Muere Sidney Lumet a sus 86 años

Sidney Lumet


Según publica el New York Times, el director de cine Sidney Lumet ha muerto la mañana de este sábado a los 86 años, en su residencia de Manhattan.

Lumet, quien empezara su carrera en la TV, es recordado por haber dirigido grandes clásicos de la cinematografía Nortemaericana. Entre sus películas más famosas podemos destacar: 12 Angry Men (12 hombres en pugna) su primera película realizada en 1957, fue protagonizada por Henry Fonda y en la que doce hombres de un jurado deliberan sobre la culpabilidad o inocencia de un muchacho acusado del asesinato de su padre. Un film claustrofóbico, donde la cámara casi nunca abandona la habitación del jurado, y en el que Lumet aplicó todo lo que había aprendido como director televisivo.

Posteriormente, en la década de los 70, dirigió Serpico (en 1973), protagonizado por Al Pacino, una historia verídica sobre la corrupción de la policía de Nueva York. También con Al Pacino como protangonista filmaría en 1975 Dog Day Afternoon (Tarde de perros), otra de sus películas más aclamadas en los 70′s y otra de sus cintas basadas en hechos reales. Esta vez, Pacino interpretaba a un asaltante de bancos muy particular. A Pacino le acompañaba un inmenso John Cazale, como su taciturno y violento compañero de fechorías.

Su consagración como director llegaría con Network (1976) una ácida crítica al mundo de la televisión, protagonizada por William Holden, el gran Peter Finch y Faye Dunaway. En los 80′s, una de sus películas más recordadas sería The Veredict (Veredicto final) con Paul Newman, James Mason, Jack Warden y Charlotte Rampling.

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A pesar del éxito de sus películas y que las mismas recibieron más de 40 nominaciones a los premios de la Academia, Sidney Lumet nunca ganó un Oscar como director aunque fuera nominado en cuatro oportunidades. En el 2005, la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas le otorgó un premio honorario de la Academia, lo que en aquel momento sería reseñado en The New York Times, como un “premio de consolación para toda una vida de rechazos”.

En el 2007, en una entrevista grabada para acompañar el obituario que el periódico publicaría cuando muriera Lumet, se le preguntó cómo se sentía al ganar un premio de la Academia por fin, a lo que él respondió:

Yo quería uno, maldita sea, y yo sentía que lo merecía.

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Albert Pyun, el cine basura 2.0 y la autodistribución

Albert Pyun, en acción

Albert Pyun, en acción

(Por: Juan José Espinoza Aguilar) Es poco probable que el nombre Albert Pyun le suene familiar al espectador promedio, es casi imposible que aparezca en alguna compilación de directores importantes de los últimos 20 años, y a no ser por la facilidad que proporciona el internet actualmente, sin poder “googlear” su nombre no sabríamos realmente quien es.

En cambio, para quienes hasta hace poco disfrutamos de pasar horas y horas metidos de cabeza en algún videoclub buscando alguna película en particular, el nombre de Albert Pyun es probable que signifique algo. Pues Pyun es artífice de muchas películas que los entendidos llegamos a conocer como “carne de videoclub”. Ustedes saben, esa cantidad de películas con nombres extravagantes que se amontonaban en cualquier videoclub respetable y que algunas veces pasaban décadas acumulando polvo pues nadie con un “verdadero sentido del gusto” iba a alquilar películas con títulos como: Nemesis 4, Kickboxer 4, Alien from L.A., Radiactive Dreams, etc. De hecho si algún cinéfilo “serio” alguna vez reconocía haber visto una de las “obras” de Pyun, casi siempre era el resultado de un accidente o sencillamente de una forma de matar el tiempo a falta de hacer algo mejor.

Road to Hell, otra de Pyun

Road to Hell, otra de Pyun

No es mi caso, tengo que aceptar que algunas de las películas de Pyun están en mi top 100, es más incluso soy de aquellos que, quizás tercamente, jura y perjura que el amigo tiene un estilo particular y que desde ese punto de vista idiosincrásico puede ser considerado como un “autor”. Es obvio que este escrito está parcializado, pero no es sobre la obra de Pyun o de su estilo que quería escribir, sino más bien de como el amigo está aprovechando su fama y la facilidad que proporcionan las herramientas de la web 2.0 para capitalizar ese cierto renombre que tiene.

Y en el caso de Pyun es interesante hacer notar que quizás son personas como el los que más resienten la desaparición de los videoclubs como forma de distribución de cine. Porque a una Warner Bros. o a una Twentieth Century Fox se les hace más fácil cruzar de plataforma, pero a un Pyun o a cualquier otro fulanito de tal la dificultad de adaptarse es en teoría mayor. Digo en teoría porque las herramientas actuales que permiten hacer promoción son infinitas.

