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El guión bueno, el guión malo y el crítico feo

El guionista

De un guión bueno puede salir una mala película. Pero de un guión malo es imposible que salga una buena película.

Creo haber leído la frase, por primera vez, en aquella larga entrevista que François Truffaut le hace a Alfred Hitchcock. Desde entonces, quizás porque quienes lo decían, Hitchcock y Truffaut, eran dos monstruos del cine del siglo XX, tomé la frase como una verdad universal y absoluta: de un guión malo es imposible que salga una película buena.

Pero ¿es realmente así? A primera vista parece una obviedad: ¿cómo puede ser buena una película si su punto de partida es un guión malo? Entonces, un buen guión vendría a ser un requisito indispensable para una buena película. En este caso, ¿tiene razón Guillermo Arriaga cuando afirma que el papel del escritor de la película es mucho más importante que el del director?

No, si le damos el beneficio de la duda a un dicho citado por Hernán Casciari en su blog Espolier:

Suele decirse que, en el cine, si el director es bueno todo lo demás puede ser malo y la cosa funciona.

Esa sí que no la había escuchado, ni leído, y me ha dejado pensando toda la mañana.

Casciari trae a colación el dicho en medio de una polémica con el Pianista del Burdel. El autor de Espoiler había escrito que el guión de Quart, una nueva teleserie de la cadena española Antena 3, era una mierda. El Pianista del Burdel enseguida replicó: ¿cómo podía Casciari saber si el guión era una mierda o no, sin haberlo leído? Casciari hizo entonces un mea culpa y cambió la oración:

…lo que han hecho con el guión es imperdonable…

Además, el famoso blogger, quien es también guionista, prometió no volver a criticar las teleseries españolas que no le gustaran y limitarse sólo a alabar las buenas.

A partir de allí se ha originado una interesante discusión que va del guión a la crítica y vuelta atrás. ¿Hace falta leer el guión de una película para saber si es malo o bueno? Para El Pianista, sí, desde luego que sí. Pregunta entonces un lector: ¿cómo se otorgan premios al “Mejor guión”, sin que los jurados los hayan leído? No obstante, a mí me interesa más la reflexión sobre el papel del director, del buen director, cuando todo lo demás falla: ¿es posible que él solo, con la única ayuda de su talento, pueda hacer fiuncionar una película a pesar de que todo lo demás es malo?

Screenplay: The Foundations of Screenwriting


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44 comentarios en “El guión bueno, el guión malo y el crítico feo

  1. Y en el cine venezolano lo que sobra es el guión MALO. Verdad Novoa? Verdad Elia? Verdad Chalbaud-Santana? Verdad Padrón-Rizquez? Esos guiones deben ser estudiados con detenimiento, en ellos están todos los errores y la falta de imaginación juntas

  2. Existen directores para los que es indispensable un “guión de hierro” para hacer su película, mientras otros, más orientados hacia la libertad creativa, emplean el guión más como la organización de ciertas ideas que vendrán a conformar una historia, o lo que se desea expresar. Hay de todo.
    El asunto es que, a mi juicio, no existe guión perfecto sin alguien que lo interprete correctamente. Los guiones “perfectos” no son nada en sí mismos pues existen en la medida en que un director (y su equipo) los interpreta y los transforma en imagen. Si no, simplemente serían novelas y no cine.
    Yo sigo pensando que un buen guión es un punto de partida deseable, más aún si pisamos tierra y asumimos la terrible carencia de guionistas que existe en nuestro país; yo, por tanto, preferiría dejar las genialidades a los genios, y en nuestro caso (el de una cinematografía en perpetuo arranque) un guión de calidad nos ofrece posibilidades mayores de hacer una buena película.
    Lo del director bueno y lo demás malo es un disparate; es como asumir que un solo talento es capaz de hacer una película, un asunto que de plano es imposible, incluyendo al cine de autor.
    Saludos.

