Programa Iberoamericano de Capacitación Cinematográfica

Del 08 al 12 de Abril en Mérida

Con apoyo del programa Ibermedia, Cinescope abrirá la convocatoria para ofrecer becas a jóvenes realizadores a partir del primero de enero de 2013. Las jornadas de formación tendrán lugar del 8 al 12 de abril del 2013 en Mérida – Venezuela

Cinescope, un programa de capacitación contínua para la atención de cineastas iberoamericanos en búsqueda de información sobre las condiciones del mercado del cine, los marcos legales y las oportunidades industriales en Iberoamérica, a fin de adquirir las habilidades para la promoción, distribución y difusión de obras de cine independiente.

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Reporte de taquilla del cine venezolano, fin de semana del 24.06.2011

Dudamel, el sonido de los niños, de Alberto Arvelo

Dudamel, el sonido de los niños, de Alberto Arvelo


Desde hace algunas semanas, cada lunes Rodrigo Llamozas [@yosoyrorro], uno de los cerebros tras la empresa de mercadeo cinematográfico Cameo, junto a Ana Valentina Hernández, publica en su perfil de Facebook un iluminador reporte de la taquilla del cine venezolano. Le hemos pedido permiso para compartir tan interesante información con nuestros lectores.

(Por: Rodrigo Llamozas) El fin de semana de puente fue bueno para la taquilla, con cifras que en promedio superaron a las de la semana pasada, pero también tuvo un impacto negativo el día domingo: la gente que regresa a sus casas tras haber salido por el puente no tiene tiempo, ni ganas de ir al cine, por lo que los totales de ese día son inferiores a los del sábado (los domingos compiten con los lunes por ser el mejor día de la semana en cuanto a cantidad de espectadores)

Es importante notar que aún no se han contabilizado los totales del jueves 23 de junio, no porque los exhibidores sean malucos, sino por el mismo puente. Al no trabajar el viernes 24 no se sumaron, y no aparecen en los acumulados de las películas. Con seguridad esta misma semana ya estarán incluidas esas cifras.

Entrando ya en detalle, DUDAMEL, EL SONIDO DE LOS NIÑOS es la cinta nacional de mayor presencia actualmente. No solo por tener la mayor cantidad de copias (15), sino por el rendimiento de las mismas. En su tercer fin de semana fue vista por 7.560 personas, siendo este el total más alto entre sus tres fines de semana desde el estreno (y un crecimiento de casi 28% sobre el fin pasado). El acumulado de la película de Alberto Arvelo ahora está en 30.496 — aunque conociendo que los números del jueves 23 aún no se han contabilizado, debe estar muy cerca de 32.000 espectadores. Al terminar esta semana se debe mantener en la gran mayoría de las salas donde se encuentra, por lo que proyecta a terminar su corrida por encima de TOCAR Y LUCHAR, película con la que inevitablemente hay que hacer la comparación. DUDAMEL debe cerrar el jueves próximo con unos 36.000 espectadores

Aún con fuerza le sigue REVERON, la premiada obra de Diego Rísquez, que acumula 48.894 admisiones, pero como debemos aplicar las mismas condiciones (no hay data del 23), es muy posible que en realidad ya esté por encima de los 50.000, convirtiéndose así en apenas la segunda película Venezolana en lograrlo en 2011 (EL CHICO QUE MIENTE lo hizo cuando apenas tenía 18 días en cartelera, mientras que REVERON lo logró en su día n° 31). Debe terminar la semana con unos 53.500 espectadores, perdiendo apenas un pequeño número de copias, por lo que debe continuar su corrida con cierta tranquilidad, proyectando alcanzar al menos los 65.000 espectadores

ULTIMO CUERPO está entrando su recta final. Se mantiene con mucha fuerza en Puerto Ordaz (CU Orinokia), donde ya logró el promedio de esta semana, garantizando que continuará en esa plaza por octava semana seguida (el total de admitidos de ese cine es más del doble que el de cualquier otro cine donde se haya exhibido la película de Carlos Malavé). A la fecha suma al menos 29.772 espectadores, y probablemente ya esté por encima de los 30.000. Debe salir de cartelera con unos 31.500 aproximadamente

