Clásicos

NASA descubre un Tatooine en una galaxia no tan lejana

Luke reflexiona ante el crepúsculo binario de Tatooine

Luke reflexiona ante el crepúsculo binario de Tatooine

Es quizás la secuencia más emotiva de toda la saga de La Guerra de las Galaxias. Su momento de mayor lirismo. Una escena cinematográficamente perfecta.

Luke Skywalker acaba de discutir con sus tíos. Quiere dejar su vida de granjero e ir a la academia. Sabe que allá fuera hay una rebelión en curso. Hay batallas y aventuras. Su tío le pide quedarse una temporada más. El muchacho deja el vaso de leche azulada sobre la mesa y sale, molesto.

Afuera, atardece. Los dos soles de Tatooine caen lentamente sobre el horizonte. Luke admira el espectáculo y acaso medita sobre su vida. La música de John Williams le envuelve, creando un clima de nostalgia.

Los espectadores en la sala, la mayoría preadolescentes, comprendemos lo que le sucede. Que a pesar de que el muchacho haya vivivo hace muchos, muchos años, en una galaxia muy, muy lejana; sus problemas son idénticos a los nuestros. Simpatizamos, empatizamos con el personaje.

Todo lo anterior viene a cuento porque la semana pasada, justo cuando salía al mercado la nueva edición en Blu Ray de la serie, supimos que la nave espacial Kepler ha descubierto un planeta que orbita en torno a dos estrellas. Nick Gautier, uno de los científicos que trabaja en el proyecto, explicó a los medios:

Es el mejor ejemplo que tenemos de un mundo como Tatooine de Star Wars. No esperamos encontrar a Luke Skywalker o cualquier otra cosa viviente allí. Pero si uno pudiera visitarlo, vería un cielo con dos soles, como que el Luke vio.

El Kepler 16b, como se le conoce, no está en una galaxia muy lejana que se diga. Apenas a 200 años-luz de La Tierra, de modo que pudiera ser observado por los aficionados a la astronomía. Los científicos convocaron a John Knoll, pionero desarrollador del Photoshop y supervisor de efectos de las tres primeras cintas de Stars Wars para conversar sobre la coincidencia:

Cuando Lucas tuvo la visión de Tatooine, él estaba usando una especie de taquigrafía visual para mostrar sin palabras que no estábamos en la Tierra, sino en este exótico lugar. En la película, la imagen llega en un momento muy emotivo. Se trata de una escena memorable. Kepler 16b es una prueba inequívoca y dramática de que las estrellas realmente se forman alrededor de los binarios. Es posible que haya una verdadera Tatooine por ahí, que un planeta así pudiera existir. He estado en el Tatooine de ficción. A diferencia de Kepler 16b era un lugar muy caliente. Y voy a ser honesto con ustedes: se parece un montón al norte de África.

Vía | Studio Daily

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