Automatic Duck, gratis

El pato automático se despide

El pato automático se despide

En un nuevo giro imprevisto, en la larga cadena de giros imprevistos que se desató a partir de la salida al mercado de la nueva versión del Final Cut Pro (que, en sí misma, fue otro giro imprevisto); Automatic Duck ha vuelto a poner en línea todos sus productos. Sólo que esta vez, lo más imprevisto de todo, completamente gratis. Estamos hablando de plugins que costaban poco menos de 500 dólares, cada uno.

Sí, corran a la página y descárguenlos todos. Ya yo lo hice y espero hacer pruebas en el transcurso del día.

Para entender mejor la historia, hay que explicar que los plugins de Automatic Duck sirven para importar y exportar proyectos y archivos entre diferentes programas de postproducción audiovisual. De este modo, el software permitía importar un archivo de edición no lineal, a un programa de composición gráfica, conservando su estructura original, por ejemplo.

La gente de Automatic Duck había tenido un acceso temprano al Final Cut Pro X, de modo que cuando la nueva versión de la popular herramienta de edición no lineal salió a la venta, ya habían desarrollado un plugin para exportar archivos OMF y XML, una de las omisiones más criticadas de la aplicación de Apple. Por algunos meses, el Automatic Duck’s Pro Export FCP fue el único canal que permitía al FCP X comunicarse con otras herramientas y aplicaciones. Hasta que hace unas semanas, Automatic Duck fue adquirida por el gigante Adobe y todos sus plugins desaparecieron de la página. El FCP X se quedó sin vías de comunicación.

Bonito, lo que se dice bonito, no fue.

Pero el pasado viernes, los plugins regresaron a la página. Sólo que esta vez, de descarga gratuita. Sus desarrolladores aseguran que, como nuevos empleados de Adobe, no tendrán tiempo de brindarle el debido soporte a sus plugins, pero no quieren que dejen de ser usados cuando aún son útiles.

Cómo corregir el color de una de zombies en FCP [tutorial]

Zombie, un tutorial

Zombie, un tutorial

Puede que sea la cercanía de Halloween o el día de los muertos, festividades que aquí en Venezuela no celebramos pero que muchos de ustedes allá fuera sí, pero todos los días de esta semana, me he topado con noticias que tienen que ver directa o indirectamente con el tema de los zombies.

Hoy he encontrado uno muy interesante: un tutorial para darle a tu película de zombies, ese look de imagen lavada, emulsión vencida, donde resalta el negro y el rojo vibrante de la sangre.

Aquí se los dejo:

Los siete mandamientos del montaje según Edward Dmytryk

Edward Dmytryk y el oficio del montaje

Edward Dmytryk y el oficio del montaje

A Edward Dmytryk se le recuerda por títulos imperecederos como Murder, My Sweet o Walk on the Wild Side, con la grandiosa Barbara Stanwyck.

También se le recuerda por ser uno de Los Diez de Hollywood, víctima de la caza de brujas de McCarthy y por haber sucumbido ante el comité de actividades antiamericanas, después de pasar unos cuantos meses encarcelado.

Dmytryck también escribiría On film editing, un manual que devendría en verdadera Biblia del montaje.

En el texto, el legendario editor y realizador condensaría su filosofía del oficio de la edición en siete grandes postulados:

Nunca hacer un corte sin una buena razón. Y la única razón para hacer un corte y añadir otro plano es mejorar la escena.

Si un nuevo corto o un nuevo plano, no contribuyen a alcanzar los objetivos de la escena, es mejor no cortar ni añadir nada. Para Dmytryck, si la puesta en escena o el movimiento de cámara eran lo suficientemente poderosos, era mejor reducir el montaje a su mínima expresión. Un buen ejemplo es el montaje en los musicales.

Cuando existen dudas sobre el fotograma exacto donde cortar, es mejor que sobre a que falte. Añadir unos poco fotogramas a una escena que ha sido recortada demasiado, provoca saltos en la visualización de la escena, y un corte lleno de tales añadidos dificultan la una visualización apropiada y el juicio perceptivo, imposible.

