Cómo se convierten en 3D, las películas filmadas en 2D

Alice, en 3D

Sí, filmar en 3D, o formato estereoscópico, es aún muy caro y, sobre todo, muy complicado. Ya todos hemos escuchado o leído la explicación de James Cameron sobre el delicado equilibrio que debe mantenerse entre la espacialidad y profundidad de campo del 3D y el movimiento de la imagen. Cameron decía que, al filmar Avatar, velaba constantemente por ese equilíbrio: en escenas de mucho movimiento o acción frenética, reducía el efecto espacial. Y viceversa.

No es fácil. Y, al parecer, no mantener ese equilibrio te puede meter en problemas. A veces graves: imagínate una audiencia enferma en la sala de cine, algunos mareados, otros vomitando y uno que otro bizco.

Pero también está el problema del costo de las cámaras, diseñadas especialmente para controlar el grado de profundidad del efecto 3D: a mayor distancia entre ambos lentes —distancia interocular—, mayor profundidad (y mayores probabilidades de marear a la concurrencia). Si ya es difícil y complicado filmar en dos dimensiones en el tercer mundo, no quiero ni imaginar la pesadilla que puede ser agregarle una dimensión extra.

Hay sin embargo una forma de alcanzar resultados parecidos en postproducción, aunque no menos caros y dolorosos. Tim burton ha escogido este camino para su Alice in Wonderland, una decisión criticada por Cameron. La revista electrónica Slate ha publicado una detallada explicación sobre el proceso.

No es tan complicado, tampoco. ¿Recuerdan aquel tutorial sobre cómo animar imágenes fijas que alguna vez publicamos aquí? Pues es parecido: se separan en capas diferentes los diversos objetos de la imagen. Se distancia una capa de la otra para fingir profundidad. Luego, por medio de un software, se simula una segunda cámara (o imagen). En esta segunda cámara, se desplazan los elementos de la imagen lateralmente y se rellena el espacio vacío que deja este desplazamiento, por medio de interpolaciones o clonación.

Es un procedimiento igualmente caro y tan complicado como filmar directamente en 3D. Pero al menos, con tiempo, paciencia y 526 chimpancés debidamente entrenados en After Effects, se pueda lograr.

Vía | Gizmodo

Adiós, Holden

Salinger, en una de las pocas fotos que existen

Ayer murió, tan silenciosamente como había vivido por más de medio siglo, J.D. Salinger.

Sirvan las líneas que siguen como una suerte de despedida. Pertenecen a la traducción española de The Catcher in the RyeEl guardián entre el centeno, como le han puesto en nuestro idioma. En ellas, su protagonista, Holden Caulfield, nos cuenta la película que ve en un programa de variedades. Claro, desde las primeras páginas de la novela, Holden nos hace saber cuánto odia el cine (

Cuando acabó la cosa esa de Navidad, empezó una porquería de película. Era tan horrible que no podía apartar la vista de la pantalla. Trataba de un inglés que se llamaba Alec o algo así, y que había estado en la guerra y había perdido la memoria. Cuando sale del hospital, se patea todo Londres cojeando sin tener ni idea de quién es. La verdad es que es duque, pero no lo sabe. Luego conoce a una chica muy hogareña y muy buena que se está subiendo al autobús. El viento le vuela el sombrero y él se lo recoge. Luego va con ella a su casa y se ponen a hablar de Dickens. Es el autor que más les gusta a los dos. El lleva siempre un ejemplar de Oliver Twist en el bolsillo y ella también. Sólo oírlos hablar ya daba arcadas. Se enamoran en seguida y él la ayuda a administrar una editorial que tiene la chica y que va la mar de mal porque el hermano es un borracho y se gasta toda la pasta. Está muy amargado porque era cirujano antes de ir a la guerra y ahora no puede operar porque tiene los nervios hechos polvo, así que el tío le da a la botella que es un gusto, pero es la mar de ingenioso. El tal Alec escribe un libro y la chica lo publica y se vende como rosquillas. Van a casarse cuando aparece la otra, que se llama Marcia y era novia de Alec antes de que perdiera la memoria. Un día le ve en una librería firmando ejemplares y le reconoce. Le dice que es duque y todo eso, pero él no se lo cree y no quiere ir con ella a ver a su madre ni nada. La madre no ve ni gorda. Luego la otra chica, la buena, le obliga a ir. Es la mar de noble. Pero él no recobra la memoria ni cuando el perro danés se le tira encima a lamerle, ni cuando la madre le pasa los dedazos por toda la cara y le trae el osito de peluche que arrastraba él de pequeño por toda la casa. Al final unos niños que están jugando al crickett le atizan en la cabeza con una pelota. Recupera de golpe la memoria y entonces le da un beso a su madre en la frente y todas esas gilipolleces. Pero entonces empieza a hacer de duque de verdad y se olvida de la buena y de la editorial. Podría contarles el resto de la historia, pero no quiero hacerles vomitar. No crean que me lo callo por no estropearles la película. Sería imposible estropearla más. Pero, bueno, al final Alec y la buena se casan, el borracho se pone bien y opera a la madre de Alec que ve otra vez, y Marcia y él empiezan a gustarse. Terminan todos sentados a la mesa desternillándose de risa porque el perro danés entra con un montón de cachorros. Supongo que es que no sabían que era perra. Sólo les digo que si no quieren vomitar no vayan a verla.

Lo más gracioso es que tenía al lado a una señora que no dejó de llorar en todo el tiempo. Cuanto más cursi se ponía la película, más lagrimones echaba. Pensarán que lloraba porque era muy buena persona, pero yo estaba sentado al lado suyo y les digo que no. Iba con un niño que se pasó las dos horas diciendo que tenía que ir al baño, y ella no le hizo ni caso. Sólo se volvía para decirle que a ver si se callaba y se estaba quieto de una vez. Lo que es ésa, tenía el corazón de una hiena. Todos los que lloran como cosacos con esa imbecilidad de películas suelen ser luego unos cabrones de mucho cuidado. De verdad.

