodio, el personaje “D” (D’Angelo Barksdale) , quien acaba de salir de prisión, relata el crimen que cometió:

[quicktime]http://dl.dropbox.com/u/118936/The.Wire.1×04.Old.Cases.habla.m4v[/quicktime]

El monólogo de “D” (interpretado por Larry Gilliard Jr.) está pleno de imágenes. Tantas, y tan precisas son, que no prácticamente no hace falta verlas. El ritmo y el énfasis dramático de la escena está subrayado además por los movimientos de cámara.

No obstante, hacia final del capítulo, la escena se crece en el recuerdo cuando los detectives McNulty y “Bunk” hacen la reconstrucción del crimen cometido por “D”. Si en la primera el diálogo provocaba las imágenes, esta vez la imagen lo es todo. Pero no vemos las imágenes del relato de “D”, sino imágenes que recrean ese relato. Imágenes de imágenes. Curiosamente, casi todo el diálogo se reduce a una palabra de cuatro letras, y eso basta para expresar las diferentes conclusiones de los personajes y mostrar el arco dramático de la escena. Sin más preámbulo, la escena:

[quicktime]http://dl.dropbox.com/u/118936/The.Wire.1×04.Old.Cases.reconstruccion.m4v[/quicktime]

Sí, hombre, claro que no es Bergman. Ni siquiera es cine. Es televisión (bueno, HBO no es televisión, según reza su slogan). Pero es un buen ejemplo del uso ilimitado que se le puede dar los limitados recursos expresivos del lenguaje cinematográfico.

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100 grandes insultos de la historia del cine

Aprenda a insultar a la manera de Hollywood
No son los más importantes ni lo mejores, pues creo que aquí faltan unas cuantas películas españolas e italianas donde se insulta la gente de lo lindo, pero como una recopilación de insultos del cine de Hollywood, del cine estadounidense e inglés, creo que es muy completa.

No obstante, creo que algunas importantes omisiones. Empezando por todos los insultos que, a razón de 5 por minuto (calculo yo al ojo por ciento), profiere Dennis Hooper en Blue Velvet.

A continuación, la lista de las películas incluidas en el montaje:

Roxanne, Adventures of Priscilla Queen of the Desert, Gleaming the Cube, The Princess Bride, A Fish Called Wanda, Star Wars, The Wizard of Oz, Casino, Three Amigos, A Clockwork Orange, Dolemite, Glengarry Glen Ross, Bad Santa, The Witches of Eastwick, The Big Lebowski, In Bruges, Full Metal Jacket, There Will Be Blood, Toy Story, Casablanca, Encino Man, The Women, Predator, Army of Darkness, They Live, Uncle Buck, Big Trouble in Little China, New Jack City, Billy Madison, Kiss Kiss Bang Bang, The Departed, Carlito’s Way, In the Loop, Glengarry Glen Ross, Stand By Me, Grosse Pointe Blank, Duck Soup, Caddyshack, Planes Trains & Automobiles, South Park, Napoleon Dynamite, Mean Girls, The Breakfast Club, As Good as It Gets, The 6th Day, Step Brothers, O Brother Where Art Thou?, Full Metal Jacket, City Slickers, Road House, True Grit, Shot Circuit, Raging Bull, The Usual Suspects, Snatch, Caddyshack, The Last Boy Scout, Ghostbusters, The Sandlot, As Good as It Gets, 48 Hrs, In Bruges, Silver Streak, Glengarry Glen Ross, A Fish Called Wanda, Goodfellas, National Lampoon’s Christmas Vacation, The Mist, Trading Places, The Warriors, Point Break, Gangs of New York, Reservoir Dogs, The Breakfast Club, The Cowboys, Full Metal Jacket, Dodgeball, Donnie Darko, Scarface, The Good the Bad and the Ugly, Anchorman, Tropic Thunder, Sexy Beast, In the Loop, Get Shorty, Blazing Saddles, The Way of the Gun, Blade: Trinity, Clerks, The Boondock Saints, The Exorcist, What About Bob?, Weird Science, Con Air, True Romance, In the Loop, Monty Python and the Holy Grail, Lake Placid, The Front, Gone with the Wind.

