Televisión

La serie de TV The Purge amplía el universo distópico de la franquicia cinematográfica

4 min de lectura

La serie de TV The Purge (USA/SyFy) ya está en el aire. Pocos conceptos tan poderosos y con tantas posibilidades dramáticas como el de la franquicia y, ahora, la serie. La franquicia describe una sociedad, la estadounidense, organizada en torno a una sangrienta celebración. Una purga anual.

Una noche en la que, por 12 horas, la población tiene la total libertad de perpetrar toda clase de crímenes. Y sin temer retaliación alguna. Un concepto vil que embarga al espectador con una extraña e inasible sensación de resaca moral.

Lo interesante es que lo que en la primera cinta era apenas la premisa de una historia de horror, íntima y mínima; gradualmente devino en la base fundamental de una sociedad distópica. Además de una ácida crítica hacia la derecha religiosa más recalcitrante de los Estados Unidos.

Purga y totalitarismo

La historia nos ha acostumbrado a que las purgas son mecanismos de desahogo de tensiones y recuperación del equilibrio de los totalitarismos. Bien sea a través de la muerte, la cárcel o el exilio.

Por eso resulta muy ingeniosa la inversión implícita en el concepto narrativo de los filmes. Las purgas como base fundamental de un gobierno totalitario. En este caso, el de un partido conservador, de ultraderecha, los Nuevos Padres Fundadores de América.

Es también ingeniosa la idea de usar el crimen como mecanismo de desahogo de tensiones sociales. El pensamiento conservador está alimentado por las amenazas externas. La racial. La política. El crimen.

Pero en este caso, Los Nuevos Padres Fundadores de América abrazan el crimen en vez de combatirlo. Y esta idea es lo que sostiene todo su entramado de poder y control social. Si no puedes contra ellos, únete. 

No hay que perder de vista que la clase política y empresarial —blanca, nacionalista y corrupta— que dirige los destinos de EE.UU. ve la purga como una herramienta de sometimiento y exterminio de las clases más desposeídas y las minorías discriminadas.

Serie de TV The Purge
Serie de TV The Purge, visión más amplia

La serie de TV The Purge, horizonte más amplio

Conforme han ido estrenando películas, el enfoque de la franquicia se ha ido ampliando. De una primera cinta que prácticamente transcurría en una sola locación y se centraba en una familia protagonista, las siguientes películas ampliaron su visión e incluyeron tramas colectivas que abarcan casi todo el espectro social.

Y después de la última “precuela” (The First Purge), acaso era inevitable que tarde o temprano arribara una serie con el mismo concepto. Esta semana, finalmente, se ha estrenado el primer capítulo.

Desde luego, un sólo capítulo es insuficiente para juzgar las diez horas que tendrá de duración la nueva serie. Pero si hemos de juzgar por esta primera entrega, el resto se adivina igual o más vertiginoso que el ritmo de los largometrajes. Quizás un tanto más oscuro, sexy, pero igualmente vil.

Sinopsis de la serie de TV The Purge

La serie de TV The Purge tiene como protagonistas a Miguel, un marine que Penélope. Ella se ha unido a un culto pseudorreligioso en torno a La Purga. Miguel ha recibido una carta de su hermana y teme lo peor.

Ambos son huérfanos y perdieron a sus padres en La Purga de La Doncella de Staten Island (acontecimientos que se narran en The First Purge, estrenada a mediados de año).

Al mismo tiempo, en otro lugar de la ciudad, un grupo de empleados de una corporación, liderados por una dura ejecutiva interpretada por Amanda Warren, se preparan para trabajar durante la noche de purga. El primer capítulo no abunda en detalles sobre esta trama. Pero establece el antagonismo entre Jane, la ejecutiva, y Don, su jefe, interpretado por William Baldwing.

La tercera trama sigue a una pareja de clase media ambiciosa que asiste a una fiesta de los Nuevos Padres Fundadores. Antipurga ellos mismos, la intención de Rick y Jenna es cerrar un trato de negocios. Los negocios no conocen de ideologías ni principios.

Una vez que La Purga comienza,  imposibilitados de abandonar el recinto, las cosas se complican cuando hace acto de presencia la hija de los anfitriones de la fiesta, Lily, con quien Jenna y Rick hicieron un trío que prefieren no recordar. Si la purga es mala de por sí, no se puede imaginar peor situación.

The Purge, lo que falta

Hay una situación que siempre echo en falta en cada película de The Purge. ¿Quñe pasa el día después? ¿Cómo la gente retoma su cotidianidad después de semejante orgía de crimen, sangre y muerte? ¿Saludan a sus vecinos que horas antes trataron de matar? ¿Se presentan en el trabajo como si nada, después de haber asesinado a su jefe o su colega? ¿De qué forma la sociedad sana tal resaca moral?

En un largometraje que, no hay que perderlo de vista, es entretenimiento puro, puede que no haya tiempo de hacer ese tipo de reflexiones existenciales. Ojalá que en su nuevo formato de serie de TV The Purge dedique unos pocos minutos a examinar ese día después.

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