  3. Sin querer entrar en querella con El amigo Giuliano, y el anterior comentarista, no creo que en Venezuela haya pésimos Guionistas, ni malos cineastas. Ni los que han participado en las películas que hemos visto y que recordamos son los todos los cineastas y guionistas que hay en Venezuela, ni en la historia de nuestro cine están todos los que son buenos. Eso gracias al perverso esfuerzo sistemático de desaparecer de la historia de nuestro cine a todos aquellos “outsider” que no coquetearon con las élites ligadas al cine y el espectáculo en su tiempo, como en el caso de Clemente de la Cerda y de Mauricio Odremán, entre otros que podemos recordar ( los que podemos recordarlos).

  4. Por otro lado, insisto en este comentario, que me parece que toda discusión sobre las relaciones entre los críticos y el guión de una película carece de sentido si no toma en cuenta la importancia del Montaje como acción de elaborar un nuevo Guión distinto al propuesto inicialmente por el guionista, y transformado por el director durante el Rodaje.

    Recuerdo que hace muchísmos años asistí a un taller sobre “La Dramaturgía del Cine Documental”, dictado por el Cineasta Rogoberto López, del ICAIC.

    El taller consistía en una exposición por parte del Sr. López, acompañada de una bien nutrida selección de Documentales, con los que el señor López explicaba sus consideraciones sobre la relación entre el guión Documental o Argumental y el resultado final de las películas… de manera muy parecida a la propuesta hoy en día en este artículo.

    Recuerdo que mi única intervención en aquel taller fué una pregunta que hice directamente al Sr. Rigoberto López, en la que le pedí que me explicara por qué no comeentaba nada sobre el montaje en sus análisis de las peliculas terminadas que estaba exponiendo y sus respectivos guiones… A lo que el Sr López respondió que “para ese análisis no consideraba importante el montaje”.
    Recuerdo que de aquel taller, salí con grandes incógnitas, sobre el Capacitador, sobre la formación en el ICAIC, y sobre el Cine latinoaméricano de nuestros días, por que- me preguntaba yo- como podía ser que a alguien se le ocurriera criticar el guión de una película terminada, sin tomar en cuenta las contribuciones que definitivamente realizó el responsable del Montaje para con ese guión y con esa película.

    Haciendo una extrapolación de esa idea en estos días, me gustaría que Carlos Caridad, de ser posible comentara sobre su opinión de la relación existente entre el guión del guionista, el propio guión del realizador y el guión que el montador elabora a partir de la síntesis de estos dos últimos.

  5. Y esta pregunta anterior está cargada ciertamente de malicia… Ya que por la gracias de Dios, o por que Dios es muy gracioso, resulta que tuve en mis manos un buen guión de Carlos Caridad realizado por él mismo en su faceta de Guionista: “La estrategia del Azar”…Que estuve cerca de trabajos profesionales de Carlos Caridad como Director (Se podría decir que “trabajé en la Moviola de al lado de donde estaba él… que a la luz de hoy me parece que significa que este Director, en aquellos días yo consideraba que yo estaba en el patio de atrás… Jejeje), y que estuve cerca de este este Director desde el área de Montaje… ya que fuí aprendiz de Montaje de Marité Ugaz durante el Montaje que esta cineasta realizó de la “Estrategia del Azar”, pelíocula que pueden decargar desde este mismo Blog… Ahora, por este medio, he podido observar trabajos de Caridad ya como montador el mismo, com por ejemplo, su trailer de “postales de Leningrado”, o sus ocntribuciones para con la película de Alejandro García, recientemente estrenada, o sus ocntribuciones para ocn la película de la Cineasta Alejandra Szeplaki “Día Naranja”, de próxima aparición…

    Tal vez La Cineasts Marité Ugaz, el Director y Director de Fotografía Alejandro García Wiedemann, la Cineasta Alejandra Szeplaki.. peudan comentarnos su visión sobre el Montaje y su función en el Cine.