Vía | Pajiba

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Anatomía de una escena: la presentación de Cheyenne en C’era una volta il west

Jill (Claudia Cardinale) atenta a lo que ocurre en el exterior de la fonda

A mi juicio, que es escaso y modesto, C’era una volta il west es la gran obra maestra de Sergio Leone y uno de los grandes westerns de todos los tiempos. Es la película que muestra al realizador en su pico creativo y su mejor forma. También creo que es la película cumbre de lo que hasta ese momento se consideraba un subgénero menor, el Spaghetti Western.

La película está protagonizada por Jason Robards, Peter Fonda, Charles Bronson, a cuyo mutismo Leone sabe sacarle provecho, y una hermosísima Claudia Cardinale. Todos interpretan personajes difíciles de clasificar, en un subgénero (el Spaghetti Western) hasta entonces usualmente caracterizado por personajes más o menos unidimensionales: buenos o malos, virtuosos o canallas. Esa línea divisoria desaparece en el film de Leone.

La trama de C’era una volta il west fue escrita por Leone, con la colaboración de dos grande del cine Bernardo Bertolucci y Dario Argento. Con una estructura con mucha influencia del género policial; su tema principal es el mismo de decenas de westerns crepusculares: el del fin del salvaje Oeste con la llegada de la civilización, simbolizada en la locomotora de vapor y el desarrollo de las vías de comunicación. No en balde, la cinta arranca en una estación de trenes y su trama está impregnada de nostalgia por una época a punto de concluir. La locomotora y las vías férreas, de paso, se transforman en la película en un poderoso recurso narrativo y visual.

Pero acaso lo que más llama la atención es la construcción dramática de la película, basada en una milimétrica dosificación de la información, tanto visual, sonora como narrativa. Como gran realizador que era, Leone sabía bien que en el cine es tan importante lo que se muestra como lo que se oculta (y cuándo se revela lo oculto); lo que está en el cuadro como lo que transcurre fuera de él; lo que se ve como lo que se escucha —C’era una volta il west tiene un manejo magistral del sonido como recurso narrativo—. El efecto emocional se complementa con la extraordinaria economía de lenguaje de Leone. Así, hay en la película largas secuencias cuyo sentido depende apenas de un único plano que devela una información contundente.

Sin mayores rodeos, sirva la siguiente escena como un buen ejemplo.

EXT. DESIERTO – DÍA

El arriero que transporta a Jill se detiene en una especie de establo-cantina a la orilla del camino. Ella protesta pues está apurada y él le dice que si el tren hace paradas, ¿por qué él no? Jill mira con desconfianza a su alrededor y con desagrado el establo. El arriero entra al lugar.

INT. FONDA – DÍA

Poco después entra ella. Su mirada altiva se pasea por el lúgubre sitio. Ella decide acercarse a la barra. Y allí, la recibe la mirada lujuriosa del cantinero. Es obvio que no resulta usual la visita de una mujer tan elegante y hermosa a semejante pocilga. Después de desvestirla con su mirada, que se detiene largamente en sus senos, el cantinero baboso inicia el diálogo.

CANTINERO

¿En qué puedo servirle, señora?

JILL

Me gustaría un poco de agua... Si no es mucha molestia...

CANTINERO

(Escupe en el suelo)

¡Agua! ¡Esa palabra es veneno por aquí desde el Diluvio Universal!

JILL

¿Usted quiere decir que nunca se lavan?

CANTINERO

¡Claro que sí!

JILL

Bueno, me gustaría usar los mismos servicios que ustedes.

CANTINERO

(Con una gran sonrisa)

¡Claro que puede! Hay una bañera llena al fondo. Y tiene usted mucha suerte, pues sólo la han utilizado tres personas esta mañana...

JILL

(Sarcástica)

¿Por separado o juntas?

CANTINERO

(Extasiado)

Yo podría decir que usted es una mujer de alcurnia. Seguro que viene de alguna ciudad del Este.

JILL

New Orleans...

CANTINERO

(Se yergue y grita)

¡New Orleans...!

JILL

¿Ha estado allá?