Día del cine venezolano: las peras del olmo

Araya, de Margot Benacerraf ha sido restaurada

Noruega es uno de los países más ricos del mundo. Es el tercer exportador de petróleo y ocupa un puesto privilegiado en la lista de naciones con el PIB más alto del planeta. Posee una economía sólida y diversificada. También una larga tradición cinematográfica, cuyas primeras producciones se remontan a los años 20 del siglo XX.

Acaso haya pocos festivales en el mundo que no incluyan alguna cinta Noruega en cada una de sus ediciones. Veamos cuántas presentará la Berlinale este año. el país de Ibsen, cuenta además con un poderoso instituto de cine que financia y promueve sus películas. A principios de la década pasada, una cinta noruega, Elling, estuvo nominada al premio Oscar.

¿Por qué a pesar de que parece poseer las condiciones apropiadas, Noruega no se ha convertido en una potencia cinematográfica mundial, a la par de Estados Unidos o India? Sencillamente, porque el mercado para sus películas no es lo suficientemente grande como para soportar el peso de una industria. Con los costos de producción actuales y los reducidos márgenes de ganancia, ni siquiera Los Estados Unidos o la India tienen suficiente mercado interno para mantener sus respectivas industrias y se han visto obligados a conquistar otros mercados.

El cine noruego se enfrenta a más o menos los mismos obstáculos que el cine venezolano o el cine independiente estadounidense, cuando se habla de crear una industria cinematográfica: no cuenta con suficiente público. Punto. El modelo de negocios de la producción, distribución y exhibición cinematográficas es mucho más complejo que ganar dinero con la proyección en salas. Los productores apenas reciben entre un 15 y un 20 por ciento de las ganancias de taquilla, lo que es insuficiente para amortizar los costos de producción y promoción de una película, por modesta que sea. Los grandes estudios de Hollywood resuelven el asunto con otras fuentes de ingresos relacionados con sus cintas: la venta y alquiler de DVDs, la exhibición en TV por cable y señal abierta, la mercadería relacionada con el film —juguetes, banda sonora, ropa— y, ahora, la venta y distribución vía internet.

La producción, distribución y exhibición en salas es pues apenas una fracción del negocio, una especie de vitrina para los productos relacionados con la película, o el punto de partida para seguir haciendo dinero hasta amortizar costos y obtener ganancias. Y no se trata aquí de que los distribuidores o exhibidores sean los villanos de la película. Simplemente, no es su objetivo principal amortizar el costo de la cinta. Eso es, principalmente, tarea de sus productores. Los distribuidores deben recuperar los costos y sacar ganancias de su tarea, la distribución. En el caso de los exhibidores, lo mismo —tampoco estoy diciendo que se desentienden del asunto, para nada. Cuando se critica el bajo rendimiento de una cinta nacional en taquilla, acso no son sus productores y realizadores quienes más se sienten aludidos. Puede que sus distribuidores y exhibidores se sientan tan aludidos como los primeros.

En ese rígido esquema comercial y con un mercado tan reducido, ¿puede el cine noruego o venezolano aspirar a convertirse en un industria? No sé si los noruegos se lo hayan planteado alguna vez, pero a juzgar por los resultados, me da la impresión de que se han preocupado más por la calidad de sus cintas, que por tratar de hacer dinero en tan adversas condiciones. ¿Resultado? Que la cinematografía noruega es una de las más importantes, prestigiosas y visibles de toda Europa. No parecen haber perdido tiempo tratando de realizar lo irrealizable: una industria de cine noruego.

Creo que la utopía de una industria del cine venezolano tuvo su origen a comienzos de la década del 90 del siglo pasado, cuando se hablaba de reducir la intervención del Estado en la economía, y las políticas de reducción súbita de subsidios hicieron estragos en la industria nacional. Por esos días, la discusión de una nueva ley, le ganó a nuestro cine la antipatía de los medios y de nuestra crítica.

Esa matriz negativa se ha mantenido en la opinión pública venezolana (un fenómeno que no es exclusivo de Venezuela, ciertamente). Y a mediados de la década que acaba de concluir, se vio reforzada cuando nuestro cine pasó a jugar un papel activo en la diatriba y polarización político-proselitista venezolana con el caso de Secuestro Express, la emergencia de la Villa del Cine, el caso Danny Glover, la visita constante de estrellas de Hollywood o el rompimiento de relaciones entre los gremios cinematográficos y el ministerio de Cultura. sin embargo, aunque la diatriba política pareciera haber reforzado la matriz de opinión negativa en una parte del público; por otro lado contribuyó positivamente a ubicar nuestro cine como una de las artes venezolanas más visibles, vivas y polémicas.

Paradójicamente, la matriz de opinión negativa se vio reforzada en una de las etapas más finas de nuestro cine, cuando repuntó nuestra producción —tanto la pública, como privada, semiprivada y la independiente—, varias cintas tuvieron una excelente recaudación en taquilla y buena afluencia de público, otro número importante de cintas fue exhibido y obtuvo premios en importantes festivales internacionales de cine, el público comenzó a reconciliarse con nuestro cine y los medios empezaron a dejar de percibirlo como un adversario.

En esta misma etapa, han aparecido nuevos realizadores con propuestas renovadoras que, poco a poco, han comenzado a sacar nuestro cine del guetto estilístico y temático del compromiso político y su obsesión social. Y otros que, en todo caso, le han dado un vuelco formal y de lenguaje a esos vetustos temas. La tan temida generación de relevo se ha hecho presente y está en vías de afianzarse. El documental criollo también parece haber despertado de su letargo y nuestros clásicos son recuperados para la historia del cine mundial.

Mientras tanto, en Mérida, Lara y Zulia, comienzan a despuntar cinematografías regionales que, así mismo, han sacado al cine venezolano del asfixiante paisaje urbano caraqueño. En los barrios caraqueños, por su parte, se ha originado una singular cinematografía de bajo presupuesto que, valiéndose de las nuevas tecnologías y la democratización de las herramientas de producción, está contando las historias que antes contaban narradores ajenos al barrio.

