Automatic Duck, gratis

El pato automático se despide

El pato automático se despide

En un nuevo giro imprevisto, en la larga cadena de giros imprevistos que se desató a partir de la salida al mercado de la nueva versión del Final Cut Pro (que, en sí misma, fue otro giro imprevisto); Automatic Duck ha vuelto a poner en línea todos sus productos. Sólo que esta vez, lo más imprevisto de todo, completamente gratis. Estamos hablando de plugins que costaban poco menos de 500 dólares, cada uno.

Sí, corran a la página y descárguenlos todos. Ya yo lo hice y espero hacer pruebas en el transcurso del día.

Para entender mejor la historia, hay que explicar que los plugins de Automatic Duck sirven para importar y exportar proyectos y archivos entre diferentes programas de postproducción audiovisual. De este modo, el software permitía importar un archivo de edición no lineal, a un programa de composición gráfica, conservando su estructura original, por ejemplo.

La gente de Automatic Duck había tenido un acceso temprano al Final Cut Pro X, de modo que cuando la nueva versión de la popular herramienta de edición no lineal salió a la venta, ya habían desarrollado un plugin para exportar archivos OMF y XML, una de las omisiones más criticadas de la aplicación de Apple. Por algunos meses, el Automatic Duck’s Pro Export FCP fue el único canal que permitía al FCP X comunicarse con otras herramientas y aplicaciones. Hasta que hace unas semanas, Automatic Duck fue adquirida por el gigante Adobe y todos sus plugins desaparecieron de la página. El FCP X se quedó sin vías de comunicación.

Bonito, lo que se dice bonito, no fue.

Pero el pasado viernes, los plugins regresaron a la página. Sólo que esta vez, de descarga gratuita. Sus desarrolladores aseguran que, como nuevos empleados de Adobe, no tendrán tiempo de brindarle el debido soporte a sus plugins, pero no quieren que dejen de ser usados cuando aún son útiles.

Final Cut Pro X, mentiras y video

Final Cut Pro X, una interfaz del nuevo milenio

Final Cut Pro X, una interfaz del nuevo milenio

Hace tres meses, cuando se levantó la polvareda en torno a la nueva versión del Final Cut Pro X, me abstuve de opinar. Y no sólo de opinar, sino también de hacer referencia alguna al revuelo.

Algo no estaba bien en todo lo que leía. El FCP-X acababa de salir. ¿Cómo podían emitirse juicios tan lapidarios en tan poco tiempo? Nadie podía aprender el nuevo software en cuestión de días, cuando no en horas, para opinar con propiedad.

Imagen de previsualización de YouTube

Todo se me hacía más raro cuanto David Pogue, columnista de tecnología de The New York Times, alababa la nueva versión. Pogue recibió como respuesta a su artículo, una andanada de comentarios negativos, algunos muy agresivos. A esas alturas, la gente se había tomado en serio el chiste de Conan O’Brian (y aún hay quienes se lo siguen creyendo) y alguien llamado Jeffrey Harrel ganó cierta notoriedad con un video sobre las carencias del FCP-X que imitaba un teaser de The Social Network. Harrel editó el video en cuestión en… …Adobe Premiere Pro. En fin.

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De allí en adelante no hubo quien parara el asunto y la blogósfera se llenó de artículos plagados de inexactitudes. En uno de sus post, el editor Oliver Peters, escribe:

Fuera de sincro. Es muy fácil separar el audio y el video en los clips y entonces, inadvertidamente, sacarlos de sincro. Esta es una función esencial cuando se tienen múltiples pistas mono en un mismo clip. No existen indicadores de fuera de sincro ni una manera fácil de sincronizar los elementos otra vez.

Quien haya usado el Final Cut Pro X sabe que una vez sincronizados las pistas de audio al video, no hay una manera sencilla de sacarlas de sincronía pues se convierten en un objeto sólido.

De hecho, ahora resulta más complicado hacer un overlap de audio. Es cierto que no existen indicadores de “fuera de sincro” como en el viejo FCP7. Y que una vez perdida la sincronía (que no es fácil perderla, aún independizando las pistas de audio del video, gracias al storyline magnético), probablemente haya que volver a sincronizarlas a mano (si no se ha tomado la sana previsión de usar marcadores para determinar un punto de sincro, algo que haría cualquier editor profesional). Pero ¿no es más fácil hacer como en el viejo FCP7 y substituir el clip fuera de sincro con el original en sincro? Además, ¿qué hay de la función de sincronización automática del FCP-X?

