Alex de la Iglesia: “Alguien con intereses enturbia la relación entre el cine y su público”

Alex de la Iglesia

Alex de la Iglesia

Alex de la Iglesia habló con El País de España sobre su film más reciente, La Chispa de la Vida. No obstante, me parece interesante citar un fragmento donde sugiere que la ruptura entre el cine español y su público ha sido planificada.

¿Cómo ve el cine de hoy, o sea, la relación de la gente con el cine?

El cine es como la sociedad, solo que visto a través de un espejo grotesco. Una de las cosas que más me entristecen es que alguien con un interés concreto económico y político haya enturbiado la relación entre cine y público. Eso ha sido algo trabajado. Nosotros hemos hecho mucho por estropearlo todo, ¿eh?, metemos la pata cada día, yo la meto, somos excesivos, absurdos, pero nuestra relación con el público es imposible de perder, trabajamos para él.

Pero ¿habla en abstracto, o de alguien en concreto?

En abstracto no, hay gente, hay grupos, corporaciones mediáticas interesadas en que no se haga cine y que el dinero se invierta en televisión, en energía eólica o en qué sé yo. Ahora que no soy presidente de la Academia lo puedo contar.

Pues ahora que no es presidente, diga: ¿ha rumiado frustración, arrepentimiento?

Debo decir que sigo pensando lo mismo. Dejé de trabajar en la Academia por un desacuerdo sobre la ley [Sinde] y sobre cómo se estaba tramitando y sigo en desacuerdo. Tiene que haber una ley, pero no esta, sino otra, hecha con el consenso de todos los afectados. Aparte de eso, los dos mejores años de mi vida fueron los que pasé en la Academia.

No se equivoca. Además, el fenómeno es global. Contra el cine en general y contra las cinematografías regionales. Hay muchas razones, desde las económicas hasta las políticas. De modo que la próxima que vez que leas en Internet uno de esos libelos contra el cine tan de moda hoy en día, y te llame la atención su agresividad, su violencia, su exagerado resentimiento contra un arte que, a fin de cuentas, no es otra cosa que arte y entretenimiento, detente un momento a reflexionar sobre las verdaderas intenciones de su autor. Piensa a quién, en última instancia, beneficia.

La Chispa de la Vida | Trailer

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Guernica, adiós a las armas: José Luis Alcaine devela el misterio de la obra de Picasso

Mujer angustiada, en el film y en el cuadro

Mujer angustiada, en el film y en el cuadro

¿Se inspiró Pablo Picasso en una secuencia de la adaptación cinematográfica de Adiós a las armas para crear el Guernica?

Según el veterano director de fotografía José Luis Alcaine probablemente sí. Así lo explica en una entrevista:

Yo había visto Adiós a las armas a finales de los años sesenta, en el cineclub de TV2. Pero fue años después, cuando volví a verla en vídeo en mi casa y salté ante la secuencia de la carretera: ¡era el Guernica!

Mano de moribundo

Mano de moribundo

La secuencia en cuestión narra el éxodo nocturno de varios personajes, entre ellos, el protagonista, por una carretera que es bombardeada.

Empecé a darle vueltas entonces, era el año 2006. En 2007 rodé cinco películas y aparqué la idea. No tenía tiempo para nada. Pero desde entonces solo he trabajado en La piel que habito. Así, pude encontrar el momento para sacar la secuencia fotograma a fotograma y estudiarla.

La secuencia de la carretera es extraña: tiene mucha influencia del cine soviético, con encadenados por todas partes. Es una película de Hollywood con un momento expresionista que nada tiene que ver con el resto del metraje. Un collage que tiene mucho de montaje cinematográfico, de planos y primeros planos.

La madre y el niño

La madre y el niño

La adaptación de la novela antibélica de Ernest Hemingway fue dirigida por Frank Borzage y estrenada en 1932.

El sistema de distribución de entonces hacía que las películas estuvieran hasta seis años en sala. Evidentemente, Picasso la había visto, no solo por su amistad con Hemingway -les presentó Gertrude Stein- sino porque entonces se iba muchísimo al cine, era el gran entretenimiento y también la manera de documentarse ante la realidad. Además, la película fue muy polémica en su día por el final feliz. No se la pudo perder.

Pero, además, el cuadro tiene un claro movimiento de derecha a izquierda, igual que los personajes de la película, siempre en el eje de derecha a izquierda.

Oca, en la película y en la pintura

Oca, en la película y en la pintura

Alcaine desarrolla su hipótesis en un extenso y revelador artículo publicado por la revista Cameraman. Las comparaciones entre los fotogramas de la secuencia y los detalles del cuadro de Picasso resultan casi incontestables, impresionantes. Así mismo, la comparación entre la composición de la obra y la composición de Las Meninas de Velásquez, de donde Picasso habría extraído el inquietante Toro de su cuadro:

Esa figura me hizo saltar una noche de la cama y correr al ordenador, era el último cabo suelto de mi teoría. ¿A quién mira el toro? Nos mira a nosotros. Me desvelé. Puse a su lado Las Meninas y vi la misma mirada de Velázquez. El toro, como han apuntado algunos, jamás podría ser Franco. El toro es un animal noble y el propio Picasso ya se había representado alguna vez a sí mismo como ese animal. Él se pone en el mismo plano que Velázquez en Las Meninas, un cuadro, que como nos ocurre a todos los que estamos obsesionados con las imágenes, también le obsesionaba.