  6. Billy Wilder decía: “Lo más importante es tener un buen guión. Los cineastas no son alquimistas. No se pueden convertir los excrementos de gallina en chocolate”. En eso, creo, que todos estamos más o menos de acuerdo. Por ejemplo, hace pocos días pude ver una película de un director que, hasta entonces, sólo conocía por libros: Mario Bava. El film se llama Kill Baby Kill. Al verla comprobé que la fama del señor Bava no era infundada. La atmósfera de misterio que se deriva de la anécdota está más que lograda y hay planos verdaderamente alucinantes, dignos de análisis…y sin embargo, jamás me atrevería a calificarla cómo una buena película por el simple hecho de que el guión, a mi juicio, es torpe, saturado de diálogos que no hacen sino reiterar y reiterar el misterio que acontece en el pueblo. Igualmente, creo que un buen guión sólo derivará en una buena película sí el director y todo su equipo de colaboradores saben interpretarlo de la manera más adecuada. Quisiera citar un ejemplo cercano: El mismo día de Kill Baby Kill completé mi tanda “Grindhouse” con Ratón en Ferretería de Román Chalbaud (Por si no lo saben, el mismo Chalbaud admite que esta película ha sido su mayor fracaso “artístico”, pues ni la crítica, ni los distribuidores, ni él mismo quedaron satisfechos con el film)…en efecto, creo que se trata de una película bastante mala, pero mientras la veía sentía que su guión,obra de Ibsen Martínez, en realidad, era lo más logrado de todo el conjunto (o quizás lo menos malo)…en este caso específico (una comedia sobre la crisis amorosa de un afamado escritor y productor de telenovelas) creo que lo que falló fueron los actores y el ritmo que Chalbaud le imprimió a cada una de las escenas; había diálogos ingeniosos, pero las malas actuaciones y el ritmo lento estropeaban la efectividad de los mismos. Por eso creo que la calidad de una película no depende sólo de un buen guión o un buen director, sino de absolutamente todos, pero todos, los elementos que entran en juego para materializar un proyecto. Ah, y también estoy de acuerdo con Jesús Odremán. A menudo la gente suele olvidar que en el montaje se “reescribe” la película, atribuyendo aciertos de ritmo y estructura a un guión, cuando en realidad se ha logrado por obra y gracia del montaje (a veces me quedo loco cuando en los extras de los DVD, encuentras no una, ni dos escenas descartadas, sino hasta diez o más)

  7. Que paso Carlos? Tan malo era el guion que te dieron en La Villa que andas reflexionando desesperado sobre si existe alguna manera de evitar el desastre que se te aproxima?

    Es el peso del compromiso que asumio tu generacion. Agarra papa. Mal guion.

  8. Vamos Valjean, me conoces bien para saber que no soy de los que se desespera ni se angustia por una película (mucho menos si es de encargo).

    Sabes bien que para mí que hay cosas más importantes en esta vida, más allá del cine o la política, por las que uno sí se debe desesperar.

    Espera a que la termine y la estrene, sólo entonces juzga, como yo haré cuando termines y estrenes la tuya.

    Por cierto, el próximo 25 de septiembre se estrena el documental sobre Maracaibo. Otro de mis trabajos por encargo. Críticas y comentarios serán bienvenidos.

    Fuerte abrazo

  9. Yo considero que no se pueden desligar las tres cosas. Me parece que es como jugar la vieja: Con tres “O” (Buen director, guión y montador) ganas, mientras que con dos puede que la empates (hagas una película más o menos decente) o pierdas. Puedes sacar una buena película con un mal director, un buen guiòn y un buen montador; o con un buen guión, un mal montador y un buen director;o hasta con un mal guión pero con un buen director y un montador… Pero si no tienes al menos dos de estos, prepàrata a ver las tres “X” en todas las críticas que leas…

  10. ¿Y el Director de Fotografía?
    ¿Y el Director de Arte?