Con toda seguridad, Dmytryk habla de los cortes en moviola, cuando los empalmes de la película se realizaban con cinta adhesiva transparente. En esos casos, uno siempre se guiaba por esta regla. Era mejor que sobraran fotogramas que recortar luego, que añadir los ya cortados y convertir el empalme en un empaste imposible de cinta adhesiva.

Siempre que sea posible, cortar en movimiento. Crear una suerte de distracción es también un principio a trabajar en el corte de la acción

Un corte en movimiento contribuye a la invisibilidad del corte, del montaje. En este caso, el timming del corte es fundamental: en el momento exacto de la acción. Ni muy pronto, ni demasiado tarde.

Lo fresco es preferible a lo rancio. En el arte, la obviedad es un pecado.

O, en otras palabras, la misión primordial del editor es mantener la atención del espectador centrada en la acción, con nuevos punto de vista.

Todas las escenas deben comenzar y terminar con una acción continuada. De forma subconsciente se le debe sugerir al espectador que lo que está viendo es un fragmento de vida en movimiento, no un escena ensayada dentro de un marco visible.

Nuevamente, el objetivo del editor es no aburrir a la audiencia con planos estáticos, “donde no suceda nada”. Una escena dinámica contribuye a la invisibilidad de la técnica de edición y fortalece la sensación en el espectador de estar presenciando un fragmento de vida, de realidad en movimiento.

El corte debe estar motivado por los valores, no por la correspondencia entre planos. Los requerimientos dramáticos de la película siempre deben privar por encima de la mera estética de la edición.

Y, finalmente:

Substancia, primero. Forma, después. Las habilidades técnicas no cuentan para nada si son sólo usadas para manufacturar películas que tienen poco que ver con la humanidad.

Vía | Everything2

¿Por qué Apple hizo el FCPX?

El nuevo y polémico Final Cut Pro X

El nuevo y polémico Final Cut Pro X

Sachin Agarwal trabajó en el desarrollo de FCP durante seis años antes de dejar Apple y fundar Posterous. En un post publicado el 30 de junio pasado, explica por qué la compañía de la manzana rediseñó su popular suite de edición no lineal y diseño gráfico:

El objetivo de todos los productos de software de Apple es vender más hardware. Incluso, el sistema operativo Mac está tratando de que la gente compre más equipos Mac. El mercado profesional es demasiado pequeño para que Apple se preocupe por él. En lugar de tratar de conseguir que cientos o incluso miles de profesionales de vídeo compren los nuevos Macs, pueden rasguñar el mercado de “prosumidores” y vender cientos de miles a aficionados como yo.

Millones de personas están comprando teléfonos y cámaras que pueden grabar vídeos de alta definición, y muchos de ellos están buscando la manera de editarlos. Sé cómo usar Final Cut Pro, ya que trabaje en su desarrollo durante 6 años, pero para la mayoría de la gente es demasiado complejo. FCP X de Apple permite ir más allá del espacio profesional, y vender a un grupo mucho más grande en busca de mejores herramientas.

En su post también habla de que Apple no compite con las prestaciones de sus productos, que el nuevo Final Cut Pro X no trata de hacer más que los productos equivalentes de la competencia, sino de hacerlo mejor. Pero, en todo caso, Agarwal cree que la nueva aplicación crecerá con el tiempo y que se trata de un excelente comienzo.

Final Cut Pro X, a la venta ya

Final Cut Pro X entra al maravilloso mundo de los 64-bits

Final Cut Pro X entra al maravilloso mundo de los 64-bits

Por fin ha llegado el momento que, al menos yo estaba esperando: ha salido a la venta el Final Cut Pro X, la nueva versión de la popular herramienta de edición no lineal de Apple.

La razón por la que he esperaba esta aplicación es sencilla: estoy trabajando con cámaras DSLR y si me pongo a transcodificar todo el material a Apple ProRes, me voy a tardar toda una vida antes de llegar a la fase de edición. Final Cut Pro X ofrece edición nativa de H.264 de cámaras DSLR, entre otros apetecibles, apetitosos adelantos (como el de la sincronización automática, el timeline magnético, el aprovechamiento de la arquitectura de 64-bit o la posibilidad de trabajar con material de RED de forma nativa).