CORTOS INTERRUPTUS entró esta semana en San Cristóbal (CU Sambil), pero viene en franca caída. Suma oficialmente 23.613 espectadores (o unos 24.000 en realidad, tomando en cuenta los faltantes del jueves 23). Se ve difícil que se mantenga en muchos cines después de este jueves, cuando debe estar alcanzando los 25.000 espectadores. Faltándole únicamente Puerto Ordaz por llegar (entre las plazas de mayor tamaño), las probabilidades de que supere las 30.000 admisiones son existentes, pero bajas

DIAS DE PODER creció con respecto al fin de semana pasado (2%), pero mantiene totales muy bajos que no aparentan ser suficientes para cumplir los promedios en los cines donde se encuentra programada, por lo que pareciera inevitable que pierda prácticamente todas las salas donde se encuentra actualmente. Sin embargo, hay varias plazas importantes a donde aún no ha llegado (Puerto Ordaz, San Cristóbal, Porlamar, Maturín), así que aún le quedan varias semanas en la cartelera nacional. Hasta ayer acumulaba 12.670 (seguramente más de 13.000 al contabilizar los faltantes) así que la cinta dirigida por Román Chalbaud todavía mantiene la opción de llegar a 20.000 antes de salir definitivamente de las pantallas

SAMUEL, de César Lucena, no estuvo programada en ningún cine esta semana (o al menos ninguno la reportó aún), pero aún tiene varias ciudades por visitar, así que seguramente este viernes regrese a las carteleras y siga acumulando sobre los 14.472 espectadores que lleva en siete semanas desde su estreno. Aún necesita unos 5.000 espectadores para dar caza a HABANA-HAVANA, la otra película de Cine Atomo (dirigida por Alberto Arvelo)

Estamos en la última semana de junio, y aunque ya se han visto taquilleros estrenos de verano como FAST FIVE (750.000+ espectadores), KUNG FU PANDA 2 (640.000+) y PIRATES OF THE CARIBBEAN: ON STRANGER TIDES (925.000+), recién está arrancando la temporada de blockbusters y los meses de julio y agosto son los dos con mayor cantidad de asistencia al cine en el año, así que aquellas películas que se encuentren en cartelera podrán aprovechar el enorme flujo humano que llena las salas

El próximo estreno de Cine Venezolano sigue siendo UNA MIRADA AL MAR, de Andrea Rios (producida por La Villa del Cine), que tiene fecha de lanzamiento para el 08 de julio…

Dudamel, El Sonido de los Niños | Trailer

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¿Qué está pasando con el cine venezolano? La secuela…

Luigi Sciamanna, Reverón

Luigi Sciamanna, Reverón

¿Lo mejor de las redes sociales? El feedback, la respuesta casi inmediata que uno obtiene de comentaristas, amigos, seguidores, y que permite afilar las ideas, ajustar las opiniones, cambiar de parecer. ¿Lo malo de las redes sociales? Que últimamente este feedback aparece desperdigado, desparramado a lo largo y ancho de la red.

A continuación, reproduzco algunas reacciones al artículo de ayer y al comentario de Rodrigo Llamozas que lo originó todo. Empezando, por Llamozas mismo.

Mil gracias a Carlos Caridad Montero por dejarno un análisis más profundo que lo que “cabe” en un comentario de facebook. Te apoyo en muchas de tus deducciones y pensamientos sobre este caso, pero no entiendo mucho el primer punto que mencionas, sobre el período de exhibición que termina cuando se cumple la cuota obligatoria — eso no tiene ningún sentido para mi y te puedo asegurar que al menos en la empresa en la que trabajé por 4 años nunca se tuvo una posición de “ya estrenamos demasiadas, no me pongas más”.

Más bien era para nosotros preocupante que no tuviéramos suficientes películas para la primera mitad del año, porque los estrenos parecían retrasarse y retrasarse para luego amontonarse en la segunda parte del año…

Sergio Monsalve (respetando su propuesta subversiva de puntuación):

Solo difiero de un punto de Carlanga.Él dice:los medios de comunicación difundían una imagen negativa del cine nacional.Tal como si fuese una campaña o una matriz de opinión dirigida desde algún centro de poder.El colega no le concede el beneficio de la duda o el derecho al periodismo nacional,de haber disentido o marcado distancia de la industria criolla.Por lo demás,siento exagerada su percepción.Nuestra prensa,por lo general,es condescendiente con el cine nacional.De cualquier manera,si hay opinión negativa no será exclusivamente por culpa de un prejuicio de los críticos.

