Irresistible encanto del Supercut

Kevin Kelly publica el enlace a un sitio que recopila muchos de los Supercuts conocidos: Supercut.Org.

Supercut: vertiginoso montaje de clips de video que, de forma obsesiva, aísla un elemento de su fuente original, usualmente una palabra, una frase o un cliché del cine o la televisión.

El mismo artículo de Kelly sobre el nuevo género nacido en las entrañas de internet arroja luces sobre tan interesanete fenómeno. Advierte el cofundador de Wired, que el género del Supercut es posible gracias al desarrollo y ubicuidad de la tecnología: páginas web de archivos de video —como Youtube—, sistemas de edición lineal, sencillos y baratos, cuando no gratis, redes sociales que permiten y promueven la diusión masiva de los videos.

Sin embargo, más allá de la tecnología, los supercut no existirían si no se mostraran patrones recurrentes en diferentes trabajos audiovisuales: desde lugares comunes que se repiten sin cesar —como teléfonos celulares que pierden la señal en el momento menos indicado en una película de terror—, hasta gestos recurrentes de personajes —las entradas de Kramen en Seinfeld, o el perturbador video de Sarah Palin respirando, que rescata Kelly en su post.

Andy Baio, quien acuñó el término en un post de Waxy.org, elevó el supercut a categoría de verdadera crítica cinematográfica y televisiva —cuando no política— audiovisual. Un nuevo género que, al decir de Kelly, preserva los clichés al mismo tiempo que los cuestiona. Me gustaría saber si existen supercuts que indaguen en nuestra realidad cinematográfica o política. Si saben de algún ejemplo, por favor, déjenme su enlace en los comentarios.

Vía | The Chutry Experiment