A finales del siglo pasado, en la primera clase práctica de foto subacuática que tuve mientras estudiaba cine, los instructores nos hicieron una seria advertencia antes de nuestra primera inmersión:
Abajo (es decir, bajo el agua, en el mar) no deben tocar nada. Todo pica, muerde, quema, electrocuta, corta, irrita, razguña, lastima y asusta. Por muy [...]




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