Pyun elabora sobre lo que el considera uno de los principales problemas para el cineasta independiente y la promoción de las películas:

“Los cineastas tienden a abandonar su apoyo por la película terminada demasiado rápido, según yo lo veo. Luego de hacer una película estás agotado y lo más probable es que te sientas desmotivado y casi siempre quieres comenzar el próximo proyecto lo antes posible. Así que es natural que en lo concerniente a la distribución siempre hay fallas, deficiencias, etc. que se evidencian en que casi nunca sabemos nada de estas películas independientes”.

Albert Pyun, incansable

Albert Pyun, incansable

Con el advenimiento de las redes sociales, la capacidad de autopromoción se convirtió en una realidad más palpable y posible, y Pyun ha venido trabajando sobre esto desde hace casi 6 años. Al ser uno de los primeros realizadores en usar una cuenta de Myspace, Facebook, Twitter, etc. Incluso la capacidad de proyectarse en espacios del internet que hasta hace poco eran exclusivos de películas de estudio ahora es posible gracias a estas herramientas. Pyun concede entrevistas a casi todos los sites relacionados al cine con mayor tráfico en la red (Slashfilm, Joblo, Aint Cool News, etc.) y allí explica que prácticamente la forma en que ahora opera remite a los inicios del cine como tal:

“Es como cuando Samuel Goldwyn (MGM) y Carl Laemmle (Universal) iban de pueblo en pueblo vendiendo y mostrando sus películas. No es tan divertido o ‘artístico’ pero es lo que en última instancia le permite al cineasta continuar haciendo películas. Un fin que justifica los medios”

Fue con Infection (2005), su última película de estudio, por así decirlo, que Pyun se dio cuenta que el modelo de los estudios termina por machacar al cineasta independiente, y si tu meta es vivir de tu trabajo estás siempre en desventaja, siempre terminarás debiéndole a alguien. De acuerdo a Pyun todas las ganancias deberían ir en última instancia al cineasta:

“Los ingresos de una película tienen una larga vida. Por eso es que las librerías de los estudios son su piedra angular. Son sus principales activos. Una de mis películas (presupuesto: 300 mil dólares) produjo una ganancia de 600 mil luego de estar 9 años en el mercado de video casero, y eso es solamente en EEUU. Así que las películas tienen una vida larga. ¿Por qué solo los estudios disfrutan de estas ganancias cuando debería ir al cineasta?”

Pyun, de culto

Pyun, de culto

Según como yo lo veo a la larga no sólo estás ganando una independencia económica sino que eso repercutirá en tus límites como creador. Al ser dueño casi absoluto de la película tus decisiones creativas no estarán repartidas entre varios. Y eso es algo que, según yo tengo entendido, todos los cineastas buscan de una u otra forma.

El cineasta incluso termina teniendo la libertad de decidir como se verá la película (exhibición en salas, descargas electrónicas, DVD/Blu Ray, etc.) y en este caso en particular Pyun parece estar botando la casa por la ventana. Por ejemplo con su película Bulletface (2010), desde su página Pyun ofrece una infinidad de opciones para adquirir la mencionada cinta.

Pyun ha ido hasta el punto de mostrar todo el proceso de realización de una película en las redes sociales. Con su última película Tales of an Ancient Empire (2011) que es una secuela de su ópera prima, The Sword and the Sorcerer (1982), Pyun ha ido describiendo todo el trayecto desde la idea hasta la distribución, incluso ha ido hasta el punto de pedir la opinión de quienes frecuentan su blog y su página para decidir el montaje del trailer, el poster, etc. De esa manera involucrando a su potencial público en la realización de la película.

Este punto en particular me hizo recordar a Trent Reznor y la forma en que ha venido autopromocionando y distribuyendo el nuevo material de Nine Inch Nails luego de su definitivo divorcio de las disqueras. Un divorcio que curiosamente tiene razones similares a las que hace referencia Pyun, ¿por que el creador no disfruta igualmente de las ganancias de la obra creada?

Albert Pyun | Página Oficial | Blog | Facebook | Vimeo | Twitter

Bulletface | Trailer

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BlogaCine en la Agenda Éxitos, emisión del 18.03.2011

Godzilla

Godzilla

Hacía un par de semanas que el ajetreo diario no me permitía escribir este post de los viernes. A ver si a partir de ahora retomamos la costumbre.

Escucha BlogaCine en la Agenda Éxitos.

En la edición de hoy hablamos de la campaña viral de Súper 8, la última película de J.J. Abrams.