Mujer

Mujer

A continuación, el film completo. Encontrarán la secuencia del exodo y bombardeo nocturno alrededor del minuto 53:50.

Adiós a las armas | Frank Borzage

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Vía | El País de España

Extraterrestre, primer trailer de lo nuevo de Nacho Vigalondo

Desde que fuera nominado al Oscar con su cortometraje 7:35 de la mañana, el realizador español Nacho Vigalondo se fue convirtiendo en un cineasta de culto en la red.

Vigalondo, extraterrestre

Vigalondo, extraterrestre

Tres años después terminó de alcanzar ese status con su ópera prima, Los Cronocrímenes, una cinta de ciencia ficción de bajo presupuesto sobre viajes y paradojas temporales, género y temas inusuales en el cine español.

Poco después, cuando aún bregaba con el tema de la distribución de su película, se topó en Youtube con un video viral que mostraba el sobrevuelo de un OVNI sobre alguna isla caribeña. El video, desde luego, era falso pero le dio la idea para su próximo largometraje.

Hoy, finalmente, puede mostrar el primer trailer de Extraterrestre, una cinta que parece combinar la comedia romántica con los encuentros cercanos del tercer tipo.

Extraterrestre | Trailer

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Asalto al cine, Angustia, terror en las salas venezolanas

Angustia, de Bigas Luna o el miedo del cinéfilo a perder un ojo (o dos)

Angustia, de Bigas Luna o el miedo del cinéfilo a perder un ojo (o dos)

Aún me cuesta salir del asombro por la coincidencia. Hace apenas semanas estuve conversando con Iria Gómez Concheiro, joven realizadora mexicana, sobre su película Asalto al Cine. En el film, un grupo de jóvenes sin mucho oficio ni ocupación, se dejan arrastrar por la idea ociosa de asaltar un cine.

A Iria se le ocurrió la idea cuando leyó un titular noticioso: Un asalto de película. La noticia hablaba de un asalto colectivo que se había cometido en una sala de cine del D.F. Buena parte de su película es la descripción minuciosa de la elaboración del plan y, posteriormente, su ejecución. El asalto a la sala de cine está rodado con eficiencia, con una planificación tan detallada y exacta como el crimen que cuenta.

Le contaba a la realizadora en esa oportunidad que había escuchado de historias similares en Venezuela. De asaltas a cines. Sobre todo, a salas de cine con accesos y salidas directas a la calle. Pero que nunca había leído nada sobre el particular en los diarios.

Corte a:

Dos semanas después…

La noticia está en todos los diarios venezolanos:

El rumor de los robos efectuados en las salas de cines del país había sido para los criminólogos, hasta hace una semana, una leyenda urbana. La prueba pública y real de la materialización del mito fue el atraco masivo perpetuado en la sala 2 del Cinex del centro comercial Concresa, en el que casi 70 personas fueron despojadas de sus pertenencias.

La leo y no puedo dejar de pensar en la cinta de Gómez Concheiro. En sus cuatro protagonistas. Y en el pavor a la sala oscura que se ha desatado en la capital.

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La película de Iria está contada desde el punto de vista del cuarteto protagonista de jóvenes desarraigados, por lo que las simpatías del espectador está con ellos (al menos, las mías, pero la vi cuando lo de los asaltos a los cines sólo era un rumor). No es es caso de otra película que hace de la sala de cine el escenario del terror. Se titula Angustia. Data de 1987 y fue escrita y dirigida por el catalán Bigas Luna.

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En Angustia, un enfermero de una clínica oftalmológica, edípico, con ceguera progresiva y aficionado a coleccionar ojos —el terror máximo de todo cinéfilo: perder un ojo, o dos—, es enviado por su posesiva y castradora madre (Zelda Rubinstein, la medium de Poltergeist) a sembrar el terror en una sala de cine. Pero la historia no se detiene allí. Angustia tiene la estructura de un juego de Matrioskas y dentro de la película, hay otra película —acaso más aterradora— que esconde otra película.

Tan laberíntica estructura dramática-narrativa se le ocurrió a Bigas Lunas, según cuenta una nota de El País de España, en una conferencia sobre el cine de Alfred Hithcock, del filósofo Eugenio Trías. A Bigas Luna le había fascinado el análisis del filósofo sobre la tridimensionalidad de la obra de Hitchcock. Muy especialmente de La Ventana Indiscreta:

…que sitúa la mente del espectador en una historia que a su vez descubre otra historia que está ocurriendo en la casa de enfrente. Hitchcock encontró, pues, la profundidad de la pantalla, la tercera dimensión.

El recurso metalingüístico, autoreferencial, tiene un poderoso efecto emocional en el espectador de carne y hueso. Desorientado por lo que parece la imagen multiplicada de dos espejos enfrentados, tranquilamente lo que ocurre en la pantalla podría estar sucediendo en la sala en la que se encuentra. O algo peor. Genial idea la de Bigas Lunas: una película de terror que transcurre en salas de cine idénticas en las que se encuentra los espectadores.

