Día del cine venezolano: las peras del olmo

Araya, de Margot Benacerraf ha sido restaurada

Noruega es uno de los países más ricos del mundo. Es el tercer exportador de petróleo y ocupa un puesto privilegiado en la lista de naciones con el PIB más alto del planeta. Posee una economía sólida y diversificada. También una larga tradición cinematográfica, cuyas primeras producciones se remontan a los años 20 del siglo XX.

Acaso haya pocos festivales en el mundo que no incluyan alguna cinta Noruega en cada una de sus ediciones. Veamos cuántas presentará la Berlinale este año. el país de Ibsen, cuenta además con un poderoso instituto de cine que financia y promueve sus películas. A principios de la década pasada, una cinta noruega, Elling, estuvo nominada al premio Oscar.

¿Por qué a pesar de que parece poseer las condiciones apropiadas, Noruega no se ha convertido en una potencia cinematográfica mundial, a la par de Estados Unidos o India? Sencillamente, porque el mercado para sus películas no es lo suficientemente grande como para soportar el peso de una industria. Con los costos de producción actuales y los reducidos márgenes de ganancia, ni siquiera Los Estados Unidos o la India tienen suficiente mercado interno para mantener sus respectivas industrias y se han visto obligados a conquistar otros mercados.

El cine noruego se enfrenta a más o menos los mismos obstáculos que el cine venezolano o el cine independiente estadounidense, cuando se habla de crear una industria cinematográfica: no cuenta con suficiente público. Punto. El modelo de negocios de la producción, distribución y exhibición cinematográficas es mucho más complejo que ganar dinero con la proyección en salas. Los productores apenas reciben entre un 15 y un 20 por ciento de las ganancias de taquilla, lo que es insuficiente para amortizar los costos de producción y promoción de una película, por modesta que sea. Los grandes estudios de Hollywood resuelven el asunto con otras fuentes de ingresos relacionados con sus cintas: la venta y alquiler de DVDs, la exhibición en TV por cable y señal abierta, la mercadería relacionada con el film —juguetes, banda sonora, ropa— y, ahora, la venta y distribución vía internet.

La producción, distribución y exhibición en salas es pues apenas una fracción del negocio, una especie de vitrina para los productos relacionados con la película, o el punto de partida para seguir haciendo dinero hasta amortizar costos y obtener ganancias. Y no se trata aquí de que los distribuidores o exhibidores sean los villanos de la película. Simplemente, no es su objetivo principal amortizar el costo de la cinta. Eso es, principalmente, tarea de sus productores. Los distribuidores deben recuperar los costos y sacar ganancias de su tarea, la distribución. En el caso de los exhibidores, lo mismo —tampoco estoy diciendo que se desentienden del asunto, para nada. Cuando se critica el bajo rendimiento de una cinta nacional en taquilla, acso no son sus productores y realizadores quienes más se sienten aludidos. Puede que sus distribuidores y exhibidores se sientan tan aludidos como los primeros.

En ese rígido esquema comercial y con un mercado tan reducido, ¿puede el cine noruego o venezolano aspirar a convertirse en un industria? No sé si los noruegos se lo hayan planteado alguna vez, pero a juzgar por los resultados, me da la impresión de que se han preocupado más por la calidad de sus cintas, que por tratar de hacer dinero en tan adversas condiciones. ¿Resultado? Que la cinematografía noruega es una de las más importantes, prestigiosas y visibles de toda Europa. No parecen haber perdido tiempo tratando de realizar lo irrealizable: una industria de cine noruego.

Creo que la utopía de una industria del cine venezolano tuvo su origen a comienzos de la década del 90 del siglo pasado, cuando se hablaba de reducir la intervención del Estado en la economía, y las políticas de reducción súbita de subsidios hicieron estragos en la industria nacional. Por esos días, la discusión de una nueva ley, le ganó a nuestro cine la antipatía de los medios y de nuestra crítica.

Esa matriz negativa se ha mantenido en la opinión pública venezolana (un fenómeno que no es exclusivo de Venezuela, ciertamente). Y a mediados de la década que acaba de concluir, se vio reforzada cuando nuestro cine pasó a jugar un papel activo en la diatriba y polarización político-proselitista venezolana con el caso de Secuestro Express, la emergencia de la Villa del Cine, el caso Danny Glover, la visita constante de estrellas de Hollywood o el rompimiento de relaciones entre los gremios cinematográficos y el ministerio de Cultura. sin embargo, aunque la diatriba política pareciera haber reforzado la matriz de opinión negativa en una parte del público; por otro lado contribuyó positivamente a ubicar nuestro cine como una de las artes venezolanas más visibles, vivas y polémicas.

Paradójicamente, la matriz de opinión negativa se vio reforzada en una de las etapas más finas de nuestro cine, cuando repuntó nuestra producción —tanto la pública, como privada, semiprivada y la independiente—, varias cintas tuvieron una excelente recaudación en taquilla y buena afluencia de público, otro número importante de cintas fue exhibido y obtuvo premios en importantes festivales internacionales de cine, el público comenzó a reconciliarse con nuestro cine y los medios empezaron a dejar de percibirlo como un adversario.

En esta misma etapa, han aparecido nuevos realizadores con propuestas renovadoras que, poco a poco, han comenzado a sacar nuestro cine del guetto estilístico y temático del compromiso político y su obsesión social. Y otros que, en todo caso, le han dado un vuelco formal y de lenguaje a esos vetustos temas. La tan temida generación de relevo se ha hecho presente y está en vías de afianzarse. El documental criollo también parece haber despertado de su letargo y nuestros clásicos son recuperados para la historia del cine mundial.