María Gabriela Colmenares:

La imagen negativa del cine venezolano divulgada a partir de los años 70 no fue responsabilidad de los medios. Fue, más bien, producto del horror de la clase media a reconocer en la pantalla un país distinto a ese país emergente, rico y turístico (“Venezuela tuya”) en el que creímos vivir en aquel momento. De allí que lo denominaran “un cine de putas, malandros y groserías”. El público del cine venezolano durante los años 70 y 80 fueron las clases populares.

Sergio tiene razón sobre la condescendencia de buena parte de la prensa nacional con respecto a nuestro cine. Recuerdo que la posición de gente como Rodolfo Izaguirre era paternalista, es decir, hablar bien sobre el cine venezolano para entusiasmar al público a que fuera a verlo. No fue ésta la posición de la gente de Cine al Día, a pesar de su decidido apoyo a la idea de un cine nacional. Pero Cine al Día y Cine-Oja eran publicaciones especializadas de poca difusión, mientras que El Nacional fue y sigue siendo un diario de circulación nacional.

Marlo Alexander Muñoz Vivas:

Dificil de sacar una conclusion, creo que no existe tal cosa llamada “moda del cine venezolano”; si a través de la historia algunas peliculas venezolanas han logrado conectar con el publico y otras no, es simplemente porque tienen ese “algo especial” que hace que ciertas peliculas sea exitos de taquilla. Pero definitivamente si hay que hacer algo para poder impulsar mas las producciones hechas aqui, no se bien que podría ser, no soy experto en publicidad, pero competir contra “Rio” “Piratas del Caribe” y otras peliculas similares siempre sera un problema, eso combinado con el prejuicio de la gente; por ejemplo ayer mi amigo Alejandro Carrillo decía algo muy cierto: “La gente cuando ve una pelicula venezolana dice que es mala como todas y que no vendra a ver mas, pero si sale de ver una pelicula hollywoodense dice que a lo mejor la quinta parte sera buena”.

Aparte de eso no estoy seguro si se hace una promocion adecuada, hace dos semanas fui a ver Cortos Interruptus y solo estabamos en la sala mi esposa y yo, lo mismo le paso a Carrillo viendo Reveron el solo en la sala viendo una propuesta que de seguro sera mas que interesante ¿a que se debe eso? ¿Desconocimiento de la gente? Difícil saberlo.

Willmer Pérez Figuera:

¿Será que estamos haciendo cine pensando mas en los números, las estadísticas, el público, el cine de la industria estadounidense? Será que queremos hacer cine con presupuestos de industria ignorando de manera intencional que no somos una industria y que nos falta mucho para serlo. ¿Será que realmente nos falta la magia? Aunque dudo que la película Reverón, la cual no he visto aún, le falte magia porque si algo tiene Rísquez es magia en sus películas, pero es complejo este tema.

Yo no hago audiovisuales con dinero del CNAC ni de nadie y ahora mercadearé todas mis obras por el sistema pirata, es la manera mas directa de llegar a la gente… La verdad sería interesante formarse en esta materia tan importante como la promoción y distribución del cine nacional que para mi es uno de los mejores cines del mundo solo que ha sido sub valorado… Salud!!!!

Ninoska Dávila Reyes:

El proceso de realización de un filme es complejo y en especial su comercialización en general. Es un proceso de equipos y todo tiene que estar bien engranado. Las estrategias se trabajan para disminuir riesgos y nunca éxito está totalmente garantizado. Hay que saber leer y comprender todas las variables posibles: qué película tengo, qué actores, su historia…. Qué presupuesto tengo y sobre todo, qué estrategia voy a seguir.