El diario español cita La Antología Crítica del Cine Español, de Andrés Peláez:

Un asesino psicópata acosa a los espectadores de una sala de cine mientras éstos atienden hipnóticamente al fascinante relato que sucede en la pantalla, ajenos al horror que les rodea. Asistimos al entrecruzamiento de miradas, a la multiplicación de los puntos de vista, a la representación del ojo desorientado, a la pérdida de su centralidad según la entendía el clasicismo: la espiral, el vértigo…

Sólo puede uno imaginar lo que se sentiría ver alguna de esas dos cintas en una sala caraqueña en las actuales circunstancias, cuando parece real y cercana posibilidad de que un joven, acaso primo de uno de los protagonistas de Asalto al Cine, te ponga el cañón de su Glock en la sien para despojarte de tu BlackBerry. O cuando bien pudiera suceder que un enfermero enloquecido te saque el ojo de la cara que te queda (porque el primero ya te lo quitaron en la taquilla al pagar la entrada).

Premios Goya 2011, los resultados, los ganadores

Ángeles González-Sinde y Alex de la Iglesia, buenas compañías

Ángeles González-Sinde y Alex de la Iglesia, buenas compañías

Al momento de comenzar escribir esto, vemos en TVE algunas imágenes de la antesala de los premios Goya 2011, acaso una de las ceremonias más controvertidas de la historia de la Academia de Cine española, justo cuando el premio cumple 25 años. La razón tiene nombre y apellido: Ley Sinde, una ley adelantada por el gobierno de Rodríguez Zapatero para combatir la piratería de contenidos en línea. La propuesta de la ministra de cultura española, la actriz y guionista Ángeles González-Sinde ha polarizado la Internet ibérica.

Por el lado de los defensores se alinean las sociedades de gestión de derechos de autor (léase, la odiada y todopoderosa SGAE) y, por carambola, lo que han dado en llamar “los creadores”: músicos y cineastas, principalmente. El lado de los “internautas” agrupa principalmente a usuarios de la red que defienden su derecho a bajarse contenidos de terceros, aglutinados en torno a empresarios de la red, gurús cibernéticos diversos y blogueros prominentes.

La polémica ha tenido dos primeras bajas. En pimero, el presidente mismo de la Academia, Alex de la Iglesia, quien entregará su cargo después de la ceremonia. La segunda, una baja indirecta: el cineasta cantábrico Nacho Vigalondo.

Mientras tanto, fuera del teatro, el capítulo español de Anonymous escenifica una protesta contra la Ley con manifestantes que usan máscaras de Guy Fawkes, su firma. Interrogada a su llegada al teatro sobre qué le diría a los manifestantes, la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde ha declarado que el cine es un esfuerzo colectivo, en el que hay que invertir mucho dinero, que genera muchos puestos de trabajo, y que por esa razón, su difusión en un medio tan importante como Internet, es ineludible.

Aún faltan unos cuantos minutos para que inicie la ceremonia. A medida que se vayan conociendo los premios, iremos actualizando esta entrada.

Y los ganadores del Goya 2011 son…

  • Mejor Actor de Reparto, Karra Elejalde por También la lluvia, de Icíar Bollain.
  • Mejor canción original, Que el soneto nos tome por sorpresa, de Jorge Drexler, de la película Lope.
  • Mejor Música Original, Alberto Iglesias por También la lluvia.
  • Mejor Sonido, Buried, de Rodrigo Cortés.
  • Mejor Cortometraje de Ficción, Una caja de botones, de María Reyes González.
  • Mejor Cortometraje Documental, Memorias de un cine de provincias, de Ramón Margareto.
  • Mejor Largo Documental, Bicicleta, cuchara, manzana, de Carlos Bosch.
  • Mejor Maquillaje y Peluquería, Balada Triste de Trompeta, de Alex de la Iglesia.
  • Actriz Revelación, Marina Comas, Pa Negre.
  • Mejor Dirección Artística, Pa Negre, de Agustí Villaronga.
  • Mejor Diseño de Vestuario, Lope.
  • Mejor Actriz de Reparto, Laia Marull, Pa Negre.
  • Mejor Diseño de Producción, También la Lluvia.
  • Mejor Guión Original, Buried, Chris Sparling.
  • Mejor Guión Adaptado, Pa Negre, Agustí Villaronga.
  • Mejor Dirección Novel, David Pinillos, por Bon Appétit.
  • Mejores Efectos Especiales, Balada Triste de Trompeta.
  • Mejor Dirección de Fotografía, Pa Negre.
  • Mejor Actor, Javier Bardem, por Biutiful.
  • Mejor Cortometraje de Animación, La Bruxa, de Pedro Solís García.
  • Mejor Largometraje Animado, Chico y Rita, de Fernando Trueba.
  • Mejor Montaje, Buried.
  • Goya honorífico, Mario Camus.
  • Mejor Película Europea, El Discurso del Rey, de Tom Hooper.
  • Mejor Película Hispanoamericana, La Vida de los Peces, de Matías Bize.
  • Actor Revelación, Francesc Colomer, por Pa Negre.
  • Mejor Actriz, Nora Navas, por Pa Negre.
  • Mejor dirección, Agustí Villaronga, por Pa Negre.
  • Mejor Película, Pa Negre, de Agustí Villaronga.

Premios Goya 2011 | Discurso de despedida de Alex de la Iglesia

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Premios Goya 2011 | El espontáneo

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Buried, el poder dramático de la iluminación

Buried

Buried

En su libro sobre el cine digital, el realizador Mike Figgis (Leaving Las Vegas) afirma que, dado el desarrollo tecnológico de los últimos años, el video digital y los sistemas de postproducción caseros, no tiene sentido seguir haciendo cine de la forma tradicional, que poco o nada a variado desde la década de los 30 del siglo pasado, con grandes equipos de rodaje que, como un ejércitos de ocupación, arrasan todo a su paso.