También comentamos la decisión de Warner Bros. de retirar Más allá de la Vida, la última película de Clint Eastwood, para no herir susceptibilidades después del terribe tsunami y el terremoto que desoló buena parte del país.

Del mismo modo, hicimos referencia al impacto que el desastre natural podría tener para la recaudación de las películas hollywoodenses en el país asiático y a la afición nipona por las películas de desastres apocalípticos.

En la segunda parte de la emisión, conversamos con el realizador venezolano Franco de Peña, quien finalmente podrá estrenar su película Atrapada (Your Name is Justine) en Venezuela. Será el próximo 25 de marzo.

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Red Dawn, ¿amanecer rojo, chino o coreano?

Por: Juan José Espinoza Aguilar

Un nuevo rojo amanecer… ¿coreano?

Un nuevo rojo amanecer… ¿coreano?

En el marco del fortalecimiento de las relaciones bilaterales entre Venezuela y China, evidenciada, además,  por la firma de cuatro acuerdos estratégicos, me conseguí con esta información relacionada con el remake de la película Red Dawn (1984), dirigida y co-escrita por John Millius (Apocalypse Now, Conan The Barbarian) que planteaba en aquel momento una situación de invasión por parte de la ahora extinta Unión Soviética a suelo estadounidense, con el trasfondo de lo que pudiese haber sido el inicio de la Tercera Guerra Mundial.

 

La película de Millius, vista ahora, no es más que una de esas curiosidades cinematográficas que junto a otras (la que primero viene a mi mente es Rocky IV) conforman ese grupo de películas, americanas en su mayoría, que nos pintaron un panorama casi caricaturizado de lo que fue un conflicto que se extendió por más de 40 años entre dos potencias.

Entonces Red Dawn, la de Millius, como curiosidad que es, no escapa a la tendencia actual de rehacer las cosas, por eso no sorprende tanto el hecho de que el remake esté en puertas. Lo que si llama mi atención es en primer lugar lo anacrónico que sigue siendo en gran parte la forma en que la maquinaria cinematográfica estadounidense continúa cometiendo errores a la hora de representar o tratar con cierta cultura ajena a la propia.

Me explico: para hacer viable (¿y pertinente, quizás?) el remake de Red Dawn en nuestros días, un enemigo como la Unión Soviética no tendría cabida, al menos que los guionistas se las ingeniaran para desarrollar una línea argumental en donde La Guerra Fría no terminó y aún seguimos en medio de aquel conflicto. La cuestión es que muy original no sería, pues básicamente es ese el punto de partida de Watchmen (2009) de Zack Snyder. Precisamente fue uno de los elementos en la historia que más dividió tanto al público como a la crítica “especializada”. Por eso los productores de Red Dawn, el remake, eligieron lo que consideraron podría ser el equivalente de la URSS en la actualidad, que no es otra que La República Popular China.

Algunos antecedentes para que no se pierdan: Red Dawn, el remake, que está dirigido por Dan Bradley (artífice de básicamente todas las escenas de riesgo que requieran de dobles en cuanta película de acción se les ocurra, ej. La Trilogía de Bourne) y escrita por Tony Gilroy (Michael Clayton) y Carl Ellsworth (Red Eye) fue una de las bajas resultantes de los problemas económicos de Metro Goldwyn Meyer – MGM, junto al binomio de películas basadas en El Hobbit y la nueva encarnación de James Bond, película referida hasta ahora como Bond 23.

El remake de Red Dawn ya está en “la lata” y luego de aplazarse su estreno para el pasado 24 de noviembre, los productores están considerando algunas variables que quizás desestimaron o ignoraron al momento de hacer la película.

Una de ellas es obviamente la reacción de China ante la película que los deja básicamente como los “villanos”. China tiene una larga historia con respecto a situaciones similares, la última, para no irnos muy lejos, fue la negativa del gobierno de permitir el estreno de The Dark Knight [2008] por considerar que elementos de la historia pintaban negativamente al pueblo y gobierno chino (en un momento de la película se refiere a la politica de no extradición del gobierno chino).

Amanecer rojo, el original

Amanecer rojo, el original

Al parecer los productores de Red Dawn no pretenden repetir el “error” que cometió en aquel momento Warner Brothers con la última de Batman. Básicamente, esa la primera preocupación y el artículo nos dice:

 

“Los distribuidores del film están nerviosos por la película y que los asocien con la misma, preocupados que esto pueda resultar en un inconveniente a la hora de hacer futuros negocios con el gigante asiático, uno de los mercados de más rápido crecimiento, y potencialmente lucrativo para las películas hechas en Hollywood, eso sin mencionar una infinidad de otros productos”

Como resultado de esto, ahora los cineastas están ahora realizando un extenso trabajo de post-producción para borrar digitalmente las banderas chinas y los símbolos de la película, llegando a substituir dialogos y alterar la línea argumental para ahora hacer parecer que la fuerza invasora es Corea del Norte, uno de los pocos mercados aislados donde las compañías americanas no tienen ningún tipo de inversión que pueda estar en pelígro por la película.

