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A propósito de ‘Carlos’, de Olivier Assayas: 35mm. Vs. Video Digital, un argumento filosófico metafísico

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Manohla Dargis, una de las encargadas de la crítica cinematográfica del New York Times se pregunta acerca de las consecuencias que tendrá para la narrativa cinematográfica la progresiva desaparición del material fílmico, como formato de adquisición de imágenes. Su interrogante surge después de ver la versión de cinco horas y media de la biografía de Carlos, dirigida por Olivier Assayas, en Cannes, “un trabajo fascinante sobre una brutal y poco interesante figura histórica”. Se refiere desde luego al terrorista venezolano Illich “Carlos” Ramírez.

La interrogante viene a colación por la calidad visual del filme. En principio supuso que podía haber sido filmada con una RED, al igual que la boiografía del Che de Soderbergh. Luego descubriría que, contrariamente a lo que había pensado, Carlos había sido rodada en 35mm, lo que resulta muy curioso pues se trata de una serie de TV.

No obstante, en lo que ya se está afianzando como una tendencia en la mayoría de los festivales del mundo, la película había sido proyectada en video de alta definición.

Para la mayoría de la gente, incluso para los críticos de cine, probablemente esto no parece ser una cuestión de especial urgencia. Pero sí lo es. en buena parte de su historia, el entretenimiento de la imagen en movimiento se ha creado con los procesos de celuloide de principio a fin. Se filma en película, se procesa y se edita utilizando técnicas de cine; y luego se imprime, que es como la mayoría de nosotros hemos visto películas hasta muy recientemente. En otras palabras, durante gran parte de su historia, el cine era el cine. La película impresa fue parte de las razones por las que amamos el cine. Y ahora que está desapareciendo tenemos que interrogarnos sobre lo que queda.

Dargis explica entonces que el costo de las copias en 35mm para la exhibición teatral se ha vuelto prohibitivo y que exhibidores y festivales se están decantando por la adquisición de imágenes y exhibición digital. Sin embargo, apunta, muchos exhibidores se cuidan de decirle al público que están pagando 12 dólares por ver lo que no es otra cosa que una copia Blu Ray de la película.

En The Virtual Life of Film, el teórico cineamtográfico D.N. Rodowick escribe: “Si bien la película desaparece, el cine permanece – al menos en las formas narrativas imaginadas por Hollywood desde 1915.” Al mismo tiempo, sin embargo, la desaparición de la película tiene para él su trascendencia y, como afirma, “ha tenido consecuencias estéticas profundas e históricas.”

Con el libro del filósofo Stanley Cavell A World Viewed como referencia, el Sr. Rodowick apunta que, debido a que la película crea una copia física del mundo, nos proporciona una imagen de un mundo pasado. Lo que importa, en última instancia, no es lo real de ese mundo perdido (o “espacio pasado”), sino su verosimilitud. Más bien, el Sr. Rodowick escribe que es “una cuestión metafísica de contacto con el mundo de la que nos han separado”

El Digital, por el contrario, sólo nos da los datos: unos y ceros.

A estas consideraciones filosóficas y metafísicas, quizás debamos añadir otras de índole económicas: en los Estados Unidos los precios de las entradas se han incrementado hasta rozar los 20 dólares por cabeza, debidos a los altos costos de distribución y exhibición. ¿Valdrá a la pena gastarse una pequeña fortuna en una salida al cine para ver una proyección equivalente en calidad a la del equipo en nuestra sala de estar?

Finalmente, se pregunta:

¿Qué significa esto para un largometraje como Carlos, que en algún punto de la línea se transformo en una película digital con poca densidad de la rica textura del material fílmico? Sinceramente no lo sé.

No obstante, la pregunta no respondida generó una interesante discusión en los comentarios de su artículo.

5 comentarios en “A propósito de ‘Carlos’, de Olivier Assayas: 35mm. Vs. Video Digital, un argumento filosófico metafísico

  1. Interesantísimo.
    My recent post Ahora soy también VICE

  2. Yo creo que eso también dependerá de la película en cuestión. No todas se benefician de esas transformaciones de film a proyección digital y viceversa. Por ejemplo lo ideal con una película como Che es verla proyectada digitalmente.

    Ahora según dice el propio Soderbergh estas consideraciones sobre calidad de imagen llegan a un punto donde no importan mucho porque el ojo humano deja de percibir ciertos detalles. Es decir, quienes desarrollan estas nuevas cámaras digitales parecen obsesionados con lograr cada dia mas y mas detalles en la captura de imágenes, pero el ojo humano tiene un limite.

    ***

    No se de una película como Carlos, pero por ejemplo yo pude ver Terminator Salvation proyectada digitalmente (Terminator Salvation se rodo en celuloide) y de verdad que es impresionante. Las texturas y la nitidez de la imagen. Es hiperreal. La película desde el punto de vista visual es sencillamente insuperable. Si yo pudiese tener esa experiencia en mi casa, obviamente que no iria al cine. Pero no muchos podemos duplicar esa experiencia.

  3. "¿Valdrá a la pena gastarse una pequeña fortuna en una salida al cine para ver una proyección equivalente en calidad a la del equipo en nuestra sala de estar? " ____Si se logró engañar al espectador haciendolo ver cine digital en lugar de cine "fílmico" ¿Dónde está el robo? La gente va al cine para salir de casa y entrar a ver un film en una pantalla grande, con todo el ritual de consumo de chucherías que eso implica. Muchos seguirán saliendo al cine a ver Blue Ray proyectado en una pantallota, en la oscuridad de una gran sala llena de butacas y a todo volúmen Dolby Stereo o THX porque eso es cine. Solamente los especialistas seguirán con el debate bizantino sobre fílmico vs digital. De todas formas, yo le voy al digital. Saludos.