Mientras tanto, en Mérida, Lara y Zulia, comienzan a despuntar cinematografías regionales que, así mismo, han sacado al cine venezolano del asfixiante paisaje urbano caraqueño. En los barrios caraqueños, por su parte, se ha originado una singular cinematografía de bajo presupuesto que, valiéndose de las nuevas tecnologías y la democratización de las herramientas de producción, está contando las historias que antes contaban narradores ajenos al barrio.

Finalmente, acaso nunca antes el cine venezolano había generado tantos puestos de trabajo como en la década que acaba de concluir. Tampoco había experimentado un salto cualitativo de tales proporciones: buena imagen, animación digital, sonido 5.1, etc.

No obstante todo lo anterior, la utopía de una industria cinematográfica nacional (sin un mercado lo suficientemente fuerte que la soporte), sigue pesando en el imaginario colectivo como la gran falla de nuestro cine. Pero acaso eso tenga que ver con la mala manía de los latinoamericanos de plantearnos proyectos imposibles para sublimar nuestras debilidades. La verdad es que si no tenemos industria, no es porque no se haya intentado. Sencillamente, no se puede: no dan los números. Si nuestro cine no se ha internacionalizado, es por una razón similar: los argentinos no ven películas venezolanas porque allá se exhibe tanto cine venezolano, como aquí argentino. O noruego. Cuestión de mercado.

Dicho sea de paso, escribo todo lo anterior mientras miro una tabla de Excel con las cifras de recaudación de buena parte de las películas estrenadas en las últimas tres décadas. Y, señores, para el reducido mercado que tenemos y todas las condiciones adversas arriba descritas, que 24 cintas criollas registren una asistencia de más de 100 mil espectadores, sólo no es un número nada despreciable: es casi un milagro y una muestra del esfuerzo descomunal de todos los involucrados en llevarlas a las salas.

Puede que sea hora de pensar como noruegos y ser realistas. Es todo el mercado que tenemos. Es lo que hay. No sigamos pidiéndole peras al olmo. Concentrémonos en hacer buenas películas. Tratemos de ganarnos un nombre en el cine mundial, aumentando nuestra presencia en festivales y premios importantes. No siempre calidad es sinónimo de taquilla y viceversa. Necesitamos arriesgarnos más y diversificar aún más, temas, propuestas y financiamiento. Hace falta financiamiento para propuestas novedosas y arriesgadas, experimentales, que no busquen el favor fácil del público, que renueven nuestro lenguaje y que amplíen nuestras fronteras políticas, morales, culturales e intelectuales. Es el momento de pensar en un cine venezolano 2.0, imaginativo, abierto, libre y transparente, transgresor, menos conservador. Un cine que, más allá de que nos muestre la Venezuela tal y cómo es, nos enseñe a la Venezuela que imaginamos…

Yo sí creo que el cine venezolano no es tan malo como dicen. Yo sí creo que hay motivos para festejar hoy los 103 113 años de nuestro cine. ¡Salud!

¿Y ustedes? ¿Qué opinan?

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Cito a Vladimir:

Yo sinceramente creo que hay generar un lugar de debate, que no dará soluciones concretas en lo inmediato, pero si para unificar criterios y clarificar cuales son los puntos álgidos de nuestra ¿industria?. Es que leyendo acá y escuchando por allí a otros tantos creo que hay mucha gente que cree tener la verdad en el bolsillo, pero ademas muestran un desconocimiento absoluto de la industria, tanto nacional como foránea. Las opiniones están bien, son fundamentales y necesarias, pero cuando no tienen fundamentos base bien claros terminan metiendo mucho ruido y desviando discusiones importantes, Algo así como que uno termina "gastando pólvora en zamuros".

Candelo Opina:

He leído en este post, comentarios que de verdad justifican eso que dices. En eso estoy de acuerdo. Pero para lograr ese "decantamiento de la opinión" debe uno ser mas preciso. Yo señalé con nombre y apellido en el hilo de Carlanga y Juan Cruz Bacaro, que comentarista no estaba dentro de lo que se busca con esta discusión. (Cité a Luz de Luna por ejemplo). Pero no me parece hacer una discriminación. Por mucho que se pueda.

¿Entre venezolanos opinar es perder el tiempo?

¿Para gastar poca pólvora en Zamuros debemos seleccionar los comentarios? ¿ O a los comentaristas?. ¿Como hacerlo?.

Esa convocatoria que haces es al público en general supongo.

Huy no Candelo, en ningún momento dije que había que discriminar, ni excluir a nadie d e la discusión, mas bien creo que debe ser en un espacio físico y con discusiones un poco mas "organizadas" seria mas o menos lo mismo que blogacine pero viéndose las caras. Ademas ayudaría a involucrar a otros compa's y colegas que por innumerables razones no participan de Blogacine.

CONVOCATORIA A TODO PUBLICO... de bolas que si, es necesarisimo, estamos desconectados de los espectadores y usuarios de salas. Escucharlos nos ayudaría inmensamente a conocer donde estamos parados.

¿COMO HACERLO? Fíjate se me ocurre y es solo una idea, organizarlo por temas, bien específicos, que puedan ir surgiendo, algo así como una Peña.

Pero ni censurar, ni excluir, no discriminar y sobretodo con mucha humildad, sin que nadie crea sabérselas todas.

Por otro lado, no preciso ningún comentario, porque no venia al caso; sinceramente mi comentario ibas mas a la posibilidad de encontrarnos, no a decir que Fulanito o Sutanito estan equivocados o pelando bolas, etc, etc...

Saludos blogueros

Vladimir, Gracias por responder, (y por la aclaratoria)
No fue mi intención tergiversar, el asunto, ya aclarado.