Más adelante, el también inventor del Fig Rig —imprescindible herramienta para el cine digital, al menos, para mí— al ver gente hablando por celular en una disco particularmente oscura, se pregunta por qué no usar la luz de la pantalla de un teléfono como única fuente de iluminación de alguna escena.

Ryan Reynolds, enterrado

Ryan Reynolds, enterrado

Resulta que ayer vi esa película, después de varios intentos. No es dirigida por Figgis, sino por el español Rodrigo Cortés. Se titula Buried (Enterrado) y está protagonizada por Ryan Reynolds. Traté de ver esta película varias veces y, sencillamente, no aguanté la sensación de claustrofia que transmite desde sus primeros minutos y a lo largo de todo el metraje (como dice jocosamente un amigo mío: es como pagar para saber cómo se debe sentir una resonancia magnética de 90 minutos).

Anoche fue la vencida. Buried describe la angustiosa experiencia (la peor pesadilla para cualquier ser humano) de ser enterrado vivo. En esta caso, de un contratista (el eufemismo para mercenario) estadounidense, secuestrado por insurgentes iraquíes.

Enterrado, de Rodrigo Cortés

Enterrado, de Rodrigo Cortés

El film es todo un reto de dirección y actuación: la cámara acompaña todo el tiempo a Reynolds dentro del ataúd. Son 95 minutos de inmisericorde asfixia.

Filmado en apenas 17 días y con seis ataúdes diferentes (construidos según requerimientos del rodaje), además de una banda sonora prodigiosa, lo que verdaderamente se destaca en Buried es el trabajo de dirección de fotografía

  • Primero, porque como le gustaba a los grandes directores de fotografía del cine, cada fuente de iluminación en Buried está justificada y presente en el encuadre: un encendedor, la pantalla del teléfono celular, una linterna descompuesta, un par de tubos fluorescentes.
  • Segundo, porque todas las fuentes de luz son de diferentes temperaturas: frías, las del teléfono azul y el tubo fluorescente verde; y calientes, las de la vacilante llama del encendedor o la linterna parpadeante.
  • Tercero, porque tanto Cortés como su director de fotografía, Eduard Grau, se valen de la mezclas y los cambios de temperatura de la luz para subrayar los giros dramáticos e la historia. De paso, para imprimirle dinamismo visual a una historia de confinamiento extremo.
  • Cuarto, porque el aprovechamiento dramático no se agota en el mero uso de los cambios en la temperatura de color, sino que las fuentes de luz están usadas dramáticamente: Reynolds no sólo debe ser su propio director de fotografía dentro del ataúd; sino que además debe manipular las fuentes de luz. Y de esta manipulación, surgen también giros dramáticos.

Buried es un buen ejemplo de esa nueva forma de hacer cine por la que aboga Figgis, explotando al máximo los avances técnicos del cine y sacándole todo el provecho dramático posible a la escasez de recursos. Al mismo tiempo, es digno heredero de los grandes filmes de Alfred Hitchcock de una sola locación como Lifeboat, The Rear Window o The Rope.

Buried | Teaser

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#Vigalondo, segunda baja de la #leysinde y el #manifiesto

Nacho Vigalondo

Nacho Vigalondo no se corta para expresarse

Después de algún tiempo online, uno aprende algunas cosas sobre Internet:

  • Que, a pesar de que digan lo contrario, en la red sí existen fronteras geográficas.
  • Que, a pesar de que se diga lo contrario, también existen fronteras temáticas.
  • Que, a pesar de lo que declare la propaganda, tampoco en la red existe la plena libertad de expresión.
  • Que, a pesar de que no lo parezca, todo lo que digas y hagas tendrá sus consecuencias.
  • Que, aunque no lo creas, no es lo mismo la relación virtual que la personal.
  • Que, aunque no lo hayas advertido, al otro lado del cable, sentada frente a sus teclados y monitores, hay gente de carne y hueso, leyéndote. Gente con que algún día te toparás en la calle.
  • Que, aunque así lo sientas, Internet no es un paraíso.
  • Y que lo mejor es mantenerse alejado de la política, virtual y físicamente.

Muchas de estas cosas las aprendí de sopetón, de golpe, por algo que escribí a la ligera en una lista de correos y que desató un pequeño infierno de reproches, insultos, rupturas de relaciones, malentendidos y acusaciones políticas. Por eso, cuando monté un blog, me impuse algunas reglas —que no siempre cumplo:

  • Seguir, al pie de la letra, un consejo que leí en alguna parte: “escribe siempre como si tu jefe te estuviera leyendo”.
  • En consecuencia, no escribir jamás sobre los problemas del trabajo diario. No escribir sobre empresas, jefes, clientes o colegas.
  • Seguir al pie de la letra, otro consejo que escuché una vez: “no escribir con odio”.
  • No escribir, jamás, borracho. Ni siquiera acercarme al teclado con una copa de vino encima, adentro o en la mano —una vez, un 31 de diciembre, vacié una cerveza sobre el teclado de mi portátil. Sobrevivió. Aún la uso. Pero no es a eso a lo que me refiero.
  • No escribir, jamás, alterado. Ni molesto, ni triste, ni deprimido. Ni, mucho menos, eufórico.
  • Siempre responder los ataques e insultos —cuando se lo merecen— con frialdad. Nunca ofuscado, molesto. Preferiblemente, dejarlo para el día siguiente cuando, desaparecida la indignación o molestia, sea más claro si vale o no la pena.
  • Evitar caer en el juego de la polarización política, que nos convierte a todos en propaganda ambulantes a favor o en contra de algún bando.
  • Hablar, opinar, escribir siempre sobre lo que sé y sustentar los argumentos con pruebas. Dicho de otro modo: nunca hablar de los que no sé.
  • Reconocer los errores, aceptar cuando estoy equivocado y no olvidar que la capacidad de cambiar de opinión es una virtud, no un defecto.
  • No personalizar la discusión.
  • Respetar la intimidad del otro.
  • Escoger siempre con pinzas cada palabra a la hora de bromear (y, ciertamente, jamás, pero jamás, hacer un chiste sobre el Holocausto).
  • Y no olvidar nunca que al otro lado del cable, sentadas ante sus teclados y monitores, hay gente de carne y hueso, leyéndome. Y que algún me toparé con mis interlocutores virtuales cara a cara. Más aún en este país, esta ciudad, este medio tan pequeño. Esto, incluso, lo aplico en ambos sentidos: cuando me agreden en la red, me queda el consuelo de que algún día me encontraré cara a cara con el agresor.

No es cuestión de evitarse problemas a la hora de escribir y expresar tus opiniones, sino de escribirlas de modo que den lugar a un debate productivo y tolerante. Lo que no siempre ocurre, claro está.

Con la llegada de las redes sociales y el microblogging, extremé estas precauciones. Pues la mayor virtud del Facebook es su mayor defecto: allí todo lo que digas o escribas, es personal. En Twitter también hay que andarse con cuidado: la brevedad del mensaje, junto a su virtualidad, es una de las mayores fuentes de malentendidos en la red.

Traigo a colación todo lo anterior a propósito del caso de Nacho Vigalondo. Cineasta con una nominación al Oscar, un largo estrenado y otro en postproducción, actor, humorista, editor de uno de los blogs más leídos de la blogósfera cinematográfica de Iberoamérica y tuitero empedernido, el viernes hizo un chiste de imprevisibles consecuencias:

Enseguida comenzaron los reproches y los insultos:

Vigalondo respondió con una nueva andanada de chistes:

O:

A toda carrera, con alcohol corriendo por sus arterias, Vigalondo se aproximaba peligrosamente al nivel Mel Gibson.

Pero hizo caso omiso de las advertencias de prudencia:

Y el tema de la Ley Sinde y las subvenciones al cine español, no tardó en aparecer:

El fin de semana, el asunto se había salido de control. Intervinieron los medios tradicionales y el cineasta era zarandeado por los internautas. Para colmo, la polémica cayó en el contexto de la rivalidad entre los diarios El Mundo y El País. Este segundo diario no sólo aloja en su plataforma el blog de Vigalondo, sino que además la semana pasada había lanzado una campaña publicitaria con Vigalondo como protagonista:

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De nada sirvió que Vigalondo explicara que se trataba de una burla, no contra el Holocausto, sino de la parodia de la negación del Holocausto. El País canceló la campaña publicitaria y Vigalondo cerró su blog.

Seguidores y detractores del cineasta han cerrado filas, a favor y en contra. La controversia ha desatado preocupaciones de muy diversa índole. A muchos les preocupa la pérdida del sentido del humor en Internet (y España), la dictadura de lo políticamente correcto, la reacción desproporcionada de la turba virtual que atacó al cineasta en la red de microblogging, el sensacionalismo e insensibilidad de los medios tradicionales a la hora de explotar la confrontación, o el (mal)uso de Twitter como fuente de noticias. En la acera de enfrente están quienes critican la falta de sensibilidad de Vigalondo al bromear sobre un tema tan peliagudo como el Holocausto o su irresponsabilidad al tuitear “rascao”.

También hay quien ha señalado los estrechos límites de la libertad de expresión cuando se trabaja para un grupo económico poderoso:

La independencia intelectual es inversamente proporcional al tamaño del grupo de comunicación que te contrata. Quien lo niegue, miente. Nadie te dice qué tienes que decir y qué debes callar, pero uno sabe perfectamente dónde está la línea roja. Y sabe cuándo la está cruzando (salvo que esté muy borracho como, al parecer, estaba Nacho cuando escribió ese chiste).

Sin embargo, creo que uno de los aspectos más preocupantes de la cuestión reside en la polarización que se ha creado en torno al tema de la Ley Sinde y als descargas. Acaso nada de esto habría pasado si no existiera el clima de confrontación entre “internautas” y “creadores” que irresponsablemente se creó en la Internet española. Probablemente, el chiste de Vigalondo no habría tenido mayores consecuencias. Pero los radicales que adversan la Ley Sinde, vieron en la broma una nueva oportunidad de hacer trizas a otro “creador” (paralelamente al caso Vigalondo, el cantante David Bisbal era blanco de ataques por un chiste poco apropiado sobre la situación en Egipto). En especial, a uno que dijo cosas que ambos bandos en disputa no querían escuchar, que asumió una posición equilibrada que en nada contribuía a agudizar la confrontación.

