Adobe: aplicación, se alquila

Adobe alquila aplicaciones

Adobe alquila aplicaciones

Hace un tiempo atrás, Apple fue el blanco de la furia de los editores profesionales de todo el mundo cuando puso a circular una nueva versión del Final Cut Pro y anunció que no seguiría desarrollando, ni brindando soporte a la vieja versión. Adobe aprovechó la ocasión para captar nuevos clientes. Dio precios especiales a los “switchers” —usuarios del FCP que ahora se cambiaban a Adobe Premiere, incluso llegó a hacerle alguna zancadilla a Apple.

Hoy, los papeles se han invertido y es Adobe quien recibe los ataques. ¿La razón?

(más…)

Editar con gestos, a lo Minority Report

Minority Report, edición no lineal, holográfica y gestual

Minority Report, edición no lineal, holográfica y gestual

Desde que apareció el Kinect, el artilugio que nos permite interactuar con la consola de vídeo juegos Xbox a punta de gestos y movimientos, no he dejado de soñar con una tecnología similar que nos permita controlar las aplicaciones de edición no lineal. Sobre todo, el nuevo Final Cut Pro X, cuyo diseño favorece este tipo de interacciones —por ejemplo, yo prefiero el Magic Trackpad al ratón, a la hora de editar.

Y es que un sistema basado en gestos, nos remite a los tiempos de la edición lineal en mesas Steenbeck o KEM —a los editores de mi generación, aclaro; pues otros se remontarán hasta las añejas moviolas verticales— cuando el montaje no sólo era un ejercicio mental, sino también físico.

El arribo de las pantallas táctiles, de los teléfonos inteligentes y las tabletas, acercó aún más esta posibilidad:
(más…)

Apple libera una nueva versión de Final Cut Pro X

Final Cut Pro X se acerca a la mayoría de edad

Final Cut Pro X se acerca a la mayoría de edad


En medio de todos los anuncios de ayer de nuevos productos de Apple, la nueva versión de su aplicación de edición no lineal, Final Cut Pro X, no pasó desapercibida. En sus comienzos, tan denostada, acaso injustamente; las nuevas características la acercan a su madurez como herramienta de edición no lineal.

He aquí un resumen de sus nuevas caracteríscas:

(más…)

whiteonwhite:algorithmicnoir, un film que se edita a sí mismo y nunca es igual

whiteonwhite:algorithmicnoir

whiteonwhite:algorithmicnoir

Y no sólo eso: whiteonwhite:algorithmicnoir es un film que puede reproducirse interminablemente, en un loop infinito, cambiante, como una cinta de Möbius mutante, hipnótica. Dirigido por Eve Sussman y su equipo de colaboradores, The Rufus Corporation, el film está compuesto de 3 mil tomas, 80 tomas de narración y más de 150 piezas musicales diferentes que Sussan recolectó durante dos años.

La tarea de armar el rompecabezas narrativo recae sobre lo que Sussman y The Rufus Corporation llaman The Serendipity Machine: un algoritmo que escoge y ensambla la estructura dramática en tiempo real cuando el film se proyecta. Los espectadores más geeks tienen la suerte de seguir en paralelo las decisiones de la máquina, mostradas en una consola al lado de la imagen.

Desde luego, esto tiene sus ventajas y sus desventajas. La desventaja principal es que la máquina no siempre toma las mejores decisiones narrativas y dramáticas, según explica Sussman.

Algunas veces funciona como debería. La tensión dramática crece y se resuelve. Otras veces, no funciona para nada.

Según cuenta a Wired, en el pasado festival de Sundance, fue exhibido tres veces. Una de las exhibiciones fue regular. Otra, realmente difícil de ver. Y finalmente, una extraordinaria.

whiteonwhite:algorithmicnoir, un film noir experimental con una estética que su directora define como “retro-futurista”, tiene como personaje central a Holz, un geofísico atrapado en una metrópolis setentosa llamada City-A —una referencia a Alphaville, de Godard— operada por la corporación New Method Oil Well Cementing Company. Se trata de un paisaje distópico donde el lenguaje es racionado; el agua, fabricada; y el tiempo, manipulado.

Justo por estos días, whiteonwhite:algorithmicnoir se exhibe en la Berlinale. Aunque seguirá recorriendo el circuito de festivales, el film también se exhibe en galerías de arte. En la red, además del trailer que encontrarán debajo de estas líneas, hay seis fragmentos que dan una idea del experimento completo.

Imagen de previsualización de YouTube

Automatic Duck, gratis

El pato automático se despide

El pato automático se despide

En un nuevo giro imprevisto, en la larga cadena de giros imprevistos que se desató a partir de la salida al mercado de la nueva versión del Final Cut Pro (que, en sí misma, fue otro giro imprevisto); Automatic Duck ha vuelto a poner en línea todos sus productos. Sólo que esta vez, lo más imprevisto de todo, completamente gratis. Estamos hablando de plugins que costaban poco menos de 500 dólares, cada uno.

Sí, corran a la página y descárguenlos todos. Ya yo lo hice y espero hacer pruebas en el transcurso del día.

Para entender mejor la historia, hay que explicar que los plugins de Automatic Duck sirven para importar y exportar proyectos y archivos entre diferentes programas de postproducción audiovisual. De este modo, el software permitía importar un archivo de edición no lineal, a un programa de composición gráfica, conservando su estructura original, por ejemplo.

La gente de Automatic Duck había tenido un acceso temprano al Final Cut Pro X, de modo que cuando la nueva versión de la popular herramienta de edición no lineal salió a la venta, ya habían desarrollado un plugin para exportar archivos OMF y XML, una de las omisiones más criticadas de la aplicación de Apple. Por algunos meses, el Automatic Duck’s Pro Export FCP fue el único canal que permitía al FCP X comunicarse con otras herramientas y aplicaciones. Hasta que hace unas semanas, Automatic Duck fue adquirida por el gigante Adobe y todos sus plugins desaparecieron de la página. El FCP X se quedó sin vías de comunicación.

Bonito, lo que se dice bonito, no fue.

Pero el pasado viernes, los plugins regresaron a la página. Sólo que esta vez, de descarga gratuita. Sus desarrolladores aseguran que, como nuevos empleados de Adobe, no tendrán tiempo de brindarle el debido soporte a sus plugins, pero no quieren que dejen de ser usados cuando aún son útiles.