La promoción de una película es parte de un todo, pero la verdadera estrella es el producto cinematográfico en sí mismo. De qué sirve una buena promoción si la película no gusta, de qué sirve la promoción si la película tiene una distribución inadecuada. Qué dimensión tiene el filme en relación a copias y en qué salas se exhibe. Para conversar sobre este tema en profundidad hay que estudiar el caso con todas sus aristas para poder llegar a una reflexión que contribuya a otras experiencias. Con respecto al público si existe un prejuicio hacia el cine venezolano.

Patricia Ortega, sobre Reverón:

La suma de variables: problemas de promoción y distribución más analfabetismo audiovisual del espectador traen como consecuencia que los filmes de autor se las vean negras al enfrentar la taquilla. Si es verdad que el trailer no es el mejor y que tuviésemos mejores resultados en el llamado de taquilla si se tuviese el presupuesto como para diseñar y materializar una campaña publicitaria que cautive al público y rompa barreras, pues ¿quién compite con las monumentales imágenes de Piratas del Caribe?

No tenemos bolsillo para eso. Por otra parte, desgraciadamente al parecer nuestro público en su mayoría prefiere la acción, los tiros o los melodramas, todo lo que se salga de lo comercial resulta raro y extraño, la lucha es compleja pues nos enfrentamos a años de desinformación y nuestras nuevas generaciones crecen hipnotizados por el Zapping y los ritmos fugaces, todo aquello que demande una reflexión, un esfuerzo mental es tildado de pajúo, largo o aburrido y no pasa sólo con las películas venezolanas. Echenle un ojo a los festivales de cine de autor, siempre van los mismos pelagatos, es un problema global, no sólo de cine venezolano. Así que sigue la lucha.

Alejandro Carrillo:

Creo que otro factor que tampoco ayuda es estrenar muchas películas venezolanas al mismo tiempo porque el público que está interesado en verlas debe dividirse. Yo soy uno que quiere ver Cortus Interruptus y quise ver Samuel, pero prefería esperar lso estrenos de Ultimo Cuerpo y Reveron porque mi bolsillo no puede pagar 4 idas al cine en 4 semanas. Tampoco me parece acertado hacer estos estrenos en plena temporada de verano hollywoodense, competimos contra una maquinaria publicitaria enorme.

Harry Potter, Jack Sparrow, Kung Fu panda están en todas partes: franelas, gorras, cuadernos, hasta en las baterías está el bendito Río. Y luego pasamos al tema del cartel ¿a que target está dirigido el cartel de Reverón? Creo que la película no se supo vender. A mi los numeros de recaudación de 2011 no me sorprenden se parecen mucho a los de 2009, 2008 y 2007, me sorprendieron mas bien los de 2010, ¿Que generó la burbuja del año pasado? Esa creo que es la pregunta.

¿Qué está pasando con el cine venezolano?

El último Cuerpo, de Carlos Daniel Malavé

El último Cuerpo, de Carlos Daniel Malavé

Rodrigo Llamozas, una de las cabezas de la nueva empresa de promoción cinematográfica Cameo, hace pública una preocupación que desde hace semanas se comenta en el mundo del cine venezolano: el abrupto, pronunciado descenso en la asistencia del público a los cuatro últimos estrenos nacionales (Samuel, El Último Cuerpo, Cortos Interruptus y Reverón).

Aunque en el caso de la cinta de Diego Rísquez acaso sea prematuro hablar de taquilla (no tiene una semana en cartelera), y en el de Samuel quizás no venga a cuento por la naturaleza de la película; la discusión puede resultar pertinente en el caso de El último Cuerpo, de Carlos Malavé: estrenada con 25 copias, dos semanas después está a punto de salir de cartelera de las salas de cine de la capital. La que parecía una apuesta comercial segura, al final resultó que no lo era tanto.

Llamozas pregunta en su perfil de Facebook:

REVERON abrió con unos 4.888 espectadores en su primer fin de semana, número nada alentador. ¿Qué sucedió? ¿Mala promoción? ¿Competencia muy dura? ¿No interesa el tema? ¿Nadie sabe quién era Reverón? ¿No gustó la película? ¿Se acabó la “moda” de ver Cine Venezolano? Se escuchan opiniones.

