Después de Gijón y del Oaxaca Screenwriter’s LAB

Capilla de La Laboral, ciudad de la cultura

Capilla de La Laboral, ciudad de la cultura

Mientras sobrevolaba el Atlántico rumbo a Europa, enlatado en un 747 de AirFrance, temía encontrarme a mi llegada con un continente devastado por la crisis económica, con negocios clausurados, restaurantes desiertos, desempleados dándole de comer a las palomas en los parques y mendigos durmiendo en los portales, arropados con diarios.

Mis peores temores parecieron confirmarse al llegar a Gijón, un sábado por la tarde. Efectivamente, me topé con calles solitarias, las santamarías de los comercios bajadas y un mendigo en una silla de ruedas. Después de arrastrar mi maleta a lo largo de 10 cuadras y mientras rellenaba el formulario de registro, no me contuve y le comenté a la recepción del hotel cómo me había impresionado tanta desolación.

La respuesta de la mujer resultó esclarecedora:

—No es la crisis: es la hora de la siesta.

Como algunos ya sabrán, viajé a Gijón para asistir a la primera edición europea del Oaxaca Screenwriter’s LAB, parte del programa internacional del Instituto Sundance y que está coordinado por las productoras Bertha Navarro (estrecha colaboradora de Guillermo del Toro) y la asturiana Teresa Fernández Cuesta.

Asistí con mi guión Tres Bellezas, una comedia negra sobre la obsesión venezolana con la imagen femenina, la estética, los concursos de belleza y las cirugías plásticas, una historia cuyo primer argumento data de una década atrás. Exactamente, 11 años: debí escribirlo a mediados de 1998. Tres Bellezas fue seleccionado, junto a otros 11 proyectos, de entre 147 proyectos presentados procedentes de América Latina y España.

También fueron 11 los asesores encargados de analizar los textos: Laura Esquivel (autora de Cómo agua para chocolate y La Ley del Amor); Felipe Vega (El techo del mundo), Zachary Sklar (JFK, La Fiesta del Chivo), Martín Salinas (Nicotina, Tiempo Final), Mateo Gil (coautor de los guiones de las películas de Amenábar), Erik Tarloff, Camille Thomasson (Lutero), Sebastián Cordero (Ratas, ratones y rateros, Crónicas), Jesús Regueira (9.99), Edward Pomerantz y Mamoun Hassan (guionista y productor de Machuca y La Buena Vida, ambas del chileno Andrés Wood).

Además del trabajo con los guiones, hubo clases magistrales (Sklar hizo una exposición sobre su trabajo con Oliver Stone –justo en los días en los que Stone presentaba el documental sobre Chávez en Venecia– y Laura Esquivel disertó sobre la violencia y el amor en el cine); y proyecciones de cortometrajes de asesores y talleristas. Estas actividades se realizaron en la Laboral, un enorme edificio franquista, construido en la década de los 40, que alguna vez fue una universidad obrera y hoy es una ciudad cultural. Ah, y también pudimos ver Rabia, la última película de Sebastián Cordero, producida por Bertha Navarro y Guillermo del Toro.

¿Mi balance sobre la experiencia? Positivo. Muy Positivo. A saber:

  • El método de análisis del Sundance Institute está diseñado para eliminar, en lo posible, la subjetividad en el análisis de los textos. Había asistido con anterioridad a otros laboratorios y quizás éste es uno de sus principales problemas: la subjetividad con que son analizados los guiones. Aquí no sucedió.
  • El respeto hacia el texto y el trabajo del guionista. Me ha pasado antes, en otros talleres, recibir críticas tan feroces y subjetivas, expresadas con tan poco tacto que, de no haber tenido la confianza necesaria en mi historia, quizás la habría abandonado a mitad de camino. La escritura es un oficio tan personal y de alguna manera, tan empírico, que se convierte en un camino minado de inseguridades. En este etapa, una crítica mal formulada puede ser fatal.
  • La confrontación con otras miradas, de culturas y países diferentes. Esto ha sido clave para mi historia. A veces, en nuestro empeño por ganarnos el público venezolano, no nos damos cuenta de cuán localistas son nuestras historias: damos por sentado que un espectador extranjero va a entender nuestras particularidades o nuestros modismos al hablar. La verdad es que terminamos escribiendo películas tan locales que terminan siendo incomprensibles hasta para los habitantes del interior del país. Hay películas tan caraqueñas que resultan crípticas para un maracucho o un merideño (y viceversa). De este modo, no sólo la película falla en hablarle a otros venezolanos, sino además incumple con una de las funciones primordiales del cine: dar a conocer tu cultura y tu país, tu barrio, tu realidad al resto del mundo. En el laboratorio pude descubrir hasta qué punto algunos aspectos de Tres Bellezas eran difíciles, cuando no imposibles, de entender para los espectadores no venezolanos (o no caraqueños).
  • Otra cosa importante que pude apreciar es cuánto se agradece una carcajada en medio de la seriedad del cine actual.
  • Que si vas a ir al laboratorio, más te vale que seas un estupendo bailarín de salsa.