A Vigalondo, como a Alex de la Iglesia, le han pasado factura por su posición conciliadora en la controversia, mientras que los responsables de esta situación callan, convenientemente.

Dimite Alex de la Iglesia, primera baja del #manifiesto y la #leysinde

Alex de la Iglesia, balada triste de renuncia

Alex de la Iglesia, balada triste de renuncia

En un artículo publicado en El País de España, el realizador Alex de la Iglesia ha anunciado su renuncia a la presidencia de la academia de cine española.

Por vez primera, aprendí que dialogar con personas que te llevan la contraria es mucho más interesante. Puede resultar incómodo al principio, sobre todo si eres soberbio, como yo. Pero cuando aprendes a encajar, la cosa fluye, y las ideas entran. En este país cambiar de opinión es el mayor de los pecados. Creo que tenemos instalado el chip de la intransigencia desde hace tiempo. Hablé de ello en mi última película. La única manera de arrancárnoslo es mirar a la cara a la gente y decir lo que piensas con el convencimiento de que puede no ser cierto, que puedes estar diciendo o haciendo una tontería. No voy a dejar de discutir, pero francamente, prefiero hacerlo como director, que como presidente. Lo coherente es dejarlo.

Su dimisión se hará efectiva después de la ceremonia de entrega de los próximos premios Goya.

Creo que se trata de la primera baja importante de La Guerra de las Descargas que incendia la pradera del Internet español. Es un problema muy complejo simplificado por fanatismos, oportunismos y polarización. Hay insultos de parte y parte, posiciones intransigentes y mucha, mucha, mucha intolerancia. Para empezar, una vieja ley de la era pre Internet ha sido tomada como basamento legal para justificar la descarga indiscriminada de contenidos digitales. En un principio, las sociedades de gestión de derechos de autor no reaccionaron de la mejor manera ante el problema de la descargas, promovieron la creación gravámenes que afectan al consumidor (sea o no usuario de Internet) como el famoso Canon Digital (un impuesto a consumibles como DVD vírgenes) y adelantaron acciones legales contra internautas.

El año pasado, la ministra de cultura del gobierno de Zapatero, la guionista y actriz Ángeles González-Sinde, propuso una ley en la que se estipulan sanciones contras páginas con enlaces a descargas de contenido digital. Enseguida se hizo el blanco predilecto de toda clase de vituperios. De allí en adelante, la discusión fue cuesta abajo. Algunos líderes de opinión de la Internet española actuaron de manera irresponsable alimentando las llamas y otros actuaron de manera oportunista, a sabiendas de que pueden sacarle provecho económico a la coyuntura.

Los artistas españoles que se atrevieron a defender la ley, como Alejandro Sanz, por ejemplo han sido tildados de poco menos que parásitos que viven de las ganancias de su trabajo. Sí, leyeron bien: parásitos que viven de las ganancias de su propio trabajo —lo he leído más de una vez en la red. Pero cuando un periodista sagaz como Ignacio Escolar devela que las páginas de descargas de contenidos digitales pueden hacer miles de euros al mes con el trabajo ajeno, muchos apuran cabriolas retóricas para justificar lo injustificable y hacer creer que las ganancias de Series Yonqui no es lo más importante en todo esto.

Los internautas piden a las empresas del entretenimiento un nuevo modelo de negocios acorde con los tiempos que corren. Pero la frustrante experiencia de los pocos que se han atrevido a brindar un nuevo modelo de negocios en un mundo donde todo es gratis demuestra que el nuevo modelo de negocios que exigen los usuarios, no es posible sin una actualización de la vetusta ley española de derechos de autor, tal y como apunta el director Nacho Vigalondo. Y, desde luego, los usuarios son los primero en oponerse a esa modificación.

Los políticos, que son los mismos en todos los países, han hecho lo mejor que saben hacer, sobre todo, cuando de Internet se trata: no dar pie con bola. La solución propuesta, como la Ley Sinde, no puede aplicarse sin vulnerar los derechos de los usuarios.

A finales del año pasado, Alex de la Iglesia se atrevió a dar un paso al frente y reunirse con destacadas personalidades del mundo de los negocios virtuales y líderes de opinión de la red ibérica. Descubrió que había puntos en común y que quizás se podía llegar a acuerdos. Pero su postura contra los radicales de ambos bandos, le hizo el blanco de los peores insultos en la red. Contra su persona, contra sus películas. Ayer, De la Iglesia no se despegaba de su iPad, respondiendo a todos y cada uno de los mensajes que recibía a través de Twitter ante su atónito equipo de trabajo. Sospecho que allí descubrió que la política, sobre todo en tiempos de alta polarización, es incompatible con el arte. Lean su timeline en Twitter de las últimas 36 horas. Descubrirá cómo fue que llegó a la decisión que acaba de anunciar: que desde hoy se limitará a ser director de cine y que, como tal, participará en la discusión.

Lo paradójico del asunto es que muchos de los intolerantes de ambos bandos que no más ayer le insultaban, hoy le felicitan por su renuncia. Punto a favor de la intolerancia, la intransigencia y el oportunismo.

