Grande… Qué digo grande: enorme.
La Mostra Internacional de Cinema de São Paulo debe ser, sino el más, uno de los más grandes festivales de cine del continente. Este año, en su trigésima tercera edición, participan más de 400 pelÃculas, óperas primas la mayorÃa de ellas. Imposible verlas todas, aunque ganas no te faltan.
Ayer pude ver tres pelÃculas y algunos cortos. La primera cinta fue un dccumental: Videocracy, de Eric Gandini. El filme es una exploración de las estrechas relaciones entre la polÃtica y la televisión. O, en todo caso, de la polÃtica entendida como televisión, como entretenimiento, como farándula; personificada en la figura del presidente italiano y magnate de los medios Silvio Berlusconi. SÃ, estamos hablando del fenómeno de las velinas, de las fiestas y parrandas en la villa Esmeralda de Cerdeña, del chisme farandulero como polÃtica de Estado, de la imagen personal, de la buena imagen, como factor de ascenso polÃtico. Según el documental, Berlusconi creó un sistema casi perfecto en el que la televisión es fuente de poder polÃtico. Y la polÃtica está hecha a imagen y semejanza del estilo de sus medios, basado principalmente en la exposición y explotación y exhibición de jovencitas semidesnudas. La situación descrita en el documental es, sencillamente, alucinante, difÃcil de creer y, me da la impresión, sin paragón alguno: un sistema polÃtico donde un representante de artistas de TV y un paparazzo pueden tener tanto o más poder que un ministro. Gandidi, el director, es un italiano que reside en Suecia.
Luego he visto varios cortos de la colección Momentos de Jerusalén. Se trata de siete cortometrajes de jóvenes palestinos e israelÃes, que exploran las complejidades de la vida cotidiana jerosolimitana, en el contexto del conflicto entre Israel y Palestina. De los que pude ver, me impresionaron particularmente Ghetto Town, de Amber Fares y Avi Goldstein, y Bus de Yasmine Novak. El primero se centra en el movimiento de hip-hop en un campo de refugiados palestinos en el que no entra ni la policÃa, mientras que el segundo, valiéndose de grabaciones telefónicas, un viaje en autobús a través de la ciudad y una cuidada construcción sonora, recrea la vida en una ciudad dividida donde todo parece estar prohibido. Lamenté tener que salirme de esa proyección, pero no me quedó más remedio, pues tenÃa que atender la sesión de preguntas y respuestas del público sobre nuestra pelÃcula Bloques.
Finalmente, en la última sesión de la noche (de las muchas que hay todas las noches) me quedé a ver Still Lovely, de Nicholas Fackler. Protagonizada por Martin Landau, Ellen Burstyn y Elizabeth Banks, cuenta una historia de amor entre dos ancianos en medio de las navidades.
(Les debo los enlaces y las fotografÃas, pues estoy muy limitado con el acceso a la red)
Ver también:
- ‘Bloques’, en la Mostra de São Paulo y en The Auteurs
- Postales de Leningrado, doble premio en São Paulo
- Postales de Leningrado: finalista en São Paulo
- El Tinte de la Fama consigue distribución internacional
- La Mostra premia la carrera de Stallone




y fue alguien a preguntar algo???????????????
No se quedaron muchos para la sesión, pero la sala estaba llena. Anoche fue la última proyección en la Cinemateca, y también estaba llena. Y en ambas, hubo buenos comentarios.
Un abrazo!