  11. El cine es interdependiente. Todas las partes son importantes. Todas. Hasta el trabajo del señor que limpia el set impacta de alguna manera la obra. La cuestión no radica en cuál es la más importante. Yo diría que el secreto es la coordinación entre todos los involucrados. Sin embargo, si el niño nace muerto (mal guión), no hay ni director, ni montador, ni sonidista que valga. Por eso el papel del guionista es tan importante. Todo lo que viene luego parte de sus ideas. Guión mata todo.

  12. OJO: Cuando digo que “Guión mata todo”, no quiero decir que de buenos guiones nunca haya salido una mala película. Quiero decir que el guión es crucial. Si es malo, lo demás es tratar de arreglar el parapeto.

  13. Aunque lo que voy a decir a continuación no tiene que ver con guión, si no con TODO lo demas…

    “¿es posible que él solo, con la única ayuda de su talento, pueda hacer fiuncionar una película a pesar de que todo lo demás es malo?”

    Terry Gilliam, Lost in la Mancha.

  14. Coño, yo no he visto Lost in la Mancha… pero indudsablemente, Terry Guilliam es el responsable de dos de las mejores películas, según su guión.. que he visto en mi vida: Brazil y 12 MOnkeys

  15. Lost in La Mancha es una especie de making of de El Hombre que mató a Don Quijote. Sus directores son Keith Fulton Y Louis Pepe .En realidad lo que muestra es la tenaz lucha de Terry Gilliam por sacar adelante un proyecto ambicioso, difícil y complejo…y su fracaso en el intento. Más quijotesco imposible. Se las recomiendo.

  16. Gracias Nelson y Susana… la buscaré…

  17. Falso, egotin. Muchas obras maestra se han rodado sin guión. Los mejores documentales de hoy se hacen sin guión. No hay absolutos en el cine. Se pueden hacer buenas películas, con o sin guión.Precisamente, uno de los grandes problemas que tiene el cine nacional, no es la falta de guionistas, es que hay demasiados, y sobrevaloran su papel. El cine venezolano resulta tan falso, tan acartonado, porque está sobreguionado. Por eso el cine más interesante que se hace en Venezuela, es de origen documental.Por eso estoy convencido que el cine de ficción en Venezuela, no tiene futuro. Por mi que los guionistas se tomen un descanso, que dejen de escribir estupideces como PLAN B, y que aprendan la lección de Gus Van Sant en Elephant o en Gerry.

  18. ¿Alejarse del guión Monsalve?
    Cuando hablas de “obras maestras sin guión” asumimos que una obra maestra la hace un maestro ¿cierto?
    Te lo pregunto porque en nuestro entorno no abundan los “maestros” del tipo Gus Van Sant sino más bien los del tipo Penzo, Rísquez y Chalbaud… por no meterme con las nuevas generaciones que, irónicamente ya han “generado” unos cuantos monstricos por ahí. Entonces… ¿Te imaginas a esos genios del 7mo. arte sin un guión? ¿a los viejos y a los nuevos?
    Hermano, y sin ánimo de pelear, cuando afirmas que hay demasiados guionistas (que sobrevaloran su importancia) y que el cine venezolano está “sobreguionado” persigues una quimera, un fantasma que tú quieres creer que existe para regodearte en tu sentencia posterior. Creo que cometes un error de antemano metiendo en el mismo saco a cualquier entidad que se haga llamar guionista.
    De igual modo te pregunto…
    ¿Cómo va a estar sobreguionado un cine que adolece de coherencia en el mismo cuento que pretende echar?
    Insisto; ¿que hay mucho disfraz por ahí que se hace llamar guionista? te lo compro, pero si nos ponemos serios y contamos con los dedos de una mano quienes pueden darse ese caché, te aseguro que nos sobrarán muchos dedos.

    Estimado Odremán, yo sí creo firmemente que en nuestro país hay malos guionistas y peores directores; me parece que conoces bastante bien la historia del cine nacional como para saber que edulcorarla y tornarla en un cuento de hadas de “outsiders” no oculta lo que aquí ha sucedido y sucede. Por otr lado, creo que en lo referente al montador coincidimos; como escribí en mi post anterior, creo firmemente que un film no es el trabajo de un solo talento sino la convergencia de muchos, capaces de interpretar un material que existe previamente en el papel. En este sentido, un buen montador es tan importante como un buen director.
    Saludos.