Finalmente, acaso nunca antes el cine venezolano había generado tantos puestos de trabajo como en la década que acaba de concluir. Tampoco había experimentado un salto cualitativo de tales proporciones: buena imagen, animación digital, sonido 5.1, etc.

No obstante todo lo anterior, la utopía de una industria cinematográfica nacional (sin un mercado lo suficientemente fuerte que la soporte), sigue pesando en el imaginario colectivo como la gran falla de nuestro cine. Pero acaso eso tenga que ver con la mala manía de los latinoamericanos de plantearnos proyectos imposibles para sublimar nuestras debilidades. La verdad es que si no tenemos industria, no es porque no se haya intentado. Sencillamente, no se puede: no dan los números. Si nuestro cine no se ha internacionalizado, es por una razón similar: los argentinos no ven películas venezolanas porque allá se exhibe tanto cine venezolano, como aquí argentino. O noruego. Cuestión de mercado.

Dicho sea de paso, escribo todo lo anterior mientras miro una tabla de Excel con las cifras de recaudación de buena parte de las películas estrenadas en las últimas tres décadas. Y, señores, para el reducido mercado que tenemos y todas las condiciones adversas arriba descritas, que 24 cintas criollas registren una asistencia de más de 100 mil espectadores, sólo no es un número nada despreciable: es casi un milagro y una muestra del esfuerzo descomunal de todos los involucrados en llevarlas a las salas.

Puede que sea hora de pensar como noruegos y ser realistas. Es todo el mercado que tenemos. Es lo que hay. No sigamos pidiéndole peras al olmo. Concentrémonos en hacer buenas películas. Tratemos de ganarnos un nombre en el cine mundial, aumentando nuestra presencia en festivales y premios importantes. No siempre calidad es sinónimo de taquilla y viceversa. Necesitamos arriesgarnos más y diversificar aún más, temas, propuestas y financiamiento. Hace falta financiamiento para propuestas novedosas y arriesgadas, experimentales, que no busquen el favor fácil del público, que renueven nuestro lenguaje y que amplíen nuestras fronteras políticas, morales, culturales e intelectuales. Es el momento de pensar en un cine venezolano 2.0, imaginativo, abierto, libre y transparente, transgresor, menos conservador. Un cine que, más allá de que nos muestre la Venezuela tal y cómo es, nos enseñe a la Venezuela que imaginamos…

Yo sí creo que el cine venezolano no es tan malo como dicen. Yo sí creo que hay motivos para festejar hoy los 103 113 años de nuestro cine. ¡Salud!

¿Y ustedes? ¿Qué opinan?

Apple Tablet, la verdad develada… (actualizado)

Apple Tablet: uno de los tantos diseños conceptuales realizados en Photoshop

Hoy, finalmente, tendrá lugar el evento en el que se se resolverá el misterio: ¿existe realmente el Apple Tablet o se trata de la más grande leyenda cibernética urbana, la madre de todos los rumores relacionados con la compañía de la manzana?

Para quienes hayan estado viviendo en la cueva de Bin Laden, explico: desde hace aproximadamente un año, todo el mundo, en una especie de delirio colectivo cibernético, da por sentado que Apple estaría desarrollando una especie de netbook —una laptop, pero de menor poder y precio, diseñada para tareas simples como navegar, escribir, bloguear y eventualmente, ver alguna película—, con pantalla táctil. Algo así como un iPhone tamaño familiar.

En el pasado, Apple ha negado que estuviera desarrollando una netbook. De hecho, Steve Jobs en persona ha afirmado no estar interesado en ese segmento del mecado de portátiles. Pero entonces se conoció la noticia de la adquisición, por parte de Apple, de casi toda la producción de pantallas táctiles de 10 pulgadas disponible en el mercado. ¡Pum! La red se llenó de rumores, de ideas, de fantasías, de conceptos realizados en Photoshop como el que ilustra este artículo). A la fecha se sabe todo lo que hay que saber sobre un dispositivo que nadie sabe a ciencia cierta si existe o no.

Ayer, el empresario y blogger Jason Calacanis confirmó su existencia y. de paso, reveló algunas de sus especificaciones técnicas: pantalla OLED, cargador solar de batería (¿no es demasiado bueno como para creerlo? Nada más esto sería uno de las más importantes innovaciones en materia de portátiles), sintonizador de HDTV y cable (PVR, TiVo, etc), salida de video, conectividad 3G y WiFi, dos cámara (delantera y posterior), mouse track laterales. Y un sistema operativo basando en el del iPhone. Según publica Applesfera, Calacanis aseguró en su canal de Twitter que formó parte de un grupo de probadores del producto en la fase beta de su desarrollo.

Tal parece que se tratará de un centro de entretenimiento portátil que ampliará las funciones del iPhone. Gracias a incontables aplicaciones ya desarrolladas, en el Apple Tablet se podrá jugar, navegar, leer libros electrónicos (también se ha dicho que Apple ha cerrado tratos con varias editoriales), administrar tus redes sociales, tus emails… En fin, todo lo que haces ahora (y aún más) con tu iPhone, excepto llamadas (no, al menos, hasta la apertura de Google Voice).

En teoría, claro está. Porque aún no se ha confirmado su existencia y a mí me parece extraño que se haya desarrollado un gadget que compite directamente con el mejor negocio de Apple, su iPhone.

Pero por otro lado, si el Apple Tablet llegase a existir, probablemente podría convertirse en una útil herramienta para la realización cinematográfica. Un aparato que podría servir para un montón de cosas, desde leer y escribir guiones hasta editar de audio y video (veremos hoy la aplicación para storyboards que Apple estaría desarrollando?. E, incluso, podría servir de controlador gestual para aplicaciones de escritorio, como el Final Cut Pro o el Pro Tools. Yo, al menos, extraño mucho los días prehistóricos en los que la editar era un acto físico que te obligaba al contacto material con la película. Y sueño con un artilugio o interfaz que me permita editar sobre una superficie de la misma manera en la que Tom Cruise manipulaba imágenes en Minority Report.