Personas cercanas a la película han declarado que los cambios costarán menos de 1 millón de dólares y éstos incluirán una radical alteración en el inicio del film, la re-edición de dos importantes escenas, además de todas las correcciones digitales a lo largo de la cinta para cambiar cualquier referencia china a coreana.

De acuerdo a las mismas fuentes, eliminar del film todas las referencias a China será imposible, sin embargo dichos cambios le darán ahora a Corea del Norte un rol más predominante en la trama.”

Por encima parecería que los productores resolvieron el asunto, pero todo este proceso de borrado digital, de reemplazar unos símbolos con los otros plantea otras interrogantes que específicamente tienen que ver con lo que dije antes respecto a la forma anacrónica de hacer las cosas. En primer lugar está la situación de los actores que interpretaban a los chinos en la película, que eran ¡actores coreanos! Así que en una vuelta del destino que no carece de sentido de ironía, ahora estos actores contratados para interpretar a chinos, terminarán interpretando coreanos (!)

Pero esa es sólo la punta del iceberg. Lo que realmente plantea una seria discusión es la lógica detrás del cambiazo y es que, básicamente, para el productor hollywoodense promedio todas las culturas asiáticas son iguales. Tal ignorancia podría ser vista como una ofensa aún mayor, no sólo por los chinos y coreanos, sino por todos los asiáticos en general.

Steven Soderbergh quiere retirarse

Steven Soderbergh, adiós a las cámaras

Steven Soderbergh, adiós a las cámaras

Este fin de semana se conoció la noticia: Steven Soderbergh, autor de 30 películas, reconocido realizador independiente, quiere seguir el camino de David Lynch, Billy Wilder, Arthur Penn o Ingmar Bergman, cineastas que en algún momento de sus vidas hicieron a un lado sus cámaras y decidieron dedicarse a otra cosa, o simplemente, a no hacer nada.

La razones de Soderbergh son sencillas: está harto de las complicaciones innecesarias del negocio y siente que ya comienza a repetirse a sí mismo.

Quiero un cambio. En los últimos tres años he rechazado todos los proyectos que me han llegado. Y en el futuro ya no verán más a Steven Soderbergh dando vueltas por ahí. Cuando llegas al punto en el que piensas que si tienes que volver a subirte a la camioneta para localizar exteriores te pegarás un tiro, es el momento de dejar subirse en la camioneta a otros a los que de verdad les haga ilusión. Cuando empecé a sentir que ya había hecho esa toma antes, que ya había rodado escenas así, fue cuando empecé a considerar en serio la idea de retirarme. Un cineasta sin ganas es como un jugador de béisbol o de fútbol que se cansa tras dos temporadas. ¿Por qué llegar a esa situación si me puedo ir habiendo en el mejor pie, habiendo creado un Abbey Road?

No obstante, llama poderosamente la atención que su fatiga parece estar relacionada con el agotamiento creativo, no tanto del autor como del lenguaje cinematográfico mismo:

Cada vez que comienzo una película tengo la sensación de haber estado ahí, de haber hecho eso. Definitivamente no me gusta aquel sentimiento de repetirme a mí mismo. La tiranía de la narrativa me pesa y estoy convencido de que hay otras formas de organizar las imágenes y las ideas. Necesito dar un paso al costado, porque me estoy agotando muy rápido.

¿Será ésta la razón de que algunos directores muestren un declive creativo al final de sus carreras? ¿Acaso existe un punto en el que las limitaciones propias del lenguaje cinematográfico, sobre todo cuando de cine narrativo se trata, se convierten en el principal obstáculo para el desarrollo de la obra de todo autor?

Soderbegh, como Lynch o Peter Greenaway, está considerando dedicarse a la pintura o, como otros tantos directores, a la fotografía. Pero antes, deberá terminar un par de películas: la biografía de Liberace y otra cinta protagonizada por George Clooney.

Entrevista completa | Studio 360

Un par de imágenes del Pinoccio macabro de Guillermo del Toro y Gris Grimly

Pinoccio, como lo imaginan del Toro y Grimly

Pinoccio, como lo imaginan del Toro y GrimlyPinoccio, como lo imaginan del Toro y Grimly

El realizador mexicano Guillermo del Toro y el ilustrador Gris Grimly tienen entre manos el proyecto de realizar versión del cuento clásico de Carlo Collodi, Pinoccio, peor más cercano al espíritu oscuro de la historia original. El mexicano se encargará de la producción, mientras que la dirección correrá a cuenta de Grimly.

