Cine

Wall Street 2, Gordon Gekko sale de prisión [trailer]

Volví a ver Wall Street de Oliver Stone para escribir, hace poco más de un año, para escribir sobre el cine y la crisis financiera. Entonces, me sorprendió lo mucho, lo rápido y lo mal que había envejecido la película. Acaso lo más rescatable seguía siendo la actuación de Michael Douglas quien, aún resulta obvio, disfrutó su interpretación.

De resto, hay unos cuantas chaborradas: desde el robot de plástico Manaplás, a lo Supersónicos, que el personaje de Charlie Sheen se compra cuando se hace nuevo rico, hasta la novia catira que se echa (Daryl Hannah en un actuación de poliestireno tan expresiva como la del robot Manaplás). Eso, sin mencionar el largo monólogo de Gekko con su celular-ladrillo frente al mar. Ya ven, muchachos, por qué nunca hay que poner teléfonos celulares en sus películas (a menos que sean del mismo tamaño del celular de Zoolander —abajo).

No es un llavero, es el celular de Zoolander

La coyuntura económica de aquel momento, le pareció a Stone una oportunidad propicia para anunciar la continuación de Wall Street. Ahora, después de ver el trailer de Wall Street: Money never sleeps, me ha quedado la sensación de que Stone (o los guionistas, quizá) debió sentir lo mismo al ver su cinta de hace veinte años. El trailer arranca con un par de buenas secuencias que establecen el tono sarcástico de la historia. Ojalá se mantenga en toda la película. Josh Brolin y Shia LaBeouf acompañan a Douglas.

Stone ha dicho que nunca estuvo en sus planes realizar una segunda parte del film:

En realidad no quería hacer una continuación. Pero entonces ocurrió el crash y productor de la cinta original me trajo un guión que me gustó, que realmente analizaba el tema de la crisis. La historia arrancaba con Gekko saliendo de prisión y me enganchó. Pero lo que realmente me gusta es su estructura basada en tres generaciones. Gekko está en sus sesenta, Josh Brolin en sus cuarenta y tenemos el personaje de Shia, que está en sus veinte.

Cary Mulligan interpreta a la novia de Shia y e hija de Gordon. De modo que ella es el verdadero gancho. La gran pregunta es, supongo, ¿cómo regresa Gekko a sus andadas? Es un expresidiario, de modo que es muy difícil. Pero lo hace de un modo ingenioso y muy sorprendente.

Veinte años después, Gekko anda suelto y son otros tiempos. La codicia no es tan sólo buena: ahora también parece que es legal.

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