Además está la cuestión del precio: “apenas” 299 dólares. No es moco de pavo, pero una buena rebaja si lo comparamos con los mil trescientos palos que costaba la versión anterior. Sí, ya sé que ese era el precio de la suite completa, pero resulta que muchas de las funciones de las otras aplicaciones han sido incluidas en esta versión. Por ejemplo, ya se puede crear un DVD desde el FCPX mismo (¿adiós DVD Studio Pro?). O trabajar con sonido Surround 5.1 (¿Bye, bye, Soundtrack Pro?). O corregir el color (¿Sayonara, Color?):

Por otra parte, el precio de aplicaciones complementarias como Motion 5 y Compressor 4 también han recibido un recorte: “sólo” 49,99 dólares (entrecomillo porque nada que sea en dólares es barato para los venezolanos).

Tanto el nuevo Final Cut Pro X, como Motion 5 y Compressor 4 pueden (y deben) ser descargadas desde la tienta de aplicaciones de Apple.

Nota: ¿por qué el entusiasmo si muchas de estas funcionalidades estaban presentes en Adobe Premiere o Sony Vegas desde hace tiempo? Bueno, tengo casi una década trabajando con la herramienta de Apple. Aprender a utilizar una nueva aplicación a stas alturas, me resulta un tanto forzoso. Ya saben lo que dicen: loro viejo no aprende a hablar.

Nota final: aunque he dicho que estaba esperando este momento, voy a esperar un poquito más, a ver qué dicen los early adopters, antes de decidirme a dar el tarjetazo y acabarme de un sólo mamonazo el cupo de dólares para Internet. Es una sana medida ante todo nuevo lanzamiento de Apple. Uno nunca sabe con lo que te van a salir.

Apple presenta un nuevo y revolucionario Final Cut Pro X

El nuevo Final Cut Pro X

El nuevo Final Cut Pro X

Ocurrió hace apenas unas horas en el SuperMeet, un evento que todos los años tiene lugar en el marco de la exposición de la NAB. De alguna manera también se esperaba, pues desde hace un par de meses se sabía que venía. Jobs lo había anunciado. Luego, hubo reportes de gente que hasta tuvo la oportunidad de usar una versión beta y le parecía maravillosa.

Finalmente, se ha dado a conocer la nueva versión de la popular y revolucionaria herramienta de edición no lineal de Apple, el Final Cut Pro X. Reescrita desde cero para aprovechar la arquitectura de 64 bits, Apple promete que la nueva versión será tan revolucionaria como la primera versión. Costará 299 dólares y podrá ser descargada desde la Mac App Store en junio. No me queda claro si vendrá acompañada de otras aplicaciones, pero me parece que no. Incluso, me da la impresión de que muchas de las funciones de las otras aplicaciones de la suite han sido fundidas en el nuevo FCPX. Tal parece cer el caso de Color y Soundtrack.

Final Cut Pro X

Final Cut Pro X

El Final Cut Pro X tiene la capacidad de usar ilimitada cantidad de RAM y aprovechar todos los núcleos del procesador. Utiliza ColorSync para gestionar el color. Tiene capacidad de reproducción independiente de la resolución hasta 4K —sí, leyeron bien: 4K— y puede trabajar de forma nativa con los codecs H.264 y AVCHD, lo que quiere decir que se podrá trabajar con el material de la Canon y otras DSLR sin necesidad de transcodificar.

En el nuevo timeline se podrán combinar materiales de varios tipos, sin render de ningún tipo. De hecho, no hay hay que rendear —perdón por el hórrido anglicismo— nada, pues la nueva aplicación aprovecha cada núcleo del procesador para hacerlo en segundo plano, de forma instantánea. Además, el timeline es magnético y aparta del camino los clips para evitar colisiones y sobreescritura accidentales. El timeline también es indexado, para facilitar búsquedas y muestra el contenido de los clips con sólo pasar por encima el cursor.

Tiene modo de visualización de celuloide (filmstrip), agrupación de varios clips en uno sólo de forma más simple y un nuevo editor de precisión para el recortado (triming) de tomas. Por si fuera poco, se pueden añadir y visualizar metadatos en diferentes regiones de los planos, manejar fotogramas-clave con herramientas Bezier y curvas también en el timeline. Los fotogramas-clave se pueden animar de forma automática como en Motion, aunque sin necesidad de pulsar el botón de “Grabar” y la aplicación trae incluido el efecto Ken Burns automático, herencia de iMovie.