El film, que será animado en la vieja técnica del cuadro a cuadro (o stop motion) pretende ser un cuento de niños, pero para adultos. O para niños, más o menos crecidos. Tanto del Toro como Grimly tienen en mente una historia macabra y gótica, inquietante y oscura, ubicada en las antípodas de la versión amable de Disney.

Así describe Grimly la película en su cabeza a El País de España:

Será macabra y peligrosa, como deben de ser los cuentos de hadas. Tiene suficiente magia y fantasía para reavivar la imaginación en los críos y sacar a flor de piel a los niños que los adultos llevamos dentro. No estoy seguro de qué es lo que hace que un niño gravite alrededor de lo espeluznante y lo macabro. Pero creo que sí que hay un momento dentro de cada niño en el que disfruta con ser asustado. Con los adultos pasa como con los niños. Se complacen con lo oscuro y macabro… Pero creo que la mayoría disfrutamos con un buen susto, si no por pasión por el género, al menos como vía de escape de los horrores de la vida real.

Pinoccio, para niños crecidos

Pinoccio, para niños crecidos

Lisberth Salander, versión David Fincher

Lisbeth Salander, según David Fincher

Lisbeth Salander, según versión David Fincher

Cejas decoloradas, tatuajes —el del famoso dragón incluido, desde luego—, piercings en nariz, labio, ceja y pezón, y un corte de cabello con cresta y flequillo a lo Yo-Landi Vi$$er obraron la metamorfosis de la angelical Roodney Mara. Agréguense jeanes rotos, botas militares y chaquetas de cuero con profusión de cierres metálicos y voilá: presentamos a la nueva Lisbeth Salander.

Confieso que subestimé a Mara y a David Fincher. ¿Y quién no, después de la increíble interpretación que del mismo personaje hizo la sueca Noomi Rapace en la adaptación original de la trilogía de bestsellers Millenium, del desaparecido Stieg Larsson.

La revista W publica una sesión fotográfica con Mara encarnando a Salander y, de paso, revela algunos detalles de la nueva cinta. Fincher ha suavizado al personaje de Mikael Blomkvist —interpretado por Daniel Craig—, cambió el final de la novela por completo y estudió detalladamente cada aspecto de la personalidad de la hacker con Asperger, desde sus tatuajes a su olor, para hacerla más agresiva.

Aún más.

Películas para entender a Jared Lee Loughner, el pistolero de Tucson, Arizona

Jared Lee Loughner

Jared Lee Loughner

Ha sido un fin de semana trágico en Estados Unidos. En Tucson, Arizona, Jared Lee Loughner, un joven perturbado de 22 años, abrió fuego en un encuentro con la legisladora demócrata Gabrielle Giffords. El saldo: veinte heridos, Giffords incluida, y seis personas muertas. Entre ellas, un juez y una niña de nueve años. La congresista se debate entre la vida y la muerte con una herida en la cabeza y el presunto perpetrador se encuentra bajo custodia policial.

Poco después de que se hiciera público el nombre de Jared Lee Loughner, autor de los disparos, comenzaron a aparecer por todos lados reportes sobre su identidad en las redes sociales. Pronto se supo que publicó inquietantes e incoherentes videos en su canal en Youtube, en los que su perturbación se hacía evidente. Los videos parecen obra de un alienado atrapado en un vericueto de delirios persecutorios, conspiraciones gubernamentales secretas, control mental y lavados de cerebro. Algún testigo lo describió como un personaje de Fringe, la serie de TV de J. J. Abrams.

The Manchurian Candidate

The Manchurian Candidate

Aunque bien mirado, Jared Lee Loughner parece responder a un personaje que Hollywood ha explotado en más de una película: el paranoico perseguido. Son los prisioneros de guerra que regresan de Corea al borde de la locura por persistentes pesadillas de The Machurrian Candidate o el torturado taxista, paranoico delirante extraviado en el laberinto de su propia conspiración de Conspiracy Theory. Hoy, Jerry Fletcher, el taxista paranoico interpretado por Mel Gibson, podría incluir a Jared Lee Loughner su su lista de magnicidas de tres nombres:

Los asesinos en serie sólo tiene dos nombres. ¿Te has fijado en eso? Pero los asesinos pistoleros solitarios, siempre tienen tres nombres. John Wilkes Booth, Lee Harvey Oswald, Mark David Chapman…

Con más introspección y menos sensacionalismo, Martin Scorsese, Paul Schrader y Robert de Niro abordaron el mismo personaje en Taxi Driver. Como el Raymond Shaw de The Manchurrian Candidate, el Travis Bickle de Taxi Driver también está destinado a perpetrar un magnicidio, impulsado por las oscuras, incomprensibles fuerzas de la paranoia.