Muchas de las reseñas del FCP-X no sólo omiten sus más innovadoras características, sino que además introducen considerable desinformación. Alguna, derivada del desconocimiento del software. En su tercera entrega de cinco sobre su experiencia personal con el programa, Matthew Levie, también editor, asegura que el FCP-X no permite al usuario cambiar el destino de su media.

Los editores del popular blog Tuaw debieron corregir su artículo y añadir una nota a toda la serie en la que deslindaban la opinión de Levie de su línea editorial. Los artículos resultan superficiales, llenos de errores y omisiones.

Colecciones inteligentes

Colecciones inteligentes

Sería imposible citar aquí todos las inexactitudes que he leído sobre el tema y que sólo he descubierto al comenzar a usar el programa. Sí, es verdad, la nueva versión tiene omisiones imperdonables (que Apple, ha anunciado, irá subsanando con el tiempo). Pero mucho más omiten sus detractores. Como por ejemplo, que la nueva versión es más estable y rápida. Más intuitiva que la anterior. Que facilita enormemente el trabajo del editor con múltiples herramientas de automatización de tareas. Con una interfaz hermosa, moderna. A su lado, el viejo FCP7 se me antoja una antigualla prehistórica de los tiempos del OS9. Siglo XX total.

Final Cut Pro 7, luce ahora tan anticuado como una moviola Ken

Final Cut Pro 7, luce ahora tan anticuado como una moviola Ken

Hasta ahora sólo he podido explorar las nuevas herramientas de ingestión, gestión y organización del material. El uso de etiquetas y colecciones de etiquetas, roles y colecciones inteligentes es un avance realmente mayúsculo, revolucionario, en la a veces desesperante y frustrante tarea de búsqueda y selección de las imágenes. Debo admitir que si este programa no hubiera salido justo ahora al mercado, literalmente habría naufragado ante la titánica empresa de clasificar y seleccionar las miles de tomas (van más de 25 mil y contando) de más de un año de rodaje de mi documental Más allá del Valle de la Silicona.

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También estoy usando intensamente la herramienta de sincronización automática —estoy filmando con una cámara DSLR, Canon 60D, y registro el sonido con el excelente Zoom H4n, más adelante les dedicaré a ambos sus respectivas y bien merecidas reseñas. Es mucho más rápida que el Plural Eyes, aunque acaso no tan certera. No obstante, creo que los errores se deben más a la mala praxis a la hora de archivar el material original. Aún no he llegado a ninguna conclusión, pero me da la impresión que el FCP-X trabaja mejor cuando el material es digitalizado directamente de la cámara o cuando se realiza un archivo de cámara desde la tarjeta de almacenamiento.

El magnetismo del nuevo Storyline

El magnetismo del nuevo Storyline

Pero si es software no es tan malo como lo pintan, ¿a santo de qué tanto ensañamiento?

En primer lugar, este tipo de polémicas acompaña a todo lanzamiento de cada nuevo producto de Apple, desde los tiempos del primer iPod. Sino, fíjense en lo que acaba de pasar con el anuncio del nuevo iPhone 4S.

Segundo, la crítica negativa, como dice Anton Ego, es más divertida de escribir y de leer. Podríamos agregar que genera más vistas de página e incrementa más las visitas que un articulo ponderado y objetivo, que destaque las innovaciones del software. Pero ya lo sabemos, para volver a citar al personaje de Ratatouille, el mundo es a menudo cruel con las nuevas creaciones.

Tercero, la controversia es una buena oportunidad para generar algún dinerillo extra, dictando cursos sobre las carencias del FCP-X.