Interfaz para la corrección de color en el nuevo FCPX

Interfaz para la corrección de color en el nuevo FCPX

Y en un movimiento radical que pondrá de rodillas a millones de editores en todo el mundo, el nuevo Final Cut Pro X también incluye la función de sincronización automática de audio y video (a la manera de Plural Eyes), lo que redundará en un ahorro de miles de horas-hombre (u horas-mujer, según sea el caso) en algo que, más que una tarea, es un verdadero karma en vida. El timeline también se muestran en tiempo real las ondas de sonido, los picos de saturación, nuevas herramientas de fundidos y control automático del número de pistas.

Como en iMovie, el FCPX puede estabilizar la imagen, corregir el balance sonoro y reducir el ruido ambiental de forma automática al realizar la ingestión de material. También puede detectar automáticamente escenas, valores de plano, velocidad de fotogramas y rostros —individuales y en grupo— y organizar todo en colecciones inteligentes. Esto quiere decir, por ejemplo, que podrás tener carpetas con todos los primeros planos de tu película o con todos las tomas de cada uno de tus actores.

En un modo de presentación llamado Auditioning, se pueden reproducir diferentes versiones del montaje. Finalmente, otras novedades que despertarán la devoción de postproductores de toda clase: entre las nuevas opciones de corrección avanzadas de color se incluye la posibilidad de equiparar el color de dos tomas distintas con un sólo golpe de ratón. Es decir, con un sólo clic.

Visto todo lo anterior —que sólo es una versión sin terminar de la aplicación, ojo— no nos queda más que decir: gracias San Jobs por los favores recibidos. Sólo esperemos que, como suele suceder con Apple, a cambio de estas mejoras no perdamos herramientas invaluables del pasado, como Cinema Tools

Imagen de previsualización de YouTube

Tutorial: desentralazar video con Adobe After Effects

Este va a ser un post corto. Su título es tan ilustrativo como el video que encabeza estas líneas. Que no es más que un buen tutorial para…

Desentrelazar video con la ayuda del mejor programa de Adobe, el After Effects.

Un tutorial básico que no por ello menos útil.

Vía | Editando

¿Adiós Log and Capture?

Log and Capture no es el título de ninguna película de acción (aunque debería). Como todo editor sabe, así se llama la función de captura de material en el Final Cut Pro. A propósito, Philip Hodgetts, editor y postproductor, ha provocado una interesante discusión con un artículo en su blog en el que se pregunta si, ahora que el cassette ha muerto, ¿debería Apple eliminar la función de su suite de edición no lineal de video?

¿Punto final para el Final Cut Pro?

¿Será la séptima, la última versión del Final Cut Pro con esta interfaz?

Lo sabía. Tarde o temprano tiene que ocurrir. Lo sospecho desde hace algún tiempo. Desde que Apple dejó de llamarse Apple Computer Inc. Desde que desapareció el nombre de Macintosh de la línea de computadoras. Desde que el iPod, y después el iPhone, se entronizaron como el alpha y omega de los productos de la compañía de la manzana.

Desde hace semanas circulan los rumores. Primero, una serie de despidos y renuncias en el departamento de desarrollo de interfaces de la línea de aplicaciones profesionales. Luego, los anuncios de reclutamiento de personal, de ingenieros y diseñadores, para cubrir las vacantes. La sospecha de repente se transformó en certidumbre cuando el mismísimo Steve Jobs lo confirmó todo vía email. Y anunció que la próxima versión del Final Cut Pro sería maravillosa.

Ayer, las piezas del rompecabezas comenzaron a encajar. Según Apple Insider, Randy Ubillos, desarrollador original de la aplicación, ha sido puesto al frente del equipo de desarrollo. Según la publicación electrónica, la idea es rediseñar la aplicación para satisfacer las necesidades de lo que en inglés llaman “prosumer”. Estamos hablando aquí que dejará de ser una aplicación avanzada para convertirse en una herramienta semiprofesional. Es decir, bajará a la categoría del Final Cut Express. Y quizás lo sustituya.

¿Acaso la desaparición de los puertos Firewire de casi toda la línea de computadoras no contituye un presagio de lo que está por venir?