CANTINERO

(Recostándose en la barraotra vez)

No... Pero tengo una prima ahí... Tiene una taberna... Ya sabe... Ella...

Justo en ese momento, el cantinero se interrumpe, al escuchar allá afuera relinchos de caballos, una carreta que se acerca a toda velocidad.

(Hay que hacer click en la foto para iniciar la presentación. Está dividida en tres bloques. Al final de cada uno hay que volver al artículo y avanzar al siguiente bloque de fotografías).

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La escena no termina allí. Al descubrir las esposas, arranca el tema musical que sirve de introducción a un nuevo personaje que termina de darle sentido a todo lo que hemos visto. Y el cierre es perfecto: con el cantinero, cuyo diálogo, descubriremos luego, revela información más importante de lo que pensamos. Si ya han llegado hasta aquí, quizás quieran ver la escena completa. Pueden descargarla de este enlace, donde estará disponible esta el fin de semana…

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Año nuevo, el beso de la muerte y la revolución cubana

La Habana, 31 de diciembre de 1958. El reloj marca las 12 de la noche y los invitados a la multitudinaria fiesta se abrazan. Allá, al fondo, el anfitrión, Fulgencio Batista, quien durante casi una década ha regido los destinos de la isla con mano dura, recibe los buenos deseos en compañía de su familia. Michael Corleone busca entre la gente a su hermano Fredo. Acaba de descubrir su traición. Cuando lo encuentra, lo toma del cuello y le besa en la boca.

El beso de la muerte.
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Bullitt, el mapa de la persecución y la mentira a 24 cuadros por segundo

En la entrevista que días atrás referenciamos, James Cameron contradice la famosa frase de Jean-Luc Godard de que el cine era “la verdad a 24 cuadros por segundo”.

Dice Cameron:

“Yo creo que Godard lo entendió completamente al revés. El cine no es la verdad a 24 veces por segundo, el cine miente 24 veces en un segundo. Actores pretendiendo ser quienes no son, en situaciones y lugares completamente ilusorios. Día por noche, seco en vez de húmedo, Vancouver por Nueva York, raspaduras de papa en vez de nieve. El edificio es un decorado de delgadas paredes, la luz del sol es emitida por un xenon, y el ruido del tráfico es suministrado por ingenieros de sonido. Es todo una ilusión…”

¿Se acuerdan de aquel artículo sobre la hermosa persecución automovilística de Bullitt?

Después de publicar el post, me dediqué algunos días a estudiar cómo habían filmado y, sobre todo, editado la escena –al fin y al cabo, fue la escena que le valió el Oscar a la mejor edición, al filme: sin una sola palabra, es el cine en su estado más puro.

Allí donde un guionista o director del Hollywood actual habría puesto a su personaje a decir alguna bobería del tipo “ahora comienza lo bueno”, Peter Yates se limita a hacer que su villano se ajuste el cinturón de seguridad. Y eso le basta para telegrafiarle al público que la diversión está por comenzar.

Eso, sin contar otros detalles como la inversión de los roles del perseguidor y el perseguido al comienzo de la secuencia, o el descenso de la colina escalonada desde el interior del Dodge Charger GTO.

Fue entonces cuando, mientras buscaba más información en la internet, tropecé con un mapa que traza el recorrido real de los automóviles. Un recorrido imposible si se quisiera seguir, pues lo que en la pantalla es un continuum, por obra y gracia del montaje, en la realidad no son otra cosa que fragmentos de calles, algunas distantes kilómetros entre sí.


View Larger Map

En la página del mapa, en Google Maps, podrán leer (en inglés) una explicación del recorrido con su foto respectiva. El mapa fue elaborado por la gente del blog Mt. Holly Mayor’s Office.

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Cloverfield, finales alternativos y escenas adicionales

cloverfield.jpgCloverfield, el filme producido por J.J. Abrahms y dirigido por Matt Reeves me sigue pareciendo uno de los mejores que he visto este año.

De hecho, ha ido creciendo en el recuerdo.

A continuación encontrarán algunos finales alternativos y escenas eliminadas que integrarán la versión en DVD, de próxima aparición.

Apresúrense, quizás no se mantengan en línea mucho tiempo.
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