A continuación, dejaré mis respuestas. Aclaro que son basadas en meras observaciones, no son más que opiniones, empíricas. Simples hipótesis. Tampoco se trata de críticas. Son reflexiones atropelladas, formuladas a la ligera, hechas a la carrera. Pero aquí van.

¿Qué sucedió?

Póster de Amorcito corazón, de Carmen Roa

Me da la impresión de que existe un ciclo anual en los estrenos del cine nacional. Un período que termina cuando los exhibidores cumplen con su cuota obligatoria de estrenos criollos. Las películas que quedan por fuera, o no se estrenan o se estrenan marginalmente. En ese hiato, puede que no haya cintas venezolanas en cartelera por unas cuantas semanas. Cuando no, meses. El período se reinicia a principios del año siguiente. Y es siempre lento. De poca afluencia de público. Quizás muchos no recuerdan que lo que los medios tradicionales llaman “el mejor año del cine nacional”, se inició con Amorcito Corazón, de Carmen Roa y Des-Autorizados, de Elia Schneider, dos películas que obtuvieron poco respaldo del público. Y que, entonces, despertaron preocupaciones similares a las actuales. El ciclo luego alcanzó su pico de asistencia con el estreno de Hermano, La Hora Cero, Cheila.

El ciclo del año pasado concluyó con El Chico que Miente, de Marité Ugás —estrenada cuando La Hora Cero, de Diego Velasco, no salía de cartelera— y el del 2011 se abrió con Samuel, a la que se han sumado, casi enseguida, El Último Cuerpo y Reverón, cuando aún el ciclo de este año apenas calienta motores.

También es una cuestión de timing. Hay películas que deben ser estrenadas cuando deben estrenarse. Las navideñas o de corte familiar, pues en Navidad. La Semana Santa es una buena época del año para lo que los españoles llaman el peplum (o, en todo caso, para nuestro peplum criollo: las películas históricas de la Villa). Y las vacaciones, para las cintas de acción, como El Último Cuerpo. Como quiera que ya el público ve el cine nacional como un hecho colectivo, y que ninguna película es una isla, lo que se impone ahora es el diseño colectivo de nuestros estrenos. Falta que los exhibidores locales lo permitan.

¿Competencia muy dura?

Si algo demostró la temporada vacacional del año pasado, es que el cine venezolano puede medirse de tú a tú con los blockbusters gringos. A tal punto de que quizás este año no haya películas criollas en esa temporada para no hacerle sombra a los estrenos de Hollywood, como sucedió en las vacaciones del año pasado.

¿Se acabó la “moda” de ver Cine Venezolano?

No puede acabarse algo que no ha comenzado. Que no existe. El público venezolano siempre ha visto cine nacional. Cuando no en salas, en TV, en DVD, en quemaítos. La tendencia que quiere una moda del cine nacional, se generó el año pasado cuando los medios tradicionales, ante el empuje de las redes sociales —léase: el empuje de la libre opinión de los espectadores en las redes sociales y medios alternativos—, se vieron obligados a cambiar la imagen negativa que hasta entonces habían vendido de las películas hechas en casa. Tengo la sensación de que el 2010 no fue un mejor año que el 2008, por ejemplo. Pero entonces, aún persistía la imagen negativa del cine nacional en los medios.

A comienzos de este año, publicamos un largo artículo sobre el asunto, sobre el final del prejuicio.

¿Mala promoción?

El Chico que Miente, de Marité Ugás

El Chico que Miente, de Marité Ugás

No sé si mala. Pero en todo caso, confusa. Creo que en estos tiempos de redes sociales, interconexión y flujos de información en tiempo real, hay que vender la película como lo que es, desechar la vieja, obsoleta práctica de tratar de meterle gato por liebre al espectador. De otro modo, a la salida de la película echará mano de su teléfono inteligente y dirá a los cuatro vientos que ha sido engañado.

No digo que en alguno de los estrenos se haya tratado de engañar al espectador. Pero, puede que de forma inconsciente, se hayan enviado señales confusas, contradictorias, prestas a una mala interpretación. Noto una falta de definición. ¿Se trata de una película o de una recopilación de cortos? ¿Es la biografía fílmica de un oscuro periodista de sucesos maracucho o no?