Para más inri, valga un dato aterrador: Ubillos fue el autor del descuartizamiento del iMovie. ¿Se acuerdan? En sus manos, el venerable software de edición se convirtió en una horrible e inmanejable herramienta para catalogar videos y prepararlos para subirlos a Youtube. ¿Pasará lo mismo con el Final Cut Pro? ¿O será que acaso se convierta en la primera suite gestual de edición no lineal, construida a partir de la metáfora de una moviola virtual, para el iPad?

Por otra parte, la verdad es que la aplicación que dio inicio a la revolución digital al poner al alcance de todos la edición profesional de video comenzaba a quedarse rezagada. Actualmente estoy editando un encargo y he notado que se ha hecho más lenta, más pesada. Le ha salido panza y empieza a caérsele el cabello. Pronto necesitará lentes para leer. Tiene todo tipo de achaques, bugs desesperantes que hacen muy ingrata la tarea de editar.

Tan ingrato ha sido que desde hace días vengo leyendo sobre la nueva versión del Adobe Premiere Pro CS5, que corre sobre 64 bits (extrañamente, Final Cut Pro aún no), se integra perfectamente con el After Effects y, de paso, acepta en su timeline todo tipo de codecs. ¿Alguno de ustedes lo ha probado ya? ¿Qué opinan? ¿Están dispuestos a dar el salto sin traumas?

Adobe After Effects CS5: milagroso ‘rotoscoping’


Una de las tareas más aburridas, enloquecedoras y que consumen más tiempo y paciencia en cualquier proceso de postproducción, háblese de efectos especiales o composición gráfica, es el ‘rotoscoping’: aislar una fracción de una imagen cualquiera, por medio de una máscara animada por ‘keyframes’. no sólo es fastidioso, sino difícil. Sobre todo, cuando lo que se quiere enmascarar, no ha sido filmado contra una fondo verde o azul. Algunos postproductores, con el tiempo, “le cogen el golpe” y lo hacen más o menos rápido. Pero nunca tan rápido como con la nueva herramienta de la última versión del software, After Effects CS5.

Ayer vi un tutorial y quedé sencillamente estupefacto. La herramienta se llama Roto Brush y, como su nombre lo indica, es un pincel para dibujar máscaras animada. Con un par de pinceladas puede seleccionar y separar todo un fondo de la figura principal, por ejemplo. Basta hacerle mínimos ajustes, también con pinceladas, a través de toda la linea de tiempo y listo. Una máscara ‘rotoscopiada’ en 10 veces menos el tiempo que antes se invertía en una labor como esta.

Hace pocos días, Adobe dio a conocer la quinta versión de su Creative Suite. Y en cuanto al paquete de producción, quizás pueda decir que esta vez ha dejado muy atrás a Apple y su suite Final Cut Studio. A mí, por ejemplo, me gustaría probar el nuevo Premiere Pro (para edición no lineal), pero sobre todo el flujo de trabajo casi automatizado de su herramienta ‘script-to-screen‘, que permite crear listas de planos y tomas, y armar un corte bruto, partiendo del guión literario.

Canon libera plugin gratuito para editar material de cámaras DSLR en FCP

El nuvo plugin permite hacer una imagen de disco de las tarjetas

Editar el material es una de las grandes desventajas de trabajar con las cámaras DSLR. El H.264 no es codec concebido para la edición, lo que hace obligatoria su transcodificación. Se trata de un engorroso paso previo que consume tiempo y recursos del sistema. No obstante, la gente de Canon ha desarrollado un plugin para Final Cut Pro que alivia mucho el proceso.

Para empezar, reduce en una tercera parte el tiempo de transcodificación (aunque puede variar según el codec al que se quiera codificar). Por otro lado, permite la ingesta de material usando el proceso tradicional del Final Cut Pro (como la ventana de Log&Transfer), añade códigos de tiempo a los archivos, la posibilidad de ingestar y codificar el material a usar, estableciendo puntos de entrada y salida y, acaso la función más interesante, la posibilidad de crear una imagen de disco (DMG) de las tarjetas, lo que las libera para su uso inmediato y facilita la tarea de respaldar el material.

El plugin está disponible para su descarga gratuita.

(¡Gracias, Alejo!)