Señores de Apple: si hoy no van a presentar un aparato así, ¿tienen pensado desarrollarlo?

Actualización: hace rato concluyó la presentación y, efectivamente, se trataba de una tableta, aunque sin los aditamentos de ciencia ficción de los que hablaba Jason Calacanis. El iPad, que así se llama, no tiene sintonizador de HDTV —ni siquiera de TV a secas—. Tampoco cargador solar —sip, resultó demasiado bueno para creerlo—. Tampoco las dos cámaras ni los dos tracks para pulgares laterales. Calacanis asegura que él estuvo probando un iPad 2.0 que supuestamente saldría al mercado en octubre. A mí me parece más bien que, si alguna vez formó parte de un grupo de beta testers, Apple le dio un prototipo para despistarlo. Ya es muy raro que uno de los bloggers más famosos del mundo, forme parte de una actividad donde el secreto es fundamental. Ahora, Calacanis está sorteando un iPad entre sus seguidores de Twitter.

De resto, creo que puede servir perfectamente para lo que había imaginado. Y más, a medida que vayan apareciendo más aplicaciones. ¿Qué opinan?

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Danza con Yanomami

Un niño yanomami esculpe a un bien dotado Lizot

A principios de esta década, la publicación en The New Yorker de un fragmento del libro Darkness in El Dorado: How Scientists and Journalists Devastated the Amazon, de Patrick Tierny, originó una polémica periodística y académica, tanto en los Estados Unidos como en Venezuela.

La trama del libro tenía como personaje principal al antropólogo Napoleon Chagnon, quien por años estudiara la etnia yanomami en nuestro país. Según el relato, Chagnon había protagonizado un viaje existencial análogo al de Kurtz en The Heart of Darkness y habría terminado enloquecido y confundido con su objeto de estudio. No estaba muy desencaminado.

Chagnon dedicó prácticamente su carrera profesional a estudiar la etnia yanomami y sus conclusiones, acerca de la violencia innata de los humanos, son no menos controvertidas y han sido materia de debates por décadas. una controversia que ciertamente no ha estado circunscrita al ámbito académico exclusivamente. El documentalista y escritor británico Adam Curtis, por ejemplo, le dedica un largo pasaje de su serie The Trap a Chagnon, a quien le otorga el mérito de sentar las bases antropológicas sobre las que se erige el pensamiento neoliberal.

Pero al mismo tiempo, en su libro Tierny denunciaba las prácticas de investigación, supuestamente poco ortodoxas, de médicos, antropólogos, documentalistas y periodistas en comunidades yanomamis venezolanas y brasileñas.

Uno de los episodios más alucinantes tenía como protagonista al aventurero y explorador venezolano Charles Brewer-Carías y su “descubrimiento” de una comunidad virgen de yanomami, en la década de los 80. Periodistas y antropólogos, en helicópteros de la Guardia Nacional y con Brewer-Carías al frente, prácticamente tomaron por asalto la comunidad. Lo que se suponía era un descubrimiento científico, pronto se transformó en un show mediático: micrófonos, cámaras, presentadoras despeinadas y los techos de los chabonos volando por los aires por el ventarrón que levantaban las aspas de los helicópteros.

Tierny vino a Venezuela a presentar su libro y hacer sus denuncias, y curiosmente el asunto se convirtió en un episodio tan mediático como el de Brewer-Carías, aunque más modesto. Fue invitado al parlamento por congresistas de la bancada oficial y entrevistado por buena parte de la prensa nacional.

Pero pronto sus denuncias fueron olvidadas, acaso porque su libro de Tierny tenía algunas debilidades. Por ejemplo, allí donde Tierny hablaba de envenenamiento radiactivo por parte de galenos e investigadores venezolanos; no había otra cosa que un simple procedimiento médico para examinar la tiroides de los indígenas, como pude comprobar mientras hacía la investigación para un reportaje sobre el tema.

No obstante, quizás el talón de Aquiles de la investigación de Tierny era su desconocimiento de la realidad venezolana, fuente de más de un malentendido en el libro. Por ejemplo, confrontado con los argumentos de un dirigente indígena adeco, Tierny desestimó las críticas porque el hombre había sido acusado de corrupción, sin tomar en cuenta que acaso en Venezuela no exista político al que no se le haya hecho la misma acusación.

Pero esta historia está repleta de atrocidades cometidas en el nombre de la antropología, que van más de la simple violación de códigos ético o académicos. Como las acusaciones de paidofilia contra otro antropólogo reputado, Jacques Lizot, némesis catedrática de Chagnon. Dicho sea de paso, si a Lizot se le ha acusado de paidofilia, los señalamientos contra Chagnon no son menos graves: homicidio y hasta genocidio. Se le ha acusado de manipular sus documentales para hacer parecer a los yanomami más fieros de lo que ya son, como en su célébre película The ax fight. Se dice, incluso, que armó a una tribu con machetes y hachas, para que enfrentara a una tribu rival.

Si han leído hasta aquí, quizás estén tan sorprendidos como yo en aquel momento, de lo entretenida —aunque no por ello menos atroz— que podía llegar a ser la antropología. Pues eso mismo le debió parecer al brasileño José Padilha, quien acaba de estrenar en el Festival de Sundance un trabajo dedicado al tema, Secrets of the Tribe, filmado en Brasil y en nuestro país.

Según la descripción del filme en el site del festival, Padilha adopta el enfoque contrario al de Tierny. En vez de sermonear, opta por dejar que los acusados se defiendan y que los indígenas den su propia versión de los hechos. El resultado, siempre según la sinopsis publicada por el festival, es una deconstrucción del legado del colonialismo antropológico, desafía el mito moderno de la objetividad y nuestra noción de “el otro”. Interesante material.

Padilha es uno de los realizadores más interesantes del cine actual. Es el autor del escalofriante documental Bus 174 y de la polémica Tropa de Elite, dos filmes que, desde géneros completamente diferentes, se complementan para brindar un exhaustivo retrato de la violencia latinoamericana.