Iniciativas como esas si son acciones concretas que pueden llevar a la consecusión de soluciones e ideas en pro de una misma causa. LA CULTURA DE NUESTRO PAIS. A poner todos un granito de arena.

Felicitaciones y un Abrazo!

Ultimamente por conversaciones varias con distintas personas ligadas al sector desde diferentes puntos de vista y actividad, he desarrollado la teoría de que nuestro cine sufre de un Ataque de Ansiedad, si tal cual un adolescente a punto de tener una relación con la niña que le ha gustado durante toda la vida, tde tanto rollo en esa cabeza en el momento de finiquitar, el "aparato" no enciende. Claro visto así podría pensar que nuestro cine esta en plena adolescencia a poco camino de alcanzar la madurez.

Los creadores, directores, guionistas, etc, etc.... están demasiado preocupados porque su película se vea, que en hacer una buena película, ademas de querer buscar la formula perfecta copiando la industria hollywoodense (sin caer en la discusión de que si Hollywood es bueno o malo), cuando nosotros tenemos otra realidad, mas parecida (pero no igual) al resto de América Latina.

El nuevo cine latinoamericano, el Dogma 95, etc, etc... no salieron de un laboratorio científico, fueron formandose de tanto hacer, de mil errores, de muchos experimentos creativos de unos fulanos teorizando con algunos aciertos y otros pelones... Yo sinceramente creo que hay generar un lugar de debate, que no dará soluciones concretas en lo inmediato, pero si para unificar criterios y clarificar cuales son los puntos álgidos de nuestra ¿industria?. Es que leyendo acá y escuchando por allí a otros tantos creo que hay mucha gente que cree tener la verdad en el bolsillo, pero ademas muestran un desconocimiento absoluto de la industria, tanto nacional como foránea. Las opiniones están bien, son fundamentales y necesarias, pero cuando no tienen fundamentos base bien claros terminan metiendo mucho ruido y desviando discusiones importantes, Algo así como que uno termina "gastando pólvora en zamuros".

Carlanga y resto de los blogueros, hago una propuesta tomemos el tiempo para sentarnos a discutir, con estadísticas, tablas, para exorcizar tanto mito en nuestro cine, un debate abierto, ponencias de compa's con conocimiento que nos expliquen cosas, una Mesa de Discusión... ¿Se aguantan?
la Distribuidora Amazonia Films pone la organización y busca el lugar, de entrada puede ser la sala de reuniones de nuestra sede, que es chica pero mientras crece la cosa, puede funcionar.
Espero Feedback.
Saludos

Y me gustaría agregar que tengo mis dudas de eso de la "Venezuela imaginada".
Creo que se puede hablar de la Venezuela en la que estamos sin caer en panfletos o irrealidades. Es cuestión de sutilezas.
Creo que las dos "Venezuelas" son absolutamente válidas y necesarias.

Muy buen artículo, Carlanga.

Creo que los cineastas venezolanos invertimos más tiempo en "entrar" en las fórmulas que en saber de qué tratan nuestras historias explícita e implícitamente.
Nunca entiendo ese afán porque las películas venezolanas tengan éxito en taquilla cuando el costo de ellas es tan alto que esa ecuación se hace imposible, sobre todo ante un público cada vez más homogéneo en eso de ver cine que cuesta millones o con caras del star system estadounidense o europeo.

Ni tenemos un star system tan poderoso y con poder de convocatoria como el gringo ni tenemos el dinero y los recursos para que nuestras películas se parezcan a las que llenan las salas de los multiplex en los centros comerciales.

No se trata del fílmico o del digital, porque los gringos usan el digital de la misma manera en la que usan el fílmico (en la mayoría de los casos). Películas como "Enemigo público" de Mann son hechas en digital no tanto por el ahorro sino por el gusto tecnológico de su director que desde hace bastante tiempo usa el soporte para sus películas.

Creo que el cine venezolano o el gremio de cineastas venezolanos está atomizado... es completamente heterogéneo. Todos andamos haciendo el cine que creemos que está bien y casi siempre descalificando al del otro. Pero creo que esto se debe a que es absolutamente diferente entre si. Esto no sé si es bueno o es malo. Ni siquiera trataría de discutirlo.
Pero hablando del "cine venezolano", coincido con algún punto de vista de todo el foro cuando se hace una distinción entre el cine de una nación al cine globalizado.
Recuerdo que una vez, Carlanga, me comentaste que lo que hacía falta en nuestro cine era que un grupo de cineastas nos reuniéramos para ponernos de acuerdo y decir "todo lo que se hecho hasta ahora no sirve y de ahora en adelante lo único que sirve y servirá es esto que proponemos".
Como me decías aquel día, así hizo la Nouvelle Vague o hasta los Dogma 95 por nombrar a alguien más cercano. El "Nuevo cine latinoamericano" surgió así. Lo que llaman el "Nuevo cine argentino" se dio porque al menos había un importante grupo de cineastas haciendo un cine que compartía temática, aproximación al tema y estilos similares.
Es una utopía en la que me gusta creer. Pero lamentablemente no nos ponemos de acuerdo ni para ir a ver una película el mismo día o a la misma función.
Aquí lo único que compartimos es el gusto por las fórmulas, por el corrector de color digital para el HD y las ganas de que nuestras películas esté llenas de actores conocidos para que la gente las vea.
No tengo nada en contra de eso. Sólo que todo eso debería ser el resultado de una profunda reflexión de lo que trata la película antes que sea el punto de partida de nuestro proyecto.

Tal vez hay demasiadas ideas aquí. Pero bueno... supongo que tengo ideas "heterogéneas" con respecto al tema.

Saludos, Carlanga.
Saludos a todos.