  4. Estuve leyendo los comentarios del artículo, hay cosas interesantes que se proponen, por ejemplo uno de los primeros comentarios, hecho por alguien que supuestamente ha trabajado en la industria por 20 años, trata de desmontar la idea que los fabricantes del HD le vendieron a los productores: con el HD no necesitarás casi luces, será un ahorro. Sin embargo él comenta que un director de foto con experiencia dirá que hay que afincarse en la iluminación para lograr el contraste del film. Y cierra con una pregunta interesante: "qué pasaría si hubiesemos usado el HD por 100 años y ahora es que se inventa el film, sería catalogado como un progreso tecnológico en calidad de imagen que superaría al video". – Claro, pero pienso que este progreso sería incompatible con la reducción de gastos y la posibilidad de hacerse masivo-.

    Luego una persona predice que en el futuro las películas de dos horas desaparezcan creándose más cortos de 10 minutos, series más largas y documentales. En lo personal no creo que los largos desaparezcan, mucho menos por la llegada del HD, no creo que la gente vaya a pagar esos 12 dólares por sólo ir a ver cortos, es decir creo que si todas las películas que se exhiben son como Paris Je'taime el espectador saldrá agotado. El punto positivo (quizás?) es que un formato así da más cabida para recopilar cientos de trabajos.

    Esto que comenta Juanito sobre el look hiperreal en texturas y nitidez es precisamente lo que critica un comentarista de corte más "ortodoxo", quien escribe que la piel luce sintética, las texturas surreales, con un tono azulado, etc. y que, por ejemplo, si hay una escena donde el personaje pisa el barro, éste será real, genuino en cambio si es HD sería un barro marciano. Entonces uno se pregunta, hasta dónde será esto positivo? Hasta donde será bueno acostumbrar nuestro ojo a aquello? y no se corre el riesgo de estandarización?

    Otra cosa es que esto de que el público "no nota la diferencia" entre la película y el HD puede ser cierto, es decir con tal de que parezca película "va que chuta", los ejemplos más fáciles que se me ocurren son los miles de videos hechos con DSLR que existen en vimeo. Uno lee los comentarios y ve la gran aceptación de la gente simplemente porque parecen film, porque hay contraste o hiperrealismo (así sea generado digitalmente con Color, AE o FCP), profundidad de campo, 24p y están en 16:9. Sólo por esas variables a la gente le agrada. Es cierto que la película, con todos los procesos químicos es más "natural" pues es "sucia" -no sé bien, cómo catalogar esto- y esa "suciedad" o imperfección (que no son puntos alineados algorítmicamente, sino aleatorios, por ejemplo) la hace más seductora al ojo "experimentado", pero no todos somos ojos experimentados.

    Lo que está claro es que la tecnología no puede detenerse y el film quedará como un lujo, como un capricho de un director, quizás hasta como una característica a mercadear "una película hecha con película, no HD" así como mercadean la improvisación. Es como si hiciéramos la comparación de una agencia que le pida a sus diseñadores que realicen sus carteles o poster a mano sin usar photoshop. Y por ser photoshop la herramienta que se propaga en el tiempo, la antigua técnica de crear póster a mano se va esfumando, quedando sólo como excentricidades. Quizás algo así pueda ser el futuro de la película.

    Personalmente me gustaría filmar en 35mm, no sólo por la imagen (que ya todos sabemos que casi se puede reproducir en video) sino por el factor del tiempo y la precisión que uno, el humano, debe tener para aprovechar la película. Con el HD es al revés, son las cámaras que vienen con la precisión digital y uno, el humano, con la licencia de equivocarse, regrabar y regrabar.

    Aparte de esto, me da mucho gusto ver a Edgar Ramirez como protagonista, me cuesta creer que él era el "Cacique" de Padrón en "Cosita Rica". (sí, le lancé como tres chinazos acá jeje). Y me gustaría ver esta miniserie, a ver si la consigo en la web.

    Saludos.

  5. Ese sucio que mencionas es lo que le da el toque análogo vs. digital. Siempre sucede cuando comparas un formato análogo con uno digital. Lo mismo sucedió con la música. Los LP's tenían ese sonido que se producía con el contacto entre la punta de diamante y algún sucio sobre el disco. Eso se perdió con los CD's. Pero la gente se acostumbra al cambio y hoy por hoy incluso se escucha la música en MP3. El sonido de un LP sigue siendo más orgánico y sabroso, pero quién quiere cambiar su Ipod por un tocadiscos?

    En la arquitectura también sucedió algo similar. A principios del siglo 20, cuando se empezó a utilizar el hierro en la construcción, para la mayoría de los arquitectos había que disfrazar el hierro con piedra y concreto, para que no se notara ese nuevo material. Era un material menos noble, menos estético. Así como al inicio del digital se le metía el filmlook, los arquitectos le metían el "piedra-look" a las construcciones de hierro…. Hasta que llegaron unos arquitectos de nueva generación y decidieron utilizar el hierro y que se note que es hierro y salieron unas construcciones Art Deco como el Chrysler Building… Lo mismo sucede con el cine digital. No es cine, no tiene la textura de cine, pero eso no significa que se tenga que ver mal… Ya el público se está acostumbrando a esta nueva estética y los DP's le encuentran la manera de que se vea bien, sin necesidad de tratar de emular un look cine…

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