Secrets of the Tribe | Reseña

(Gracias, Tuki Jencquel)

A propósito del cine guerrilla

Esta noche a la nueve, en El Teatro (Caracas, Venezuela) se realizará el evento Tecnología y video: cortometrajes sin presupuesto. Básicamente, se trata de una conversación con el escritor venezolano, residente en París, Vicente Ulive-Schnell, sobre sus experiencias al rodar sus cortos Permanence y Cold Wave Boy.

Sobre la producción de Permanence, Ulive-Schnell escribió en su blog:

Un grupo de amigos se reunió para tratar de explotar el talento particular de cada quién en un proyecto conjunto. Un escritor, un fotógrafo, un actor y un músico decidieron hacer una película. Pero no tenían plata. Nació “Permanence“. Cuando no tienes dinero, optas por el cine guerrilla: rodar sin permiso, rápidamente y utilizando todos los recursos que puedas conseguir de manera gratuita. Los costos finales, después de sumar el alquiler de algunos equipos (la cámara, una pedorra Sony PDX-10, era prestada), gastos en comida (convencer a la gente de trabajar gratis es difícil; sin comer, imposible) y la escena más onerosa de la película (el bar, donde, al invitar a todos los extra, nos volamos la mitad de presupuesto), fue de 400 euros.

El post en cuestión resulta una lectura interesante para conocer los antecedentes del evento que tendrá lugar esta noche. De este modo, podrás preparar de antemano las preguntas para Vicente. Por ejemplo, si alguna vez llego a trabajar en París, me gustaría tener el teléfono de su editor:

…Alguien me recomendó un editor que vivía al norte de París y podía trabajar gratis. Simpático, el tipo. El único problema es que su trabajo, para hacer dinero, era dealer. Sí, de drogas. O sea, que mi editor estaba o dormido (hasta las 5 pm) o arrebatado (de las 5 a las 10 pm) o haciendo “diligencias” (de las 10 a quién sabe cuándo). Así que renunciamos al editor, nos encerramos a aprender y vimos todos los videos de Final Cut y leímos todos los foros. Juro que si vuelvo a escuchar la vocecita con acento australiano que dice, “introducing Final Cut Studio Prow” (con ese “ow” que hacen ellos), me lanzo al metro.

Tecnología y video: cortometrajes sin presupuesto es una presentación de La Mega, Rumbacaracas y Panfleto Negro.

Haití: cineasta se salva gracias a su iPhone y su cámara fotográfica

El documentalista con su familia

Dan Woolly se encontraba realizando un documental sobre la pobreza en Haití cuando le sorprendió el terremoto que arrasó Puerto Príncipe. El hotel en el que se encontraba se vino abajo y quedó sepultado bajo los escombros, en el lobby.

Malherido, sólo tenía a mano su iPhone y una cámara fotográfica. Una aplicación del iPhone dedicada a los primeros auxilios le ayudó a tratarse las heridas, la fractura en su pierna y el corte en su cabeza. Así mismo, le advirtió sobre el peligro de caer en estado de shock si se quedaba dormido, de modo que programó la alarma del teléfono para que sonase cada 20 minutos. Por otro lado, usó su cámara a modo de linterna para buscar la salida o un sitio seguro y guiarse en la oscuridad con las fotografías que iba tomando.

Acurrucado en el hueco de un ascensor y con las heridas de su pierna y cabeza vendadas, Woolly escribió notas de despedida para su mujer y sus hijos.

Quería sobrevivir pero yo sabía que eso no era algo que podía controlar. Así que decidí que, si tenía que irme, debía dejar algunas notas para ellos.

En su libreta, escribió:

Estuve en un gran accidente. No se molesten con Dios. Él siempre vela por sus hijos, incluso en tiempos duro. Yo aún estoy rezando para que Dios me saque de aquí, pero quizás Él no lo haga. Pero Él siempre los cuidará.

Sin embargo, fue rescatado con vida al cabo de 65 horas.

Vía | Today

Del amor y otros demonios, el trailer

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Hace casi, casi dos años, hablamos de la adaptación de la novela de Gabriel García Márquez, Del amor y otros demonios. Se trata de la ópera prima de nuestra compañera de escuela (de cine), la costarricense Hilda Hildalgo. Hoy, les presentamos el trailer.

Sobre su película, Hidalgo comenta:

Amar es la llama doble del deseo y la compasión. Es fuego que quema y a la vez trasciende, en un sentido místico. Las historias de amor prohibido son puertas a ese misterio insondable.

La novela “Del amor y otros demonios” me cautivó desde la primera vez que la leí recién publicada en 1994. La leí de un tirón y sus imágenes fueron apareciendo como escenas de una película. Me sentí fuertemente atraida por esa historia de amor subversivo y místico a la vez. Capaz de trascender edades y creencias, y de trascender inclusive la muerte.

Cuando miró para atrás, me parece una casualidad y también una causalidad que Gabriel García Márquez me ofreciera la extraordinaria oportunidad de llevar al cine su novela. Pues su historia me resulta cercana, familiar.

Elegí contar la historia de “Del amor y otros demonios” a través de los ojos de una niña. Sierva María, tiene 13 años, vive en la Cartagena colonial y no está dispuesta a obedecer las reglas. Es blanca pero fue criada por esclavos negros. Es solitaria pero está dispuesta a todo, incluso al amor.

La película cuenta de su deseo, su despertar sexual y amoroso. Cuando la muerde un perro rabioso, la Iglesia la acusa de estar endemoniada y encomiendan a Cayetano exorcisarla. La niña y el cura se verán atraidos irremediablemente y sus almas se entrelazarán en esa llama doble que los condena y a la vez los lleva más allá de la muerte.

La sensualidad vital y abierta de Sierva María entra en contradicción con el mundo oscuro e intolerante de la colonia, un mundo inquisitorial lleno de culpa y severidad y deja al descubierto las ausencias y los miedos de quienes la rodean y de un sistema político religioso que se resquebraja. La historia de la niña revela también la historia de una ciudad.