Que buen artículo.
"Un cine que, más allá de que nos muestre la Venezuela tal y cómo es, nos enseñe a la Venezuela que imaginamos…" Me encantó esta frase :)

Carlanga, felicitaciones! Excelente artículo!! En efecto, has dado en el clavo a la hora de desmentir unos cuantos mitos sobre el cine nacional... No estamos bien, pero debemos estar conscientes de que tampoco estamos mal... No estaremos mejor, pero sí podríamos estar peor... En fin, la cosa está dura y difícil, pero siempre ha sido así y muy probablemente siempre lo será así... Sólo quedar arremangarse las mangas, ponerle mucha creatividad y apuntar alto con talento y probidad... Más nada!

Excelente articulo que aclara algunas ideas que necesitamos reflexionar!! Me llama la atencion lo de la imagen negativa. La clave para borrar de alguna manera esa imagen negativa presente en nuestro cine y de nuestro pais desde la mitad del siglo pasado se encuentra en como bien lo dijo Carlanga hacer "Un cine que, más allá de que nos muestre la Venezuela tal y cómo es, nos enseñe a la Venezuela que imaginamos…" porque es precisamente en el imaginario venezolano donde se trasnportan todas nuestras memorias, percepciones, deseos, suenos, sentimientos, anhelos que son reconocibles por cualquiera y que permite ver otra cara de nuestra sociedad. Si lo pensamos bien nuestras imaginarios entorno a la obsesion por la belleza fisica del ser humano, el calor humano, la naturaleza, la arquitectura, a la gente que aprende a vivir en el caos no son tan malas, no? Apostemos por un cine de calidad, original, imaginado que sea capaz de llevar a cuestas nuestra evolucion como cultura creativa, y seguro que de esta manera la industria, a la escala que sea, vendra despues!!!
Saludos

FelizzZzzz cumplea#os a todossssssssss!!! Y especiales felicitaciones a los cortometrajes ganadores del X Festival Nacional de Cortometraje, Manuel Trujillo Duran, que tuvo su cierre hace un par de horas aca en Mcbo! Ganador> Mar Blindado de Gerard Uzcategui

Muchas gracias por el dato de Araya, se ve buenísima, casualmente un par de semana vi “Hiroshima mon amour” me pareció buenísima, y que bueno saber que Araya allá podido figurar al lado de esté clásico considero por muchos la primera película del new wave Frances.
El que estas dos películas se hayan encontrado cara a cara alguna vez en la historia sirve para ilustrar la caprichosa naturaleza del cine de autor ( o buen cine). La película francesa; influenciada por el shock de la post guerra y el mayo Frances. El resultado, una narrativa no frontal, contemplativa antiteológica, sin embargo da en el blanco. Debo reconocer que desconozco las circunstancias que pudieron haber influenciado “Araya” directamente. Sin embargo “Araya” al parecer un logro en narrativa, (sutil pero revelador) al nivel de lectura muestra una sofisticada abstracción de lo Venezolano.
“Araya” “Hiroshima..” Dos películas, dos orígenes distintos, para el cine francés “Hiroshima..” fue un punto de partida, al parecer no sucedió lo mismo con el cine Venezolano. Eran otros tiempos, quizás fue una oportunidad que se perdió, lo cierto es que hoy en los tiempos de globalización el concepto de “cine nacional” no se puede tomar muy en serio. De la misma manera ( a mi no me parece ) que “ Y tu mamá también” o “el secreto de sus ojos” son representantes del cine de Argentina o México. Ambas son representantes del cine “global” de habla hispana. El cine global habla un lenguaje común genérico, Standard, es la manifestación y el instrumento de la estandarización de la cultura. “ Secuestro Express” es uno de muchos intentos Venezolano en este sentido; no duraría yo de sacar a esta producción y otras tantas de la lista del “Cine Venezolano” ahora de producción nacional es otra cosa y entran todas. Yo no juzgaría al cine Venezolano tomando como referencia el “cine globalizado globalizador” el cual no es malo, es lo que es. Es por eso que el cine nacional es algo difícil de definir en mi opinión, Araya puede quizás aun ser un punto de referencia .

Gracias,

No entiendo por qué razón no dudarias en sacar a Secuestro de las películas con sello "Cine Venezolano" De pronto es que no entendí lo que quieres decir, no se.

Si entendiste Cándelo; eso es justamente lo que sugiero. El termino “Cine Nacional” es un termino que uso hipotéticamente. Trazo los limites de este supuesto genero en mi “análisis”. Hipotéticamente hablando digamos que “el cine nacional” captura algo genuinamente local, posee su propio lenguaje, ganándose instantáneamente un espacio en el concierto fílmico “universal”(universal no es exactamente la palabra). Ahora como opuesto, también hipotéticamente, el cine que apela de manera interesada aun lenguaje genérico, es decir que no posee rasgos que lo identifiquen, un lenguaje que asume la existencia de una masa/audiencia homogénea, llmemos a este el cine “Globalizado Venezolano”. Y entonces planteo la clasificación “Araya” y la clasificación “Secuestro express” mas aya de hacer un juicio de valor lo que se hace es una distinción.

