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Una visita a La Cité du Cinéma de Luc Besson

La Cité du Cinéma, el sueño de Luc Besson

La Cité du Cinéma, el sueño de Luc Besson

Hará cosa de un par de semanas, después de la primera proyección de mi película 3 Bellezas en el Festival de Cine Venezolano, en París, recibí una invitación que para cualquier cineasta, resulta imposible de rechazar: visitar La Cité du Cinéma (La Ciudad del Cine, en español) de Luc Besson.

Acepté inmediatemente, desde luego. Y no esperaba toparme con lo que me encontré…

Le Nef, el colosal lobby de La Cité du Cinéma. Al centro, la Máquina de los Sueños

Enclavada en el parisino barrio de Saint-Denis, a media hora en metro desde la estación de Montparnasse, La Cité du Cinéma ocupa un enorme edificio modernista de principios del siglo pasado, que hasta la década de los 80 albergó una central eléctrica. Luc Besson descubrió la estructura abandonada durante el rodaje de Léon y, desde ese momento, la idea de transformar el sitio en un complejo cinematográfico, se sembró en su mente. 

Pasó un buen tiempo antes de que pudiera concretarlo. No fue sino hasta 2012 cuando finalmente el complejo abrió sus puertas.

Le Nef

Desde la entrada misma, el conjunto de edificios resulta realmente apabullante. Uno entra a un salón o lobby llamado Le Nef, tan largo como dos campos de futbol, con techos de una altura de un edificio de cuatro pisos.

Un automóvil que no necesita presentación alguna

Es una estructura de hierro y cristal que recuerda a la mismísima Torre Eiffel. Le Nef suele ser usado también para exposiciones y eventos. Tiene una capacidad para 3 mil 500 personas.

El día en que lo visité, albergaba una muestra de autos famosos. Desde Herbie —el Volkswagen de la serie de películas de Disney— hasta el DeLorean de Back to the Future. Pasando por los jeeps y todoterrenos de la franquicia de Jurassic Park. El taxi volador de Bruce Willis en El Quinto Elemento. Y la patrulla policial que aparece en la misma película.

Patrulla policial voladora de El Quinto Elemento, de Besson

Ambos vehículos estaban aparcados justo a la entrada de EuropaCorp, la productora de Besson.

La Cité du Cinéma, servicios

Además de ser la sede de las empresas de Besson (también es la sede de su empresa de postproducción y efectos especiales), La Cité du Cinéma acoge otras productoras y empresas de servicios cinematográficos.

En La Cité du Cinéma ningún padre pierde una pauta proque no tenga quien le cuide el muchacho

Y es que el complejo tiene todo lo que un cineasta necesita: salas de meetings y de reuniones de producción, dos restaurantes —uno, exclusivo, para almuerzos de negocios y otro con capacidad para 100 personas—, salas de proyección, guardería —sí, guardería para los hijos pequeños de los cineastas—, gimnasio para empleados y actores, salas de ensayo, apartamentos y camerinos también para los actores y para personal extrajero, auditorios y hasta un helipuerto.

Los 9 estudios, completamente insonorizados, son de usos múltiples

El complejo posee nueve estudios de entre 600 y 2100 metros cuadrados. Con techos de 4 pisos de altura, capacidad para entre 600 y mil 500 personas y completamente insonorizados (-54 Db.). Además de talleres de escenografía, depósitos de utilería, departamento de fotografía. Tanto los estudios, como el restaurante, la mezzanina o el mismo Nef pueden ser alquilados para conferencias, exposiciones y fiestas. Sobre todo, fiestas. Si visitas el sitio del complejo, encontrarás fotografías de unas cuantas rumbas a las que te hubiera gustado ir.

La escuela Louis Lumière para directores de fotografía

La Cité du Cinéma, formación

La Cité du Cinéma también es la sede de varias escuelas relacionadas con el quehacer cinematográfico. En sus instalaciones funciona la Escuela de Cinematografía (o dirección de fotografía) Louis Lumière, una escuela de maquillaje y una escuela de dirección completamente gratuita.

—Para Besson —me cuenta Nacer Maash, de ScreenShadows Productions, quien junto a Odra Mirena, fueron nuestros anfitriones— un director no necesita un título universitario. Para él, todo lo que un director necesita es tener una voz y una visión…

Detalle de utilería nazi del taller de escenografía

Fruto de la mente visionaria de uno de los más importantes directores y productores franceses (y acaso uno de los más universales), esta ciudad cinematográfica da cobijo a todas las facilidades que cualquier cineasta ha soñado con tener a mano para poder concretar su visión y dar a conocer su voz.

 

 

 

 

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