La investigación que realizamos en Cartagena de Indias para la escritura del guión parecía muchas veces la de un documental. La ficción está hilvanada con la Historia de tal forma que a menudo no se distingue dónde empieza una y termina la otra. La casa donde “vivió” Sierva María es la casa del Marqués de Valdehoyos en la calle de la Factoria, con sus 4 patios, sus salones artesonados y sus corredores a contraluz. Abrenuncio, el médico portugués que atiende a la niña ante la sospecha de rabia, se parece asombrosamente a Juan Jose Méndez Nieto, un médico portugués que efectivamente vivió en Cartagena en el siglo XVII. Los descendientes de los esclavos que la criaron, viven hoy en San Basilio de Palenque, a media hora de la ciudad, hablan su propia lengua y han logrado mantener por más de 3 siglos una cultura original y africana.

A través de la historia de Sierva María, se cuenta la historia no oficial de una ciudad. Se desmitfica a los actores de nuestro pasado colonial latinoamericano: esclavos, religiosos, marqueses e inquisidores, retratándolos desde su vulnearbilidad y sus miedos. Es una película intimista. Que permite al espectador internarse en el mundo subjetivo de los personajes y en sus deseos, aun los más prohibidos e innombrables.

Del amor y otros demonios está protagonizada por el español Pablo Derqui, la joven actriz Eliza Triana, los también españoles Jordi Dauder y Joaquín Climent y la neogranadina Margarita Rosa de Francisco, entre otros.

Escrita y dirigida por Hilda Hildalgo y producida por Aliciafilms, será estrada en marzo próximo en Colombia.

Amorcito Corazón y el concepto de la ‘Comedia Bolero’

Póster de Amorcito corazón, de Carmen Roa

Días atrás, cuando publicamos el trailer de Amorcito Corazón, ópera prima de Carmen Roa, hacíamos referencia a un enigmático género (o subgénero): el de la comedia-bolero (por oposición a la comedia romántica).

Hoy, Roa nos ha hecho llegar un texto en el que reflexiona sobre el género en general y sobre la comedia-bolero en particular. Al mismo tiempo, es una meditación sobre su búsqueda como creadora. Interesante lectura:  

Amanda Herrera (Elaiza Gil) es una orgullosa reportera de televisión quien considera indignos los actos desesperados de amor. Para ella, los boleros solamente deben existir en las canciones. Pero en las cercanías del Día de los Enamorados Amanda se lleva una gran sorpresa: es abandonada por Felipe (Reinaldo José Pérez), su amante casado, quien por fin va a tener un hijo con sus esposa (Norelys Rodríguez) y quiere darle una nueva oportunidad a su matrimonio. Amanda tiene que aceptar que por primera vez está enamorada. En la búsqueda de este amor, un verdadero y loco bolero la espera, gracias al cual comprende que los actos desesperados de amor no son indignos, son humanos.

A través de esta historia, “Amorcito Corazón” nos habla de la necesidad de contactarnos con la fuerza poderosa de los sentimientos para tomar conciencia de nuestras heridas emocionales y sanar. En otras palabras, nos habla del amor como un medio para autoconocerse y crecer.

Esta es una de las razones de mi interés en la comedia romántica. A decir del especialista en guión Michael Haugue, las buenas comedias románticas “ofrecen la posibilidad de explorar niveles profundos de conflictos internos, desarrollo de personalidad y tema (…) Y mientras que las películas de acción, las de misterio y ciencia ficción muestran cantidad de valentía física, las comedias románticas fuerzan a sus héroes a desarrollar la valentía emocional necesaria para exponer sus temores más escondidos y sus debilidades. (…) Sólo enfrentándose a la verdad sobre sí mismos serán capaces de crecer y cambiar”.
Sin embargo, en mis historias siempre me ha interesado explorar cómo estos niveles profundos de conflictos internos son motorizados, no por el amor correspondido, sino por el amor imposible. Por la ilusión del amor. Me interesa explorar lo que esta ilusión vuelve capaces de hacer a los seres humanos. “Amorcito Corazón” me brindó la oportunidad perfecta para trabajar estos intereses.

A diferencia de la comedia romántica tradicional, cuya estructura se basa en las pruebas que sufre el amor de la pareja protagónica para que finalmente ésta acepte su destino de estar juntos, en “Amorcito Corazón” no hay pruebas para el amor compartido sino pruebas para la protagonista, Amanda, basadas en todo lo que el amor imposible hace aflorar en ella. Pero dada la importancia del crecimiento interno de la protagonista, “Amorcito Corazón” es también un viaje de madurez. A diferencia de la comedia romántica tradicional, en donde el proceso amoroso entre los protagonistas es la finalidad de la narración, en “Amorcito Corazón” el amor de Amanda por Felipe en vez de un fin en sí mismo es un medio para un fin más alto: aprender que ser humano no es ser indigno.

Es el proceso interior de la protagonista – motivado por el amor no correspondido – la finalidad última de esta narración: Amanda logra por fin ser una adulta emocionalmente, al confrontar sus miedos más profundos con respecto al amor. Como en todo viaje de madurez, el protagonista debe enfrentar algún tipo de “dolor de crecimiento” para convertirse en un ser humano más completo. En “Amorcito Corazón” hay, entonces, risas y amor pero también hay miedo emocional y tristeza. Es decir, “Amorcito Corazón” es una comedia romántica con un componente de drama mayor que lo usual en este género. En realidad, como tantas películas en los últimos años, es una historia de género mixto: una comedia romántica-dramática. Y como lo que impulsa el drama de esta comedia romántica no es otra cosa que el despecho, yo me he permitido afirmar que “Amorcito Corazón” es más que una comedia romántica. Es una comedia romántica de despecho. Una comedia bolero. Muy caribe. Muy al estilo de nosotros. Muy nuestra.