Años después Scorsese incursionaría nuevamente en el laberinto de la paranoia con Shutter Island, protagonizada por Leonardo DiCaprio. Como en las películas antes mencionadas, también en Shutter Island, el sueño y la vigilia juegan un papel fundamental en la construcción dramática y en el desmoronamiento psíquico de su protagonista. En en The Machurrian Candidate eran las pesadillas recurrentes de los veteranos de Corea; o el insomnio pertinaz de Bickle en Taxi Driver; Teddy Daniels, protagonista de Shutter Island también ha perdido la capacidad de discernir entre la consciencia y el subconsciente, entre la realidad y el sueño.

Algo similar parece suceder en el caso de Jared Lee Loughner. En uno de sus video-textos publicados en YouTube, el joven escribe:

Todo los humanos tienen la necesidad de dormir.
Jared Loughner es humano.
Ergo, Jared Loughner necesita dormir.

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Seguidamente, Loughner desvaría sobre el sonambulismo y se define así mismo como sonámbulo. En otro video afirma que su actividad favorita es soñar de forma consciente y asegura enigmáticamente que la población de “soñadores conscientes” de los Estados Unidos no llega al 5 por ciento.

Fotografía de la reseña policial de Loughner

Fotografía de la reseña policial de Loughner

El atentado ha suscitado en los EE.UU. un debate sobre el discurso violento en la política. Algunas han señalado que perturbados como Jared Lee Loughner parecen explotar en tiempos de alta polarización política. Entre nosotros tuvimos a João de Gouveia, quien disparó al azar contra opositores al gobierno de Chávez en la plaza Altamira, durante los agitados días del Paro Petrolero de 2002-2003. En los 50 y durante la década de los 60, en los Estados Unidos, el discurso de confrontación entre radicales de los extremos políticos desembocó en los magnicidios de John Kennedy y de su hermano Robert, el de los dirigentes afroamericanos Martin Luther King y Malcom X o el intento de asesinato del gobernador racista George Wallace en 1972. Los diarios de Arthur Herman Bremer, autor del intento de asesinato, inspirarían el guión de Taxi Driver.

En los 80, en el clímax de la Guerra Fría y el discurso belicista reaganiano, las víctimas serían el mismísimo Ronald Reagan y el cantante John Lennon, asesinado por Mark David Chapman, un desequilibrado obsesionado con Holden Caudfield protagonista de la novela de culto The Catcher in The Rye, de Salinger. Sobre Chapman, se ha rodado una película, Chapter 27.

Loughner, en tiempos estudiantiles

Loughner, en tiempos estudiantiles

Loughner parece compartir con Chapman su afición a la literatura. O a la escritura, en todo caso, aunque no incluye The Catcher in the Rye entre sus libros favoritos. Los videos de Loughner están plagados de referencias al control mental por medio del control gramatical. Sus delirios, sin embargo, no son del todo descabellados ni su curiosa gramática es sólo fruto de su perturbación. Al parecer, Loughner es admirador de David Wynn Miller, ultraderechista opuesto al gobierno federal y al pago de impuesto, quien asegura haber creado una nueva gramática para defenderse de la intervención gubernamental en la vida de los ciudadanos.

Sobre el intento de magnicidio de Reagan, creo, no se ha rodado nada importante. No obstante, el suceso estuvo relacionado estrechamente con el cine, y no sólo porque Reagan fuera actor. Si el intento de asesinato de Wallace inspiró Taxi Driver, con Reagan ocurriría lo contrario: la película inspiraría a John Hinkley a cometer su crimen. Como Travis Bickle, quien trata de asesinar a un candidato presidencial para impresionar a Betsy (Cybill Shepherd); Hinkley trataría de matar a Reagan para impresionar a Jodie Foster, también protagonista de la película de Scorsese.

The Parallax View

The Parallax View

Las convulsiones políticas de los 50 y 60 también inspirarían la llamada Trilogía de la Paranoia Política de Alan J. Pakula. Particularmente, The Parallax View, protagonizada por Warren Beaty y cuya estructura dramática sigue a pie juntillas las convenciones de las historias sobre paranoicos perseguidos que, convertidos en una pieza de un engranaje conspirativo, terminan convertidos en magnicidas en contra de su voluntad.