Podría seguir, pero me guardaré el resto del balance para publicarlo una vez se decida el destino de Tres Bellezas. Creo que podría ser interesante publicar luego las versiones del guión de antes y después del laboratorio, con algunas de las observaciones de los asesores. Quizás resulte muy didáctico.

Pero, bueno, tengo que esperar a ver qué pasará con el guión…

Related Posts with Thumbnails
Comments have been disabled for this post.
Sort: Newest | Oldest

jajaja no es la crisis es la hora de la siesta. yo creo que en españa pega tanto la crisis pq siguen con sus 4 horitas de siesta....

CARLANGA:

que bien tu experiencia.
con respecto a algunos de tus puntos; yo creo que hay que saber llevar ese localismo. en europa. o bueno mas que todo en italia (que ahora pensándolo es de donde mas me vienen ejemplos) muchas películas y tv films tienen cosas muy propias que a pesar de no saber nada de las costumbres de esa provincia, el hilo de la historia nos revela significados, o no los plantea de tal manera que lo tomamos como común.. no se...

suena interesante el guión... y después de tantos años, que tanto lo has actualizado? con respecto al tema vamos de mal en peor, quizás en tantos años han surgido muchas ideas para irlo engordando no?

y ahora, despues de este laboratorio? sufrio muchos cambios? o simplemente la oportunidad para refinarlo. dejandolo como aquella historia caraqueña que querías contar?

un saludo profesor!

Carlanga, ¡que buena experiencia! y gracias por compartirla de forma tan didáctica y detallada, esperamos las versiones (antes y después) con las comentarios de los asesores, eso debe ser, aún más didáctico todavía.

¡Un abrazo!

jajajaa a mi me paso lo mismo en Salta, y en realidad en toda la provincia argentina donde la hora de la siesta es sagrada. Me acuerdo que tenia que salir corriendo a sacar fotocopias a las 12:57 porque a la 1:00 en punto bajaban todas las santamarias y las callesitas quedan absolutamente vacias hasta las 5 o 6 de la tarde.

Didáctico este post. Lo que dices de la subjetividad lo vivimos quienes hemos convivido con el mundo de la publicidad por un tiempo. Mi más profundo deseo es seguir aprendiendo sobre el tema. Tu experiencia con Tres Bellezas puede enseñarnos mucho. Espero que el resultado de este guión sea el primer lugar para la obra tuya, de un venezolano que nos representa por medio de su creatividad. Pero no obstante, te pido que sigas desglosando esta experiencia en ese tono tan magistral como han sido las dos primeras entregas de la misma. Muy educativas.

Una pregunta: La evaluación es hecha dejando de un lado la subjetividad. Supongo que hay unos valores objetivos que aplican sobre cada guión participante, además de los que ya haz descrito, como por ejemplo el tono tan localista aplicado a alguno de los guiones. Quisiera saber un poco más sobre esos valores. ¿Que hace que un guión se transforme hacia la excelencia?

Saludos.

Muchas gracias por comentar.

Efectivamente, mi idea es seguir compartiendo parte del proceso. De hecho, hay algunos artículos escritos que pienso publicar luego.

Con respecto al LAB, te aclaro que no es que el análisis sea completamente objetivo, pues es imposible. Sólo que no es tan subjetivo comparados a otras experiencias en las que he participado. No hay valores para medirlo, sólo discusión y confrontación.

Por ejemplo, lo del localismo no es que me lo hayan señalado, sino que al discutir el texto, se me hizo obvio que mis interlocutores no entendían muchas cosas (la base del segundo acto, nada menos), por ser muy particulares de Venezuela e inusuales en el resto del mundo. E, incluso, inusuales fuera de Caracas (por eso algunas películas no funcionan tan bien en el interior del país como en la capital).

Eso te obliga a manejar de forma diferente la información, no dar por sentado la comprensión de tu historia. El reto ahora es cómo hacerlo, sin aburrir al público venezolano, mi primer objetivo, contándole cosas que ya sabe.

Muchas gracias por comentar,
¡Saludos!

Que bueno que haya sido tan positiva tu participación en ese laboratorio. Ahora bien, solo había leído por ahí el nombre de tu guión: tres bellezas, pero no me imaginaba el tema al cual se refería.
Personalmente creo que sería importante llevar a la pantalla tu guión, sería ir contra el mundo, sería muy polémico pero llevaría un mensaje que hace mucha falta en los tiempos en que vivimos. Es increible la obsesión que existe por la perfección de nuestro cuerpo y el bombardeo al que estamos sometidos, prensa, revistas, cine, televisión. La mayoría de las mujeres venezolanas y del mundo somos víctimas de una sociedad que solo acepta cuerpos perfectos. Si no estoy errada en cuanto a lo que el tema de tu guión se refiere, pienso que llevaria un gran mensaje a nuestra sociedad, muy controversial si, sobre todo cuando acabamos de tener a nuestra sexta miss universo, pero sería ese granito de arena que todos los comunicadores debemos a la sociedad. Educar, informar y entretener.
Resaltar el valor de la belleza interna.

Gracias por comentar, Eucaris.
Ese es precisamente el tema de la película. No es nuevo ni original, pero llevo bastante tiempo trabajándolo.
¡Un abrazo!
ccm