Tiresia, entiendo. Claro como el agua. Pero del todo, del todo, no estoy de acuerdo. El cine nacional es tan nacional como los tambores, el cuatro y el arpa (instrumentos que no inventamos nosotros) nos refleja tanto como lo hace Araya o Secuestro Express, o es que la violencia infundada de los tres facinerosos del film de Jakubowish no se parece a nuestro dia a dia, así como Araya es ese dia a dia de nuestras salinas. o también recibo de buena manera la noticia de la reedición del film de Margot Benacerraf. Pero sin embargo cuando hablas de cine global coincido plenamente. Pero ese no es el enemigo. Ahora, Araya no es el unico filme de referencia para nuestro cine no globalizado. Lo es ahora porque es un documental que obtuvo el exito del galardón en Cannes. Pero como bien dijo Juan Cruz Bacaro, falta que alguien gane otro premio importante para erigirlo como el referente del momento. ¿Haz visto las páginas oficiales sobre cine nacional la poca información que tienen? No hay referentes, Si bien Secuestro es globalizadamente standard o mala, o nacionalmente nuestra y buena, debería ser un referente, porque el cine necesita de eso, de retroalimentación. De nuevos desafíos, de propuestas. Y secuestro es una (no la unica).

Gracias por reponderme. Te aprecio por eso. (si quieres me agregas en Twitter) tengo una lista de blogacine: jrcandelo (y a todos los amigos comentaristas los invito)

Saludos.

Muy buena la respuesta Cándelo; gracias. A mi no me gusta eso de ponerle etiquetas a las cosas. Pero creo hacer la distinción es oportuno después de escuchar los comentarios negativos que recibe el cine que se produce en Venezuela. Da la impresión de que hay frustración porque en Venezuela no se hace un “Avatar”, un “Amores perros” o un “Secretos de sus ojos” . Hay cine venezolano, hay Oriana, hay Jericó, hay Mácu y muchas otras. Como masa tendemos a ser poco refinados. Pero también creo que existen dentro de la masa, subgrupos que pueden tener interes en historias mas concretas mas abstractas. Se pierde profundidad cuando se escribe para mucha gente, en mi opinión. Y esto es una de las característica del cine comprometido tanto con intereses comerciales, como políticos. Pero en fin es cuestión de sentarse a escribir historias que vengan de una posición lo mas autónomo posible.

Gracias por la invitación a Twister, pero la verdad es que no tengo cuentas ni ahí ni en Facetbook ni en My espace. Hace tiempo que me suicide del mundo virtual; estás hablando con un fantasma ☺

http://suicidemachine.org/

Gracias!

Hay dos cosas que me llaman la atención de tu respuesta, y me motivan a escribir una (respuesta) la pondré acá a manera de hilo porque por lo menos la lees, piensas y escribes. Eso de suicidarse virtualmente está super.

Saludos.

Te cuento, una pelicula venezolana llamada sobre la linea o algo así, esa road movie en que sale Danielita Bascopé o Buscapé, me pareció buena. buena dentro de lo que cabe. Buena lo que quiere decir, buena. No es una obra magistral, ni candidata al Oscar, pero a mí, me pareció buena. ¿Dije a mí?, si a mí. A nadie más.

Al terminar la obra, salí apuradito (cuando los créditos estaban en pantalla) y busqué el afiche de la peli, que estaba en la salida del cine, pues no lo había detallado bien. Luego pasaron tras de mi todos loas que estaban en la sala (yo entre el mar de gente y el afiche) y escuché todos los comentarios de la gente que salía de la sala. ¡Que vaina mas mala! ¡Como siempre no sirven pa´nada! ¡Pura bulla etc etc blabla bla.

Todos tenían algo que decir sobre el film al pasar por el afiche. Y todos dijeron algo malo. De quien es la culpa? del creador de la pelicula no es porque la peli hasta buuena me pareció. La culpa es de lo que siempre se nos ha inculcado. Lo hecho acá no sirve, si quieres algo bueno tiene que ser de afuera. Es un mensaje que pasa de generación en generación. Es algo que tenemos los venezolanos tatuado en la frente. NO SIRVE, ES VENEZOLANO.

Yo pienso que si Cameron fuera maracucho y AVATAR la hubiésemos hecho acá, la gente saldría del cine diciendo: Yo no sé por qué a los gringos le gusta tanto esto, es mas de lo mismo.

Eso es biológico.

Saludos.

Pensé 100 veces en no opinar en este tema. Pero... aquí voy.

Me parece un buen análisis. No obstante, difiero y dudo en muchos puntos.

Por ejemplo, que en esta última década haya más puestos de trabajo en este campo, es una afirmación comparada con cuál época? Con la pésima década de los 90s, en donde no se produjo casi nada?; o con la época de oro del cine venezolano (70s)?, en donde, quizás, todo era más elitesco y/o amateur. Requería más esfuerzo y solo pocos se atrevían.

Es relativo.

¿No sería eso derivación lógica de la comodidad que ofrecen toda la gama de tecnologías nuevas, situación que a su vez permite qué más productoras y emprendedores individuales deseen -y puedan- hacer cine?

Esto me lleva ami segundo punto.

No estoy de acuerdo es que se concluya que estemos "a la par" de los grandes en tecnología y estar cualitativamente ajustados a la era digital sea sinónimo de calidad cinematográfica. Ni mucho menos que, debido a eso, el cine vaya a mejorar. No es relación sine qua non. Quizás sea vinculante.

Es como decir que ahora hay muchos más fotógrafos -y mejores fotógrafos- porque todos usan cámaras digitales y se ahorran los engorrosos procesos de revelado de antaño y la compra de rollos, o porque la tecnología les permite un montón de funciones a tiempo real, como los previews ya encuadrados, correcciones de color, etc.

Obviamente hay más. ¿Mejores? No lo sé. ¿Cómo mido eso?

El aumento or comfort tecnológico, es algo que tenía que pasar (como el celular en mano de todos). No depende de una sinergía colectiva entre creadores, ni de cooperativas, ni de apoyo estatal, ni de que se alinearon los planetas. La tecnología llegó y Venezuela tiene una posición geográfica privilegiada que le permite que todo caiga rápido en manos de los creadores (en relación a estas nuevas herramientas que vienen del norte... casi todas).