La inmensa mayoría de los espectadores no tiene otra fuente de información sobre una película que su trailer y su afiche. Sólo en esas dos cosas basan su decisión de verla o no. A lo que se suman las redes, ahora. Puede que haya algunos que chequeen Twitter antes de comprar su entrada.

Cuando elaboramos el trailer de El Chico que Miente, en un principio pensé que era una buena idea “aliñar” el asunto para que pareciera la película que no era. Al cabo de dos meses e incontables peleas, prevaleció la idea contraria: vender la película como lo que era. Punto. Cerca de 150 mil espectadores después, no me cabe duda de que fue la mejor decisión. Lección: que tu trailer sea claro, sin ambigüedades, que venda la película que es.

Ya lo he escrito más arriba, ninguna película es una isla —con respecto a otras películas, pro también con respecto al contexto en el que se estrena. Parte del éxito de El Chico que Miente también se le debe al contexto. La película se estrenó justo en medio, o poco después, de una tragedia nacional que comienza a hacerse cotidiana. El Chico llegó en medio de aguaceros, aludes, inundaciones, derrumbes, damnificados que perdían sus hogares, carpas, refugios temporales. Justo el tema que trataba la cinta. Lección: que tu película toque un tema de actualidad. Un tema además que sea un nervio cultural nacional: el problema de la vivienda. Lección: que tu película toque un nervio cultural, pues nunca perderá vigencia. O, al menos, casi nunca.

Allí está el ejemplo de La Hora Cero, una cinta de acción que hurga en uno de nuestro eternos nervios expuestos: la crisis hospitalaria y asistencial venezolana. ¿Resultado? La película más taquillera de la década,

De cara a los medios tradicionales, tu película también debe ser un hecho noticioso. Los periodistas de la fuente, los blogueros y los reseñistas de Facebook, adoran escribir sobre una película que es noticia y nada les aburre tanto como tener que hacer una nota sobre una cinta calichosa. El premio de Hermano en Moscú, la selección de El Chico en Berlín.

La promoción de Samuel quizás demuestre otra de las cosas que no se deben hacer a la hora de promocionar una película: afincarse en el bajo presupuesto. Me da la impresión de que el espectador venezolano percibe ese tipo de campaña de forma negativa. No le gusta pagar un montón de dinero —ir al cine es caro— para ver algo barato. De hecho, creo que lo percibe sin que se lo digan. Puede que eso haya pasado con El Último Cuerpo, cuya factura técnica parecía estar por debajo de la de Las Caras del Diablo, a pesar de tener mayor presupuesto.

Usar el bajo presupuesto como gancho publicitario no garantiza de por sí el éxito. Lo que sí despierta el interés, sobre todo el interés de los medios, es una buena historia como trasfondo del rodaje. Lo que vendió a El Mariachi no fue su exiguo presupuesto, sino que su productor-guionista-director, se prestó como conejillo de indias para conseguir cinco mil dólares para rodar.

¿Nadie sabe quién era Reverón?

Reverón es una película de nicho, dirigida a una generación que vivió al pintor como un hecho cotidiano. Un nicho cuya edad promedio debe estar por encima de los 60 años y que no suele ir con mucha frecuencia al cine.

Puede que hoy nadie sepa quién es o fue, Reverón. Pero eso, que se le critica como su mayor debilidad, puede revertirse fácilmente y convertirse en su mejor virtud. Bastaría el explotar el lado didáctico de la cinta. Todo lo que tiene que hacer el equipo de la cinta, es visitar instituciones educativas e invitar a los estudiantes a ir al cine, a conocer a uno de nuestros más importantes artistas plásticos.

¿No interesa el tema?

En el foro del pasado sábado, Rísquez hizo una exposición de la figura de Reverón que me resultó tremendamente didáctica y atractiva. Estoy seguro que muchos de los asistentes, después de ver la película y escuchar su exposición, quedaron con ganas de investigar sobre la figura del pintor. Y no me queda la menor duda que muchos estudiantes se interesarían por Reverón si Diego hiciese lo mismo en un salón de clases.

Claro que sí. El tema puede interesarle a mucha gente. Sólo habría que ir a buscar ese público allá donde esté.