Oscars 2011, dan a conocer lista de finalistas a la categoría de películas extranjeras

Kynodontas (Canino - Dogtooth), de Giorgos Lanthimos, Grecia

Kynodontas (Canino - Dogtooth), de Giorgos Lanthimos, Grecia

Desde esta mañana se conoce la lista de las nueve películas finalistas para la nominación de Mejor película de habla no inglesa en los premios Oscars 2011. Hermano de Marcel Rasquin, la postulación venezolana, no lo consiguió. Sin más preámbulos, aquí van los títulos de las nueve películas en la recta final:

  • Outside the Law, Algeria.
  • Incendies, Canadá.
  • In a Better World, Dinamarca (recién ganadora del Globo de Oro).
  • Kynodontas, Grecia.
  • Confessions, Japón
  • Biutiful, México.
  • Life Above All, Suráfrica.
  • También la lluvia, España.
  • Simple Simon, Suecia.

Sí, la gran sorpresa —y no estoy solo en esto— es la inclusión en la lista de la arriesgada y excelente cinta griega, a pesar del proverbial conservadurismo de los seleccionadores de la categoría. En Kynodontas hay de todo: desde incesto, hasta prostitución, violencia fraternal, sexo explícito y asesinato de gatos. Claro, todo dentro de una historia que, en apariencia, no es otra cosa que la defensa a ultranza de la inocencia y la unión familiar —siendo sarcásticos, desde luego.

¿Estamos ante un posible giro hacia un gusto por cintas más arriesgadas en la categoría de Películas de habla no inglesa? ¿Correrá Kynodontas con la misma suerte de La Teta Asustada el año pasado? ¿Conseguirá la nominación?

Premios Goya 2011, lista completa de nominaciones

Balada Triste de Trompeta de Alex de la Iglesia

Balada Triste de Trompeta de Alex de la Iglesia

Balada Triste de Trompeta, de Alex de la Iglesia; Buried, de Rodrigo Cortés; Pan Negro, de Agustí Villaronga y También la lluvia, de Icíar Bollaín acapararon las nominaciones a los premio Goya de 2011.

Por América Latina estarán compitiendo la peruana-colombiana Contra Corriente; la argentina El Hombre de al Lado; la cinta mexicana El Infierno y la chilena La Vida de los Peces.

A continuación, la lista completa de nominaciones a los premios Goya 2011, con algunos trailers:

Mejor Película

  • Balada triste de trompeta
  • Buried
  • Pan negro
  • También la lluvia

Mejor Dirección

  • Rodrigo Cortés por Buried
  • Agustí Villaronga por Pan negro
  • Icíar Bollaín por También la lluvia
  • Álex de la Iglesia por Balada triste de trompeta
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Actor Principal

  • Antonio de la Torre por Balada triste de trompeta
  • Javier Bardem por Biutiful
  • Ryan Reynolds por Buried
  • Luis Tosar por También la lluvia

Actriz Principal

  • Elena Anaya por Una habitación en Roma
  • Emma Suárez por La mosquitera
  • Belén Rueda por Los ojos de Julia
  • Nora Navas por Pan negro
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Actor Secundario

  • Terele Pávez por Balada triste de trompeta
  • Ana Wagner por Beautiful
  • Pilar López de Ayala por Lope
  • Laia Marull por Pan negro

Actriz Secundaria

  • Terele Pávez por Balada triste de trompeta
  • Ana Wagner por Biutiful
  • Pilar López de Ayala por Lope
  • Laia Marull por Pan negro

Actor revelación

  • Juan Carlos Adubiri por También la lluvia
  • Francesc Colomer por Pan negro
  • Manuel Camacho por Entrelobos
  • Oriol Vila por Todas las canciones hablan de mí
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Actriz revelación

  • Laura Garrido por Planes para mañana
  • Carolina Bang por Balada triste de trompeta
  • Marina Comas por Pan negro
  • Natasha Yarovenko por Habitación en Roma

Director novel

  • David Pinillos por Bon Apetit
  • Emilio Aragón por Pájaros de papel
  • Juana Macías por Planes para mañana
  • Jonas Trueba por Todas las canciones hablan de mí

Película europea

  • El escritor
  • El discurso del Rey
  • La cinta blanca
  • Un profeta
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Película hispanoamericana

  • Contra corriente
  • El hombre de al lado
  • El infierno
  • La vida de los peces

Mejor guión original

  • Balada triste de trompeta
  • Biutiful
  • Buried (Enterrado)
  • También la lluvia

Mejor guión adaptado

  • Elisa K
  • Habitación en Roma
  • Pa negre
  • Tres metros sobre el cielo
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Mejor música original

  • Balada triste de trompeta
  • Biutiful
  • Buried (Enterrado)
  • También la lluvia

Mejor canción original

  • Buried (Enterrado)
  • Habitación en Roma
  • Lope
  • Pájaros de papel

Mejor dirección de producción

  • Balada triste de trompeta
  • Lope
  • Pa negre
  • También la lluvia
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Mejor fotografía

  • Balada triste de trompeta
  • Biutiful
  • Buried (Enterrado)
  • Pa negre

Mejor dirección artística

  • Balada triste de trompeta
  • Biutiful
  • Lope
  • Pa negre

Mejor diseño de vestuario

  • Balada triste de trompeta
  • Lope
  • Pa negre
  • También la lluvia
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Mejor maquillaje y peluquería

  • Balada triste de trompeta
  • Lope
  • Pa negre
  • También la lluvia

Mejor montaje

  • Balada triste de trompeta
  • Biutiful
  • Buried (Enterrado)
  • También la lluvia

Mejor sonido

  • Balada triste de trompeta
  • Buried (Enterrado)
  • Pa negre
  • También la lluvia

Mejores efectos especiales

  • Balada triste de trompeta
  • Buried (Enterrado)
  • Lope
  • También la lluvia
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Mejor documental

  • Bicicleta, cuchara, manzana
  • Ciudadano Negrín
  • María y yo
  • How much does your building weigh, Mr. Foster?