Esta era de internet (que viene de los 90s) y toda la piñata de elementos que salen día a día, pues, de bolas! ... se ofrece implicitamente este plus a todos. Al masificarse, pues por lógica habrá una tendencia a producir más (y mejor según las cualidades de esta tecnología, no precisamente de la gente). La tecnología democratiza. Puede estar a mano de todos. La creatividad no. Es lo mismo que decir que la gente es más comunicativa, o más elocuente hoy en día porque en Venezuela cada vez se usa más BB.

En lo demás si estoy bastante de acuerdo a pesar de no ser cineasta o experto en el tema.

Lo que yo creo que va a pasar es que tarde o temprano alguien ganará un premio muy importante, internacional obiov, y eso inflará egos de los defensores del cine venezolano. Y se dirá que es gracias a un montón de elementos como las nuevas leyes, o a excusas aún más subjetivas como el "despertar cultural del país", y etcéteras.

Recuerden como los medios inflaron a la valenciana que co-escribió un corto que ganó el Oscar, ya hacían énfasis en el "venezolana", como si todo lo que aprendió por fuera de las fronteras, su esfuerzo meramente individual, la influencia foranea y la práctica la eximen de este triunfo. Un triunfo por rebote además. Más de uno dijo: "..Vieron?!, Venezuela está avanzando en el tema del cine! Ganamos un Oscar!". Coño, está bien, la felicito, pero tampoco la vaina es así. Se lo ganó ella, no Venezuela.

Yo sigo opinando que el aumento es cuantitativo más que cualitativo. El número lo medimos y listo, y se compara. La calidad se podrá comparar mediante las tecnologías (de quien la sepa usar optimamente), no sobre temáticas o empatía absoluta con los públicos.

En todo caso, para mi es matemática: más tecnología al alcance = más gente haciendo = más obras en la calle = por rebote, más ojos viendo estas obras.

Es el cine venezolano bueno? simpático?. La pregunta infinita del millón de respuestas. Todo niño, pasa a adolescente y luego a adulto. Luego a viejito. Habría que ver en que posición de este esquema lineal del tiempo está el cine venezolano. ¿Cuántos años cumple hoy?.

Obvio hay un avance. La pregunta es si es suficiente este.

Yo, humildemente, evitaría adjudicárselo a un TODO, me referiría más al mérito individual y no a lo circunstancial. Aunque el resumen en el post no deja de ser un informe bastante bueno y holístico al respecto.

Al final todo se mide por butacas llenas, pienso yo. Y un buen visual-candy de lobby promocional.

Saludos y feliz cumpleaños. Así sea que lo festeje en un ancianato.

Juan, no entiendo mucho el punto de tu comentario. ¿Ha habido una mejora en el cine venezolano, pero no puede ser atribuible al cine venezolano ni a quienes hacen películas? ¿Quieres decir que el cine venezolano mejoró, sí, pero no por lo que se ha hecho, sino porque era cosa del destino? ¿Que la obra individual no suma un todo?

Yo no he escrito que estamos a la par de los grandes tecnológicamente y eso es sinónimo de calidad. Mi punto a lo largo del artículo son dos: dadas las condiciones del mercado venezolano, plantearse la industrialización de nuestro cine es poco menos que una utopía. En ese sentido, que quizás sea mejor concentrarnos en obras individuales, carreras individuales y concentrarnos en la mejorar la calidad de nuestras películas.

Mi segundo punto es que no estamos tan mal como se suele decir. Que no es fácil meter más de 100 mil espectadores a las salas a ver películas venezolanas, en un país donde un libro que venda 3 mil ejemplares es considerado un best seller. Y en las últimas tres décadas, 24 películas han logrado superar con creces esa cifra. Que la calidad técnica, tecnológica ha mejorado en todos los sentidos (hasta no hace ni 8 años, una de las quejas que más se oían era que nuestras películas tenían mal sonido).

Ahora bien, ¿qué tiene todo eso de malo? ¿Por qué ante un artículo que busca poner de relieve los logros del cine venezolano, desde un punto de partido en el que se aceptan todas las fallas y se concluye señalando todo el camino que nos falta por recorrer, recibe automáticamente como repuesta: "el cine venezolano es una mierda y sus guionistas escriben pupú y los directores tienen el ego inflado"? Desde luego, esto último no lo digo por ti, sino porque me llama mucho la atención la descalificación a priori y porque sí.

¿A qué crees que se debe?

¡Saludos!

Allí está el problema, algunos venezolanos tienen esa tendencia de descalificar a priori sin aportar nada. Como es el caso de "Luz de Luna". No aporta nada y su juicio es muy subjetivo. Generaliza demasiado, quizá desde la base de su experiencia personal. Pero bueno, acá hay que innovar, aportar, atreverse. ¿La industria? exista o no, debe ser soporte de de todo lo que viene. Olvidémonos por un poquito de Papá Estado y saquemos números. Como hacemos los ditores de medios impresos.