La ventana de Eventos, generosas miniaturas de los clips

La ventana de Eventos, generosas miniaturas de los clips

Por último, creo que la competencia de Apple en el terreno de aplicaciones profesional ha aprovechado la polémica para tratar de sacar del mercado al Final Cut Pro X, y detener la revolución en puertas en el mundo de la postproducción. Una de las más agresivas ha sido Adobe. No sólo ofreció descuentos considerables a quienes quisieran cambiarse a su Creative Suite. Su última jugada ha sido comprar Automatic Duck y sacar de línea todos sus plugins. Automatic había desarrollado un plugin que permitía exportar archivos OMF desde FCP-X (necesarios para el trabajo de postproducción de sonido), una de las omisiones del software más criticadas.

Con la movida, el Final Cut Pro X pierde esa posibilidad. Por ahora, la carencia puede ser subsanada con la función de asignación de roles. Pero lo que me llama la atención es que el asunto apenas ha levantado uno que otro comentario. Nadie ha atacado la empresa desarrolladora del Premiere Pro ni se ha levantado controversia alguna.

Y, ciertamente, no esperen que nadie edite un video con música de Scala y Kolagny, para criticar la jugada, no muy limpia que digamos, de Automatic y Adobe. Si en vez de Adobe, hubiera sido Apple, tengan la seguridad de que habría ardido Troya.

Apple actualiza el Final Cut Pro X

El FCP-X camino a su profesionalización

El FCP-X camino a su profesionalización

¿Escucharon el grito multitudinario de ayer?

Pues tenía nada que ver ni con el béisbol, ni el fútbol ni el Miss Venezuela.

Se trató en realidad de la expresión de alivio de miles de editores y postproductores cuando se enteraron que Apple había actualizado el Final Cut Pro X.

Ahora, el FCPX será capaz de:

  • Exportar archivos de audio y vídeo como una única película multipista de QuickTime. O como archivos separados utilizando “Funciones”.
  • Importar y exportar XML para ser compatible con flujos de trabajo de terceros
  • Colocar proyectos y eventos en XSan para mejorar la colaboración entre editores
  • Establecer un código de tiempo de inicio personalizado para sus proyectos
  • Añadir transiciones a clips conectados en un solo paso
  • Activar la visualización en pantalla completa en OS X Lion
  • Acelerar el funcionamiento con exportación acelerada mediante GPU

Para principios de año, sus desarrolladores han prometido una nueva actualización con dos funciones vitales: edición multiclip y monitoreo externo con calidad broadcast.

Todas, funciones profesionales, dicho sea de paso. ¿Y qué pasó con eso de que a la compañía de la manzana no le interesaba el sector profesional?

¿Será el fin de las flames wars?

¿Qué será ahora de mi vida sin mi dosis diaria de polémica sobre el tema?

¿Valdrá la pena comprarlo ahora, o a principios de año? —Bueno, también puede uno probarlo gratis.

¿Ustedes qué opinan?

¿Por qué Apple hizo el FCPX?

El nuevo y polémico Final Cut Pro X

El nuevo y polémico Final Cut Pro X

Sachin Agarwal trabajó en el desarrollo de FCP durante seis años antes de dejar Apple y fundar Posterous. En un post publicado el 30 de junio pasado, explica por qué la compañía de la manzana rediseñó su popular suite de edición no lineal y diseño gráfico:

El objetivo de todos los productos de software de Apple es vender más hardware. Incluso, el sistema operativo Mac está tratando de que la gente compre más equipos Mac. El mercado profesional es demasiado pequeño para que Apple se preocupe por él. En lugar de tratar de conseguir que cientos o incluso miles de profesionales de vídeo compren los nuevos Macs, pueden rasguñar el mercado de “prosumidores” y vender cientos de miles a aficionados como yo.

Millones de personas están comprando teléfonos y cámaras que pueden grabar vídeos de alta definición, y muchos de ellos están buscando la manera de editarlos. Sé cómo usar Final Cut Pro, ya que trabaje en su desarrollo durante 6 años, pero para la mayoría de la gente es demasiado complejo. FCP X de Apple permite ir más allá del espacio profesional, y vender a un grupo mucho más grande en busca de mejores herramientas.

En su post también habla de que Apple no compite con las prestaciones de sus productos, que el nuevo Final Cut Pro X no trata de hacer más que los productos equivalentes de la competencia, sino de hacerlo mejor. Pero, en todo caso, Agarwal cree que la nueva aplicación crecerá con el tiempo y que se trata de un excelente comienzo.