Mejor cortometraje de ficción

  • Adios papá, adios mamá
  • El orden de las cosas
  • Una caja de botones
  • Zumo de limón

Mejor cortometraje de animación

  • Exlibris
  • La bruxa
  • La torre del tiempo
  • Vicenta

Mejor cortometraje documental

  • El cine libertario: Cuando las películas hacen historia
  • El pabellón alemán
  • Memoria de un cine de provincias
  • Un dios que ya no ampara

Goya Honorífico

  • Mario Camus

Taita boves, preseleccionada en los premios Goya

Taita Boves, de Luis Alberto Lamata

Taita Boves, de Luis Alberto Lamata

La Academia de Cine española dio a conocer esta tarde las películas preseleccionadas para la próxima edición de los premio Goya.

Son diez las nominadas, entre las que se cuenta Taita Boves, del venezolano Luis Alberto Lamata:

  • El hombre de al lado (Argentina), de Mariano Cohn y Gastón Duprat
  • Retratos en un mar de mentiras (Colombia), de Carlos Gaviria
  • Del amor y otros demonios (Costa Rica), de Hilda Hidalgo
  • José Martí: El Ojo del Canario (Cuba), de Fernando Pérez
  • La vida de los peces (Chile), de Matías Bize
  • El infierno (México), de Luis Estrada
  • Chance (Panamá), de Abner Benaim
  • Contracorriente (Perú), de Javier Fuentes-León
  • La vida útil (Uruguay), de Federico Veiro
  • Taita Boves (Venezuela), de Luis Alberto Lamata.

El hombre de al lado | Trailer

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Vía | ADN

A Serbian Film y la censura, entre la realidad y la ficción

A Serbian Film, de Srdjan Spasojevic

A Serbian Film, de Srdjan Spasojevic

La proyección de A Serbian Film en la última edición del festival de Sitges desató la polémica. La crudeza del film de horror de Srdjan Spasojevic escandalizó a padres católicos, pero también a los medios. La comparecencia de Ángel Sala, director del festival, en un programa matutino de opinión, acaso contribuyó a caldear aún más los ánimos:

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El joven realizador Nacho Vigalondo ha salido en defensa de la película. Escribe Vigalondo en su blog:

Tenemos un problema asombroso si todavía seguimos confundiendo un hecho con su representación. El dibujo de una pipa no es una pipa. El relato de un asesinato no es un asesinato. Tirando del hilo, la descripción de la pedofilia no es el ejercicio de la pedofilia. Me parece una confusión bastante poco respetuosa (…) Lo interesante no es que los opinadores de la mesa no hayan visto A Serbian Film a día de hoy, que posiblemente ni sepan que es una película de terror. Lo que nos debe hacer pensar es que dentro de cinco años la pondrán como ejemplo de película aceptable… Aunque sigan sin haberla visto.

Resulta al menos curiosa, la conflictiva relación que los espectadores establecen con la ficción. O con la relación que la ficción mantiene con la realidad, como desgrana Shields en su manifesto, Reality Hunger. Acaso sea el periodismo lo que ha sobrevalorado el concepto de “basado en una historia real”. Los hechos narrados en esta historia son reales, se han cambiado los nombres de los protagonistas… Nos escandaliza menos la transmisión en directo de un asesinato que su representación en diferido en la gran pantalla.

A veces la gente no sólo confunde los real con su representación, sino que misteriosamente identifica la representación con su autor. De modo que el autor puede ser calificado de cerdo (misógino, fascista, comunista, etc) porque su o sus personajes lo son. A veces, basta incluso un color en la película, para ser etiquetado, como me sucedió en Mérida, una mañana resacosa de domingo, por culpa de una silla roja que los diseñadores gráficos colocaron en los créditos de Bloques. Pero creo que todo el tema requiere de un post. Por ahora, los hechos.

Concha García Capoy, la presentadora del programa de Cuatro, le ha respondido en su blog a Vigalondo:

Vigalondo utiliza una pedagogía muy básica para explicar la diferencia entre la realidad y la ficción y los múltiples sentidos que ésta puede tener algo en lo que, por cierto, ya había caído. Seguramente él no ignora que la alarma puede no ser censura, que la crítica más feroz es compatible con la libertad, que los medios están para contrastar pareceres, que ese ruído puede ser constructivo.

Y Vigalondo, desde luego, ha replicado:

(…) si el debate en tu programa plantease, pongamos, si A Serbian Movie es una acertada alegoría de de la historia reciente de un país marcada por la violencia y el abuso, o por el contrario una provocación grotesca y repulsiva sin mayor interés, apoyaría la discusión, y de hecho no me costaría posicionarme. Sin embargo, los términos que se expusieron con unanimidad eran otros: Se estaba equiparando la película al delito que relata y se estaba evocando la acción legal sobre los responsables de la película y de su difusión en un festival. ¿Cómo es posible meter en la misma categoría al crimen real y al de ficción, a los verdugos y víctimas reales con personajes de una película de terror?

Pregunta interesante…

A Serbian Film | Trailer