Una industria de cine nacional es posible. Sí, como es posible la venta de hamburguesas y de DVD rewinder. Muchos de los lectores de Blogacine conocen de grandes éxitos industriales asociados a productos innecesarios. Ese romanticismo y esa chilladera por políticas estatales nos alejan de la industria. Pero, el cine a diferencia del DVD Rewinder, es un producto apetecido en cualquier soiedad. Es su espejo.
El problema es que no estamos usando las técnicas mercadológicas adecuadas. Un estreno de una peli, se comenta en blogacine, se cvharla en la radio, sale en el nacional, peroooo... el trailer? en los cortes comerciales de la tv venezolana vemos el trailer? Ya quisiera cualquier fabricante de cualquier producto en el cual se invirteron 3.000 Bolívares, tener un producto con los antecedentes de una película. Todo el mundo come hamburguesas, todo el mundo ve películas. Es algo moderno. Entonces, ¿Por qué no se planifican estrategias de promoción con buenas agencias de publicidad? y vemos spots de 30 segundos haciendo que pongamos nuestra humanidad en una butaca de cine. Otros malos productos los vemos en televisión. Dile a aalguien (que no esté en el mundillo del cine) ¿viste Libertador Morales) y te dice: ¿que es eso? Dile a alguién eso después de una campaña publicitaria. Que eso sería invertir mas dinero, si. Pero se logra el objetivo mercadológico. Industria. Mercado. Producto. Consumidor. Cine.

Me disculpan el desorden pero he tenido poco tiempo para pulir esto

Hola Carlanga. Saludos!

A ver... yo estoy muy de acuerdo con el resumen. Tocas todas las aristas y nervios del tema.

Solo comentaba el tema de la tecnología obviamente ha traído un incremento en la producción, pero porque tenía que pasar, si o si, y creo que va un poco aislado a los demás puntos. Y que, así tengamos la tecnología de "AVATAR" en casa, eso no tiene, para mi, relación estrechamente vinculante con que el cine "mejore". Esto aunado al tema de aumentos en los subsidios, financiamientos, leyes a favor, etc.

Por eso coloco el tema de los celulares, o sin ir muy lejos, de las demás herramientas que en un momento se percibieron muy "de avanzada" y que ahora se ha masificado hasta el punto que todos tienen el mismo producto.

Creo que a la final, la mayoría sub-utilizan las tecnologías (igual que los BB).

No es que se lo deje al destino ni estoy descalificando. De hecho, mientras me escribía el artículo recordaba que una vez en un taller de guión en Maracaibo, hace unos años, el profesor comentó algo que quizás intenté colar en mi idea inicial. Él decía que lo que ha pasado en Venezuela en los últimos años, en lo político y social, nada tenía que ver con los avances en el tema del cine venezolano. Era algo que tenía que pasar. Ese "despertar", "apertura", "incremento", "renacer", era algo que pasaría si o si, por la época, por como está funcionando el mundo. La postura política de este profesor me la reservo, pero creo que no es la que todos pueden estar pensando. En ese momento y hoy en día me parece una opinión plausible. Incluso inspiradora.

Más o menos en esa sintonía va mi comentario, y lo que realmente opino. Creo que las cosas crecen porque si, porque es la vía natural de las cosas, y circunstancias favorables hay por momentos. La cosa se puede estancar, como puede mejorar. Así como un adolescente de repente deba esperar a estudiar, tener trabajo, aumentar su curriculum y finalmente conseguir cierto statusquo en la sociedad, luego de mucho esfuerzo y perseverancia; pues, así pienso que funciona con todo (con el cine, si me hago entender). A eso me refiero con que todo es natural. Por supuesto, todos las oportunidades, casualidades y ventajas y qpuedan percibirse en un determinado plazo (por ejemplo, una década) pueden conformar una serie de nodos que motoricen todo el tema de la industria.

Acerca del tema del ego. Pues era uno de los que opinaba así hace tiempo atrás: "que todo era una mierda", "que todo es una pelea de egos". Eso existe. Lo he visto. Pero, creo que la cosas no es para tanto. No se si que es he madurado. Solo digo que cada vez que hay un triunfo la gente, prácticamente, se lo adjudican como propio a una especie de ente temporal-geográfico-patriótico llamado "Venezuela" y eso es un tanto ilusorio. Los triunfos son personales, nada o poco tienen que ver con lo que diga la cédula, o que suelo estés pisando, o si el recurso humano o tecnológico es meramente nacional. Eso es a mi entender.

Me parece que así uno piense que el cine venezolano es una "mierda", pues hay formas de decir las cosas. No admiro a quienes simplifican tan maniqueamente, pero tampoco tengo mucha esperanza de agigantamiento, salvo uno que otro caso particular que estoy seguro veremos pronto (ya sea un taquillazo o algo que "barra" internacionalmente).

Lo que digo es que si hay un éxito estilo "Amores Perros" o "El Secreto de sus Ojos", me parecería injusto vincularlo a toda esta lista de items que meticulosamente han sido analizados en tu post. Pudiera ser, como también no.

Así como pasó en estos países, un exitazo no tiene porque crear una cola de éxitos en cada uno de esos países. Los que salen ganando son, individualmente, sus creadores. Y eso está bien. Lo que si es beneficioso que un éxito así, internacional, pone a los ojos del mundo a ver a ese país, y ver que andan haciendo, y eso ,creo, interesaría a los espectadores primarios dentro de cada país. Tal vez sea algo esnob, pero así funciona de vez en cuando. No?

Por lo demás, creo que el artículo es rescatable, completo y muy aliciente. No dudo de ello.

Creo que hay que analizar si el público ha cambiado verdaderamente las conductas de consumo. Y si el origen de esto es, como creo, natural.. o si está influencia de alguna forma por algún tipo de "poder".

No se si me expliqué... saludos...^_^

Ahora sí… En el anterior comentario me costó captar el punto.

¡Saludos!

CINE NACIONAL ES UNA BASURA!! Cuando hagan porque aman hacerlo, quiza cambie la mediocridad y la hipocresia del medio...Saquemos a los Dinosaurios que dicen llamarse cineastas!

