Veinte películas para entender la crisis financiera

Crisis en Wall Street

La noche del viernes, el tema de la crisis financiera dominó el primer debate televisado entre los dos principales candidatos a la presidencia de los Estados Unidos, John McCain y Barack Obama (off topic: extraordinaria fotografía esta que, de convertirse Obama en presidente, no me cabe la menor duda pasará a la historia).

Este fin de semana, legisladores estadounidenses, representantes de los principales partidos políticos y miembros del poder ejecutivo, llegaron a un acuerdo sobre el plan de rescate. De modo que hoy se despejará la incógnita sobre su efecto en los mercados de valores. El documento será discutido por ambas cámaras del Congreso estadounidense a partir de esta mañana.

Como quiera que la economía puede llegar a ser un asunto bastante abstracto y hasta críptico a veces, quizás el cine sea una buena forma de entender lo que pasó.

A continuación, algunas películas que le resultarán muy útiles, directa o indirectamente, para comprender el asunto:

Documentales y docudramas:

StartUp.Com: la actual crisis financiera tuvo su origen en otra crisis similar, el derrumbe en las bolsas de las empresas punto com (otra muestra de que la economía es una cuestión de fe). Después del estallido de la burbuja en 2000, la Reserva Federal estadounidense bajó las tasas de interés, el germen de todo lo que ha sucedido. Este documental de Chris Hegedus y Jehane Noujaim, sigue de cerca el nacimiento, áuge y caída de una empresa puntocom, con un insospechado énfasis en la humanidad de la pareja protagonista conformada por un tímido geek, Tom, y Kaleil, un “pichón” de Gordon Gekko. Cinema verité del mejor, es un extraordinario documental.

The Patch to 9/11: los ataques del 11 de septiembre del 2001, marcaron el comienzo de la crisis en el mercado inmobiliario, otra de las raíces de esta crisis. Esta serie de televisión, está basada en el informe elaborado por el Congreso sobre los ataques, es un pormenorizado recuento de la cadena de acontecimiento que, arrancando con el ataque al World Trade Center en 1993, culminaron con el mayor ataque terrorista de la Historia. Dirigida por David L. Cunningham, su transmisión ha sido motivo de polémica y blanco de los ataques de la derecha y la izquierda norteamericana.

Fahrenheit 9/11: aunque desde una posición absolutamente partidista y subjetiva, Michael Moore traza su propia interpretación de los acontecimientos del 9/11.

The Power of the Nightmares, The Rise of the Politics of Fear: esta serie de la BBC, escrita y dirigida por el documentalista y excatedrático de Oxford, Adam Curtis; cuenta el origen y la historia de los dos grandes fundamentalismos que chocaron el 11 de septiembre: el islámico y el neoconservador que domina la administración Bush. Al mismo tiempo, desmonta los mecanismos que, basados en el miedo, usan los políticos como forma de control social y devela la verdad tras esa ficción llamada Al-Qada.

The Trap: What happened to our dreams of freedom: otra serie de Curtis, en la que analiza la idea neoliberal de libertad que impera en nuestros días. Partiendo de las investigaciones de John Nash y las teorías de Von Hayek y Milton Friedman, pilares ideológicos de las políticas económicas de Bush, Curtis describes los postulados tras la idea darwinista de un mundo en el que sólo sobreviven los más aptos. Como el mercado de valores.

Enron, the Smartest Guys in the Room: hablando de la supervivencia de los más fuertes entendida como filosofía gerencial, qué mejor ejemplo que el escándalo financiero del gigante de la energía, Enron. Este documental de Alex Gibney nos muestra la vida empresarial cuando se ponen en práctica las ideas que Adam Curtis deconstruye en The Trap. ¿El resultado? Un mundo aterrador guiado sólo por tipos sin humanidad, movidos sólo por el fin último de la obtención de beneficios económicos. Muy probablemente, tras la actual crisis financiera, haya personajes como los de esta película.

The Corporation: ejecutivos patológicos, como los descritos por Gibney en Enron, muy probablemente produzcan empresas y corporaciones igualmente enfermas. Basado en el libro The Corporation: The Pathological Pursuit of Profit and Power de Joel Bakan y dirigido por Mark Achbar y Jennifer Abbott, The Corporation sienta el mundo empresarial en el diván del psiquiatra con resultados no menos aterradores.

