PostproducciónTecnología

¿Punto final para el Final Cut Pro?

¿Será la séptima, la última versión del Final Cut Pro con esta interfaz?

Lo sabía. Tarde o temprano tiene que ocurrir. Lo sospecho desde hace algún tiempo. Desde que Apple dejó de llamarse Apple Computer Inc. Desde que desapareció el nombre de Macintosh de la línea de computadoras. Desde que el iPod, y después el iPhone, se entronizaron como el alpha y omega de los productos de la compañía de la manzana.

Desde hace semanas circulan los rumores. Primero, una serie de despidos y renuncias en el departamento de desarrollo de interfaces de la línea de aplicaciones profesionales. Luego, los anuncios de reclutamiento de personal, de ingenieros y diseñadores, para cubrir las vacantes. La sospecha de repente se transformó en certidumbre cuando el mismísimo Final Cut Pro sería maravillosa.

Ayer, las piezas del rompecabezas comenzaron a encajar. Según Apple Insider, Randy Ubillos, desarrollador original de la aplicación, ha sido puesto al frente del equipo de desarrollo. Según la publicación electrónica, la idea es rediseñar la aplicación para satisfacer las necesidades de lo que en inglés llaman «prosumer». Estamos hablando aquí que dejará de ser una aplicación avanzada para convertirse en una herramienta semiprofesional. Es decir, bajará a la categoría del Final Cut Express. Y quizás lo sustituya.

¿Acaso la desaparición de los puertos Firewire de casi toda la línea de computadoras no contituye un presagio de lo que está por venir?

Para más inri, valga un dato aterrador: Ubillos fue el autor del descuartizamiento del iMovie. ¿Se acuerdan? En sus manos, el venerable software de edición se convirtió en una horrible e inmanejable herramienta para catalogar videos y prepararlos para subirlos a Youtube. ¿Pasará lo mismo con el Final Cut Pro? ¿O será que acaso se convierta en la primera suite gestual de edición no lineal, construida a partir de la metáfora de una moviola virtual, para el iPad?

Por otra parte, la verdad es que la aplicación que dio inicio a la revolución digital al poner al alcance de todos la edición profesional de video comenzaba a quedarse rezagada. Actualmente estoy editando un encargo y he notado que se ha hecho más lenta, más pesada. Le ha salido panza y empieza a caérsele el cabello. Pronto necesitará lentes para leer. Tiene todo tipo de achaques, bugs desesperantes que hacen muy ingrata la tarea de editar.

Tan ingrato ha sido que desde hace días vengo leyendo sobre la nueva versión del Adobe Premiere Pro CS5, que corre sobre 64 bits (extrañamente, Final Cut Pro aún no), se integra perfectamente con el After Effects y, de paso, acepta en su timeline todo tipo de codecs. ¿Alguno de ustedes lo ha probado ya? ¿Qué opinan? ¿Están dispuestos a dar el salto sin traumas?

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