Cine Nacional??? Cuàl cine???? Porque el cine nacional es pesimo? No hay creatividad, no hay guionistas, no hay diectores... Si revisamos los creditos de las peliculas venezolanas, siempre estan los mismos dinosaurios, esos de un EGO gigante que dicen ser cineastas, y no lo hacen sino por el dinero, no importandoles si hacen un pesimo trabajo....De esos sobran en este staff!! Hasta cuando tanta MEDIOCRIDAD?? Asuman que ya no sirven para esto y denle paso a los que vienen caminando, quiza ellos hagan un cine nacional de calidad!! Mientras sigamos con este balurdo AMIGUISMO, metiendo en proyectos a gente que no sirve, el reflejo se seguira viendo en las pantallas!

El problema del cine nacional radica en una lucha de EGOS insoportable,, un AMIGUISMO pedante, un quererselas saber todas mas una cuando Le dicen Sr o Sra Directora, sea de Arte, fotografia, produccion o lo que sea.. resulta que se inflan y a la hora de crear o dirigir no saben NADA... Los Guionistas son pesimos, las historias pateticas, siempre versan en lo mismo... Asi nunca habra evolucion en el cine nacional...Cuando revisas el crew o los creditos de las peliculas siempre estàn los mismos dinosaurios que mas que querer hacer buen cine, estan alli solo por el dinero... Hasta cuando tanta MEDIOCRIDAD????????? Hay que darle cabida a los nuevos profesionales, que son los que traen ideas frescas y recien nacidas, los que le den creatividad a las historias, arte a los set... esta bueno ya de los que dicen ser Directores.... Asuman su incompetencia y apartense para los que vienen.

Y al resto de compañeros de Blogacine Felicitaciones en el día del cine nacional.

Este es uno de los mejores post que he leído en Blogacine, en estos ultimos años. No voy a opinar todavía. Más bien quiero, antes de redactar mi juicio, leer más opiniones de los protagonistas de este arte en mi país. Espero se vuelquen a opinar. Si no lo haven, veremos con tristeza, que el cine no tiene dolientes. Solo opinadores, como yo.

Carlangas, sendo Post chamo, te lo curraste, pero de verdad, el cine aquí es malo y medio, ojalá se convirtiera en una industria desde el punto de vista cultural y que fuera una referencia en estética o narrativa, pero para eso hace falta mucha pero mucha escuela amigo, y desde el punto de vista de industria comercial, lo que necesitamos es productores y distribuidores creativos en esquemas de distribución y exhibición pero conscientes y de una vez por todas claros de que NUNCA, absolutamente JAMÁS se va a amortizar una peli con solo la taquilla, eso hasta los yankees lo tienen claro, tal y como lo explicaste arriba. También tenemos que estar claros de que si nos vamos a gastar toda esa plata que da el CNAC, sea para algo que realmente valga la pena y no como han hecho algunos directores con sus películas, así que sin ser simpatizante pero experiencias como el cine guerrilla o el cine átomo pueden ser las vías para que se genere una industria cinematográfica "ALTERNATIVA" ojo, alternativa que busque otros fines y por que no, aunque sea la amortización del costo de la peli.

Lo de la modificación de los esquemas de distribución y exhibición es muy complicado. Si modificas esos esquemas de ganancias, entonces entrará menos dinero al fondo de financiamiento Fonprocine, que es de donde sale la plata que financia las películas venezolanas. Últimamente, casi todo el dinero de la producción del cine venezolano sale de ese fondo. El Estado venezolano aporta muy poco o casi nada.

Pero como yo mismo escribo en el post, estoy de acuerdo en que necesitamos más creatividad y riesgo (no sólo en lo artístico, sino también en lo económico), que el dinero se debe invertir en algo que valga la pena (que no sólo priven los criterios económicos) y que es sana y necesaria la emergencia de cinematografías alternativas.

¡Saludos!

Tienes full razón mi pana, pero igual vamos presos como dicen por ahí. Pero nada, que bien que existen estos canales para uno medio desahogarse y opinar. Gracias por la respuesta amigo.

Te mando un abrazo

yo creo q es mas tu nostalgia y ganas de hacer cine que hacen que describas el cine venezolano como "NO ES TAN MALO".

Escuchate. Si en verdad fuera bueno lo describirias como "ES BUENO" BUENISIMO, EXCELENTE, LE PISAMOS LOS TALONES A LOS GRINGOS.

Bajate de esa nube y asimila que el cine venezolano es una BASURA. Hay q hacerlo bueno y el problema recae en las cabezas creativas que son una mas mediocre que la otra:

-directores (no saben delegar, son mediocres y no exigen)
-guinostas (todos creen que saben escribir una pelicula cuando no tienen idea de lo que son los 3 actos, y los que lo saben, dicen que no sirve para nada pq eso es hacer cine hollywood....ignorantes)
editores-solo por saber usar avid o final cut se llaman editores, cuando en realidad, la edicion es algo clave en el proceso creativo. cualquier puede usar final cut, pero saber editar, aqui nadie sabe, solo trabajamos con gente que sabe usar excelentemente esos programas.
directores de fotografia- al final del dia, no sabe iluminar sino planos aburridos.
actores-todo es una novela, pero al final este problema recae por falta de exigencia por parte del director y la basura del guion (de los llamados guinoistas) que recaen en un pupu de dialogo reveladores que no cuentan nada.

Tecnicamente, este pais es como estados unidos y cualquier otro. Eso fue superado hace años. En sets de usa y venezuela tenemos los mismos equipos y los saben usar de igual manera.

como lo digo, el problema esta en la parte creativa. Aqui no hay buenos cineastas todavia, los pocos que saben hacerlo viven afuera o se han ido.

y uds...que opinan. responde carlanga

Grandioso articulo. Un maravilloso aliciente para continuar esta dura labor, pero grata profesión que es la de hacer cine. Saludos y felicidades.