Creo que esto no es ninguna sorpresa. Cuando el dinero escasea la cultura no es prioridad al lado de la salud o la educaciòn (aunque bien podría considerarse parte de esta última). Ahora bien, si además el recorte le sumamos la inflación de 30% que hubo el año pasado, la verdad es que los recursos reales han disminuido en cifras escalofriantes...