Jared Lee Loughner, por su parte, parece ser productor del discurso violento que priva en la diatriba política estadounidense actual, potenciada en los últimos años por el fenómeno antigubernamental del Tea Party, de que muchos dirigentes radicales republicanos, empezando por Sarah Palin, se han aprovechado. Pero en sus videos, Loughner añade a la conspiración política, un nuevo elemento: el económico. Loughner hace referencias a la creación de una nueva moneda como factor de control gubernamental. La idea, aunque delirante, también puede ser tomada como una referencia cinematográfica. ¿Acaso se trata de una referencia directa a las teorías económicas conspirativas expuestas en los falsos documentales Zeitgeist?

Lo económico no es la única novedad en el caso de Loughner. También está el tema de las redes sociales. Loughner acaso sea, sino el primero, el más notorio magnicida en usar las redes sociales y la tecnología digital para difundir su “pensamiento”, en un ambiente de confrontación política amplificada asimismo por Internet. Puede que sea el mejor, aunque no menos trágico ejemplo, del Magnicida 2.0. Fue en una página de MySpace donde anunció lo que haría. A las 5:00 am del sábado, escribió:

Adiós. Queridos amigos. Por favor no se molesten conmigo.

No encontré un perfil suyo en Facebook. Si lo tuvo, quizás ya lo hayan tumbado. O quizás puede que la ausencia de su perfil en Facebook sea una de sus características más relevantes de los nuevos magnicidas: no tienen muchos amigos. Ni siquiera, virtuales.

Leer más | Lista de películas sobre conspiraciones

Black Swan, trailer

Natalie Portman, el cisne negro

Natalie Portman, el cisne negro

Aquí les presentamos el trailer de Black Swan, un thriller psicológico ambientado en el mundo del ballet newyorkino, dirigido por Darren Aronofsky y protagonizado por Natalie Portman, Vincent Cassel, Mila Kunis, Winona Ryder y Barbara Hershey.

Nina (Portman) es una bailarina en una compañía de ballet de la ciudad de Nueva York cuya vida, como todos los de su profesión, se consume totalmente en la danza. Ella vive con su obsesiva madre, la ex bailarina Erica (Hershey), quien ejerce sobre ella un control asfixiante. Cuando el director artístico Thomas Leroy (Cassel) decide sustituir a primera bailarina Beth MacIntyre (Ryder) para la apertura de la nueva temporada de su producción, El Lago de los Cisnes, Nina es su primera opción. Pero Nina tiene competencia: una nueva bailarina, Lily (Kunis). El Lago de los Cisnes requiere una ballerina que pueda interpretar tanto el cisne blanco —la inocencia, la gracia— como el Cisne Negro, que representa la astucia y sensualidad. Nina se ajusta al papel del cisne blanco perfectamente, pero Lily es la personificación del cisne negro. Mientras las dos jóvenes bailarinas se trenzan en una retorcida amistad con mucho de rivalidad, Nina entra en contacto con su lado más oscuro – una imprudencia que amenaza con destruirla.

Black Swan | Trailer

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Habana Eva y Hermano, ganadoras en el Festival Latino de Los Ángeles

Prakriti Maduro y Juan Carlos Garcia, en Habana Eva

Prakriti Maduro y Juan Carlos García, Habana Eva

Habana Eva, la cinta más reciente de la veterana realizadora venezolana Fina Torres, fue distinguida anoche con el Premio del Jurado en el Festival Latino de Los Ángeles. Entre tanto, Hermano, de Marcel Rasquin, ha ganado el premio del público. En el festival también participaba I Wanna Shine, cortometraje animado de Prakriti Maduro, protagonista de Habana Eva.

Habana Eva cuenta la historia de Eva, una joven costurera empleada en una fábrica estatal de ropa, que sueña con llegar a ser diseñadora de modas en la Cuba postfidelista, y que se enfrenta al dilema de continuar la relación con su novio cubano de toda la vida o iniciar una aventura con un acaudalado joven exiliado.

Hermano, por su parte, es una trágica historia fraternal enmarcada en el mundo deportivo venezolano, en una barriada de la ciudad. Fue la película encargada de abrir el festival y recibió una ovación al final de su presentación.

Ambas cintas se encuentran actualmente en cartelera en Venezuela, con excelentes registros de audiencia.

Vía | El Universal

De Hollywood a Chollywood, ¿será China la nueva potencia cinematográfica mundial?

A woman, a gun and a Noodle Shop

A woman, a gun and a Noodle Shop

Hace poco publiqué en Twitter un enlace a una curiosa nota publicada por The Guardian. En la pieza se hablaba del remake chino de Blood Simple, ópera prima de los hermanos Coen, que había sido realizado por el veterano realizador Zhang Yimou. Ambientada en la polvorienta provincia de Gansu en la antigua China feudal, el film fue aclamado en el pasado festival de Berlín y ha sido un éxito de público en China. Se titula A Woman, A Gun and a Noodle Shop.