Ficción:

Wall Street: desde luego, la película por excelencia sobre el mercado de valores. Dirigida por Oliver Stone cuenta el rápido ascenso de un yuppie con poca paciencia y menos escrúpulos, encarnado por Charlie Sheen, de la mano del dios de la avaricia, un tiburón de Wall Street, el paradigma del hombre de negocios desalmado, Gordon Gekko cuya interpretación le valió un Oscar a Michael Douglas.

The Grapes of Wrath: la magnitud de la actual crisis financiera sólo es comparable a la del Crack bursátil del 29, que precipitó a los Estados Unidos en la mayor depresión económica de toda su historia. Las Uvas de la Ira, título del clásico filme de John Ford, adaptación de la novela de John Steinbeck, sigue las vicisitudes de una familia de granjeros que sufre los efectos de la Gran Depresión.

It’s a wonderful life: aunque considerada como la película navideña por antonomasia, este clásico de Frank Capra es al mismo tiempo un cuento moral sobre la avaricia y la ambición en el mundo de los negocios bancarios.

Glengarry Glen Ross: escrita por el gran David Mamet, dirigida por James Foley y protagonizada por un impresionante elenco, la trama de Glengarry Glen Ross se mueve en el mercado de bienes raíces: los negocios no andan bien y para motivar a los vendedores, ¿qué mejor idea que un concurso? El ganador se llevará un flamante Cadillac El Dorado, el primer finalista, un reluciente juego de cuchillos de cocina, el tercer lugar, la calle.

Rogue Trader: esta película acaso debía figurar en la lista de docudramas. Dirigida por James Dearden, es el escalofriante relato de uno de los mayores desastres financieros del mundo de los negocios. ¿Por qué escalofriante? Pues porque a uno le cuesta creer que semejante historia haya podido ocurrir: cómo un joven empleado bancario, con suficiente valor, ambición y mucha falta de escrúpulos, puede arriesgar el dinero ajeno a sus anchas bajo la mirada cómplice de sus superiores. Porque, mientras la meta sean los beneficios económicos ¿qué importa todo lo demás? Lo peor, es que siguen ocurriendo este tipo de historias, como el caso de Enron y esta crisis lo demuestran.

Changing Lanes: este estupendo filme de Roger Michell, no sólo es un comentario sobre la necesidad de ética y responsabilidad en los negocios, sino también un comentario social sobre las terribles consecuencias que pueden derivarse de la intransigencia a la hora de abordar un conflicto. Samuel Jackson y Ben Affleck dan vida a dos hombres embarcados en una absurda espiral de violencia que muy bien podía evitarse actuando con un poco de sentido común y comunicación.

American Psycho: Mary Harron adapta la alucinante novela de Brett Easton Ellis, para demostrarnos lo que sucedería si en vez de hacer negocios, Gordon Gekko se abandonara al consumismo y se embarcara en una carrera de asesinatos a gran escala. ¿Consecuencias? Un reguero de cadáveres, buenos trajes, mucha coca y más música de Phill Collins.

Boiler Room: dirigida por Ben Youngers, este filme más de una vez suele ser descrito como un cruce entre Wall Street y Glengarry Glen Ross. Yo le añadiría, “con una pizca de Rogue Trader“. Nuevamente, la historia de un joven cuya ambición sobrepasa con creces sus escrúpulos.

Trading Places: suerte de actualización del cuento del príncipe y el mendigo, en el mundo bursátil. Como consecuencia de una apuesta entre dos potentados, un corredor de bolsa y un vagabundo, intercambian sus vidas. Una interesante comedia dirigida por John Landis.

Working Girl: dirigida por Mike Nichols, es casi la versión femenina de Wall Street.

The Bonfire of the Vanities: una, no muy buena, adaptación de la inmensa novela de Tom Wolfe, dirigida por Brian De Palma. Quizás sea mejor leerse el libro, para aprehender en su justa dimensión el comentario social que se deriva de una historia de dimensiones balzacianas.

Other People’s Money: a veces el amor puede surgir en medio de las más imprevistas circunstancias. Como en medio de una adquisición hostil en la bolsa. Dirigida por Norman Jewison, sobre la obra de Alvin Sargent.

PI: en esta ópera prima de Darren Aronofsky, las matemáticas y la paranoia se da de la mano en un thriller ambientado en el mercado de valores… Sin mercado de valores…

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