Mi apuesta es explorar emociones y significados a través de historias sencillas, humanas y bien actuadas. Ojalá que con “Amorcito Corazón” haya conseguido, al menos, aproximarme a ello.

Amorcito corazón será estrenada el próximo 12 de febrero, 14 de febrero, Día de los Enamorados, de 2010.

Kay Armatage, cineasta canadiense, dictará conferencias en Venezuela

Cine y globalización, una conferencia imperdible

El próximo viernes 22 de enero de 2010, la cineasta y profesora canadiense Kay Armatage, disertará sobre la manera en la que el cine de Canadá se ha insertado en el proceso de globalización, un tema más que pertinente en tiempos donde las pequeñas cinematografías regionales luchan por hacerse un lugar en el asfixiante panorama de la exhibición mundial.

La conferencia, titulada El cine canadiense en la era de la Globalización tendrá lugar en la sala de conferencias de Postgrado, 1er. piso, de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV. Los cupos son limitados, por lo que hay que confirmar la asistencia a través del teléfono (212) 600.31.63.

Armatage se encuentra en Venezuela invitada por el Festival de Cortometrajes ‘Manuel Trujillo Durán’, que arrancó anoche en Maracaibo (Venezuela) y se extenderá hasta el próximo 28 d enero de 2010.

Armatage viene al país gracias al auspicio del Gobierno de Canadá, a través del programa Comprendiendo Canadá, y como invitada a formar parte del jurado de la décima edición del Festival Nacional de Cortometrajes Manuel Trujillo Durán en la ciudad de Maracaibo, entre el 23 y 29 de enero.

Además de las labores de jurado, Kay Armatage dictará dos charlas sobre el cine en Canadá y su experiencia como curadora internacional del Toronto International Film Festival: el 23 de enero a las 5:00 PM en el Centro de Arte de Maracaibo Lía Bermúdez y el 25 de enero a las 10:00 AM en el auditorio de la Universidad Rafael Belloso Chacín.

Kay Armatage, experta en cine femenino, también es conocida por su larga trayectoria, de más de dos décadas, como programadora del Festival de Toronto y es directora y profesora del Instituto de Estudios Cinematográficos de Toronto.

Así que la lo saben: el viernes 22 en Caracas y el 23 y 25 de enero en Maracaibo. Para que no lo olviden, se los estaré recordando a través del Twitter y de todas nuestras redes sociales.

Festival Manuel Trujillo Durán: se inicia la fiesta del cine en Maracaibo

El afiche con la programación del Manuel Trujillo no tiene pérdida

Con una exhibición de cortometrajes internaciones, acaba de dar inicio la nueva edición del Festival Nacional de Cortometrajes ‘Manuel Trujillo Durán’, uno de los festivales de mayor tradición y trayectoria de Venezuela.

Además de la sección competitiva, donde participan poco más de 90 cortometrajes nacionales, el festival viene cargado de secciones paralelas, conferencias y eventos: desde la muestra de cine underground “Mil metros bajo tierra”, hasta la exhibición de cine indígena; pasando por talleres de guión que serán dictados por Frank Baiz Quevedo y Henry Herrera, charlas con la cineasta canadiense Kay Armatage, encuentros de realizadores, proyecciones y talleres en las escuelas a cargo de la zuliana Patricia Ortega en las escuelas y de cortos infantiles.

Así mismo, los marabinos tendrán el privilegio de ver en estreno dos interesantes filmes venezolanos: la excelente Cheila, una casa pa’ Maíta, de Eduardo Barberena y el policial Muerte en Alto Contraste, del veterano César Bolívar.

Patricia Ortega, además, estrenará en el marco del evento, su nuevo documental: Kataa ou -outa, el 27 de enero en el hermoso teatro Baralt.

El asunto no termina allí. También está programada la exhibición de la película argentina “Todas las estrellas” y una retrospectiva de la obra del realizador merideño Alberto Arvelo. La clausura y premiación tendrá lugar el 28 de enero, Día Nacional del Cine venezolano.

Para quienes deseen seguir a la distancia los pormenores del evento, les recomiendo subscribirse a su canal en Twitter.

Golden Globes Awards 2010, resultados, ganadores

deniro scorsese dicaprio

Robert de Niro y Leonardo DiCaprio entregaron el Cecil B. DeMille a Martin Scorsese

Estos son los ganadores de los Golden Globes Awards:

  • Premio Cecil B. DeMille: Martin Scorsese.
  • Mejor Película: Avatar.
  • Mejor actor, película dramática: Jeff Bridges por Crazy Heart.
  • Mejor actor, comedia o musical: Rober Downey Jr. por Sherlock Holmes.
  • Mejor actriz, película dramática: Sandra Bullock, por The Blind Side.
  • Mejor comedia o musical: The Hangover.
  • Mejor serie de TV, comedia o musical: Glee.
  • Mejor serie de TV dramática: Mad Men.
  • Mejor director: James Cameron por Avatar.
  • Mejor actor de reparto: Christopher Waltz por Inglorious Basterds.
  • Mejor actriz de reparto en serie, comedia o musical o película para TV: Chloé Sevigny.
  • Mejor película extranjera: The White Ribbon, Alemania.
  • Mejor actor, serie de TV, comedia o musical: Alex Baldwin por 30 Rock.
  • Mejor guión de largometraje: Jatson Reitman y Sheldon Turner por Up in the Air.
  • Mejor actriz en mini serie o película de TV: Drew Barrymore por Grey Gardens.
  • Mejor actor en mini serie o película de TV: Kevin Bacon en Taking Grace.
  • Mejor actriz en película, comedia o musical: Meryl Streep por Julie & Julia.
  • Mejor mini serie o película para TV: Grey Gardens.
  • Mejor banda musical: Up.
  • Mejor canción original: The Weary Kind, de The Crazy Heart.
  • Mejor actriz en serie de TV, drama: Julianna Margulis por The Good Wife.
  • Mejor actor en serie de TV, drama: Michael C. Hall por Dexter.
  • Mejor película animada: Up.
  • Mejor actor de reparto en serie de TV: John Lighgow en Dexter.
  • Mejor actriz en serie de TV, comedia o musical, Toni Collette por United States of Tara.
  • Mejor actriz de reparto en largometraje: Monique por Precious.