Pero más allá de la curiosidad de ver un remake “al revés”, la nota del diario británico pone de relieve las implicaciones económicas del asunto. Con una población de casi dos millardos de habitantes y una economía capitalista en pleno florecimiento, existen no pocas probabilidades de que el gigante asiático desplace a Hollywood como la potencia cinematográfica mundial en un futuro no muy lejano. Más aún, apunta el artículo, cuando la economía estadounidense está técnicamente en bancarrota.

Blood Simple tampoco es el único remake de una película americana realizado para las vastas audiencias chinas. Se sabe que se está desarrollando una adaptación de la comedia romántica What Women Want, protagonizada por Gong Li y Andy Lau, por ejemplo. O allí está el caso de High School Musical: China. Por otra parte, China también podría convertirse en la fuerza financiera de muchas películas de un Hollywood moribundo. Allí está el ejemplo del remake de The Karate Kid, un proyecto de un estudio de Hollywood financiado por China Film Group Corporation, la empresa estatal cinematográfica china.

¿Alguien sabe de algún curso barato de mandarín?

A Woman, A Gun and a Noodle Shop | Trailer

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Rooney sustituye a Noomi como Lisbeth Salander

Rooney Mara

Rooney Mara será Lisbeth Salander

Finalmente, la joven actriz Rooney Mara (ustedes la han visto en el remake de Nigthmare on Elm Street) será la encargada de interpretar a Lisbeth Salander en la versión hollywoodense de Los Hombres que no amaban a las mujeres, primera parte de la trilogía (y mega best-sellers) del desaparecido Stieg Larsson. En la adaptación sueca de la película, Salander fue interpretada por Noomi Rapace. Mara, por su parte, ha sido fichada para protagonizar las tres cintas.

Las últimas semanas estuvieron llenas de noticias sobre la selección de la actriz. Desde Carey Mulligan a la cantante sudafricana de hip-hop, Yo-Landi Vi$$er, se barajaron los nombres de Scarlett Johansson, Natalie Portman, Ellen Page, Emma Watson y Mia Wasikowsky. Algunos no han dudado en afirmar que se trata de la elección de reparto más importante desde Scarlett O’Hara en Lo que el viento se llevó.

Y no es para menos. La frágil, diminuta, casi autista, hacker bisexual Lisbeth Salander es el personaje más importante y atractivo de una trilogía que ha vendido más de 40 millones de ejemplares en 44 países y permanece en el puesto número uno de las listas de los más vendidos del New York Times. Recientemente, Larsson se ha convertido en el primer autor en vender un millón de ebooks en Amazon.

Daniel Craig acompañará a Mara en el reparto. El actual James Bond encarnará al mujeriego y malhumorado periodista Mikael Blomkvist. Robin Wright y Stellan Skarsgard completan el reparto.

Con David Fincher en la dirección, la película comenzará a ser rodada el próximo mes en Suecia.

Los estadounidenses se rinden ante Lisbeth Salander

Noomi Rapace Lisbeth Salander

Noomi Rapace, encarnación de Lisbeth Salander

La diminuta, casi enclenque y extraña figura de Lisbeth Salander parece estar en todos lados en Estados Unidos por estos días.

Es un curioso fenómeno el de toda lo que rodea a Stieg Larsson y su trilogía de novelas (y películas) póstumas, Millenium. Éxito de ventas en todo el mundo, en territorio americano no ha sido la excepción. La entrega del tríptico es el film extranjero más exitoso en lo que va del año en los EE.UU., a pesar de no ser una película ni de Almodóvar, ni de artes marciales, según cuenta Anthony Kaufman en un post del blog del IFC.

Hoy se encuentra en los primeros lugares en Amazon o iTunes.

Resulta curioso que el éxito de la películas se ha visto reforzado por el éxito de las novelas en sueño americano e, incluso por la distribución en DVD y en video por demanda. La tercera y última parte de la trilogía fue publicada apenas hace poco más de un mes y su salida al mercado coincidió con el estreno en salas de la segunda de las películas, y la salida en DVD de la primera. Por si fuera poco, todo esto coincide con el anuncio de que será realizada una versión americana de la película sueca, a cargo de David Fincher.

Por todo lo anterior, acaso sea un momento propicio para leer el cuento satítico que la realizadora y escritora Norah Ephron ha escrito para The New Yorker.

Eso sí, si no has leído ninguna de las tres novelas, no cometas el mismo error que yo.

No, no lo leas.