Haití sigue esperando por nuestra ayuda

El Palacio de Justicia, en ruinas…

A estas alturas, a juzgar por las últimas informaciones, la tragedia de Haití desafía cualquier intento cálculo. Según El País de España, cualquier cifra de muertos es falsa, no existe gobierno y cerca de tres millones de personas se encuentra a la intemperie, muchas ellas heridas y sin posibilidades de atención médica. El gobierno de los Estados Unidos ha anunciado un plan de ayuda para Haití de largo alcance, consciente quizás de que una éxodo de grandes proporciones, desde la isla y hacia territorio americano, ahora es una posibilidad no muy descabellada. El resto del mundo ha acudido presto a brindarle su ayuda a los haitianos, pero nuevamente según la prensa, la distribución de alimentos y medicamentos es lenta, esporádica y desorganizada.

Arnol Antonin, cineasta haitiano, en un correo electrónico, describe la situación en términos apocalípticos. Con el ruido de fondo de las perforadoras y los lamentos de las mujeres que lloran sus muertos, Antonin escribe:

Estamos viviendo una situación apocalíptica. Las tareas primordiales son: recoger los cadáveres de las calles, tratar de rescatar a los supervivientes que todavía están bajo los escombros, dar agua y comida, y evitar una epidemia. La ayuda internacional está llegando lentamente pero la ineptitud de las autoridades hasta ahora es increible y no logran organizar la distribución. Debo decir que la ayuda nunca será suficiente, pero si el estado y los miles de soldados que están aqui no logran crear una estructura, nosotros no estamos en capacidad de hacer sino cosas como las que estamos haciendo: Tenemos en el patio a cielo abierto de nuestra oficina varias decenas de vecinos que han debido dejar sus casas por temor a que se derrumben o que ya se derrumbaron y algunos de nuestros compañeros han perdido las suyas y están abriendo huecos para enterrar muertos.

Mi editor, todavía tiene a su hija de 11 años muerta bajo los escombros de su casa y no logramos sacarla. Como ven la situación supera nuestra capacidad por el momento.

Por su parte, el documentalista Jørgen Leth y su familia, quienes residen desde hace años en Haití, lograron escapar ilesos del terremoto.

Estaba convencido de que moriría. De repente me sentí enfermo y con ganas de vomitar. Entonces, la casa comenzó a mecerse y se nos vino encima. Ahora entiendo la palabra “desastre”. Ahora estamos sobreviviendo con galletas y agua, pero estamos realmente agradecidos de haber sobrevivido.

El veterano realizador danés es famoso en el mundo entero por ser el protagonista de The Five Obstructions, de Lars von Trier. Su hijo, Angers Leth, es el codirector de Ghosts of Cité Soleil.

Cómo ayudar desde Venezuela:

Cruz Roja de Venezuela Dirección: Av. Andrés Bello contiguo a la Universidad Alejandro Humboldt -Caracas- Teléfono: (0212)5780854 Contribuir con: Agua potable, alimentos no perecederos, cobijas, cobertores, mantas.

Cáritas de Venezuela
Recibe aportes materiales y económicos,
Banco Mercantil: Cuenta Corriente Nº: 01050699921699059454.
Banco Provincia: Cuenta Corriente N°: 01080032320100003524.
Rif: Asociación Civil Cáritas de Venezuela: J-30485697-0
Depósitos a nombre de Cáritas de Venezuela.
Centro de acopio: Av. Teherán, (antigua prolongación Av. Páez), 200 metros antes de la UCAB, frente a la Urb. Juan Pablo II, Sede de la CONFERENCIA EPISCOPAL VENEZOLANA, Montalbán, Caracas – Venezuela.

Embajada de Haití
Dirección: Quinta Flor, 59 Av. Rosas-Urban San Rafael de Florida, -Caracas-

Ministerio de Relaciones Exteriores
Dirección: Avenida Urdaneta; El Silencio, Caracas
Teléfono: (0212) 860 0209
Contribuir con: agua potable, alimentos no perecederos, medicinas, leche en polvo, ropa y calzado que serán llevados hasta Puerto Príncipe.
De 9am, a 5pm.

Intermediarte ha publicado un post con enlaces sobre cómo ayudar a Haití desde diversos países de América Latina.

La Vida Loca, de Christian Poveda

Bam Bam y Little One, dos de los personajes principales de La Vida Loca, de Christian Poveda

Vi La vida loca, del trágicamente desaparecido Christian Poveda en la Mostra de São Paulo y, por poco, no me salí de la sala. No es un film violento. No se ven armas, ni hay escenas de acción. Pero el desfile de muertes reales que presenta, registradas con el mismo tono descarnado de objetividad empleado por los noticieros, me impactó profundamente.

Me da la impresión de que no fui el único, a juzgar por la exclamación colectiva que se escuchó en la sala en el desenlace del documental. Creo que ha sido una de las experiencias más estremecedoras que he vivido en una vulgar sala de cine.

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Jim Sheridan, el punk y la estructura de tres actos entendida como un Big Mac

Una cámara en la mano, una cresta en la cabeza

Jim Sheridan, para quienes no lo conocen, es el autor del guión y realizador de unas cuantas películas famosas, como Mi pie izquierdo o El Boxeador. En una entrevista recogida en el libro Guionistas de Cine, de Declan McGrath y Felin Macdermott; el autor irlandés desmenuza el actual sistema de producción estadounidense. y aunque le encuentra grandes valores, como la diáfana claridad de la estructura de tres actros, por otro lado se lamenta de la imposibilidad que existe de tratar en profundidad grandes temas, actuales y pertinentes, sin toparse con problemas de financiamiento. Y lo dice el hombre que escribió y dirigió En el nombre del padre.

Pero Sheridan ve luz al final del túnel. Y la pone nombre a esa luz: punk. Cine punk.

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