  19. Leo las reflexiones de Carlanga, y los comentarios de los foristas y llegan a mi cabeza algunas interrogantes. ¿Qué es un buen guión? ¿según quién es bueno un guión? ¿según el crítico, el público, el director, el productor o [email protected] interpretes? Los criterios y perspectivas para valorar un guión como ¨bueno¨ son diversos y su relación con una buena película es compleja y variable. La historia del cine está llena de cineastas que trabajan con guiones referenciales en perpetua evolución, también de cineastas que solo filman con inamovibles guiones de hierro. Desde mi perspectiva el guionista solo puede ser responsable de un buen guión, no es el responsable de un buen film, eso sería entrar en los terrenos del director y sus socios creativos. El director es el alma y cerebro del film, el que orquesta los diversos talentos y los conduce con su visión y liderazgo hacia una buena película. La mayoría de los directores en Venezuela tienen amplias libertades sobre el guión que han de filmar, pueden modificarlo a su antojo, según sus propios criterios, incluso más allá de la visión del guionista. Un buen director puede tomar una historia humilde y convertirla en un gran film, todo depende de su talento y oficio. Imaginen a David Lynch filmando La Sayona o a Tim burton haciendo La Caperucita Roja, Jaja!.

  20. Yo creo que un buen guión es aquel que, independientemente de que cuente mucho, poco o, en teoría, nada, guarde coherencia consigo mismo. Que posea un concepto claro y definido. Elephant, por citar uno de los ejemplos de Sergio Monsalve, funciona entre otras cosas, porque responde a una misma poética y tono, por así decirlo, a lo largo de su desarrollo. Sin embargo, allí hay un guión. Aunque Gus Van Sant haya partido de un manuscrito de 15 o 20 páginas como creo que fue el caso. Yo creo que no hay modelos de guión perfectos o infalibles. Hay películas extraordinarias(Desde Sunset Boulevard de Billy Wilder hasta Toy Story de John Lasseter) que responden paso a paso con los clásicos manuales del cine americano (Syd Field, Linda Seger,Robert McKee) y muchas más que, siguiendo esos mismos lineamientos, se convierten en bodrios tipo Transformers. Y, afortunadamente, también existen las cinematografías y los directores que se desmarcan de este tipo de modelos: EL Gus Van Sant más reciente, Abbas Kiarostami, Bruno Dumont, Lucrecia Martel, etc, etc. Quizás por eso el cine venezolano adolece, en mi opinión, de buenos guiones, porque estos nunca parecen obedecer a un concepto preciso: Entonces, por ejemplo, cuando un tipo quiere hacer una comedia no puede evitar la tentación de colar un comentario socio-político de forma arbitraria (la abuela virgen) o el caso de Habana-Havana dónde el guión comienza con un tono meramente contemplativo y termina, literalmente, como una tragedia griega. Nunca hay coherencia.

  21. Sergio Monsalve,

    Entiendo tu punto. Sin embargo, yo creo que hasta en un documental existe guión. Sin una estructura planificada un documental es caos. Yo si creo que el guión es necesario, aunque coincido que no tiene que ser un ente inflexible u obedecer parámetros clásicos de hierro.

    Nelson,
    Totalmente de acuerdo con tu comentario sobre la falta de concepto.

  22. De acuerdo con todos los que dicen que el cine no depende de una sóla figura. Es sin duda un arte de muchos colaboradores. Pero sin duda, el guión es el punto de partida, es básico y para mí, el punto más importante.

    Un buen guión y un mal director, hacen un bodrio.
    Un buen guión y un mal director pueden hacer una película decente.
    Pero ni el mejor de los directores puede hacer un buen filme partiendo de un mal guión.
    Eso lo dijo Akira Kurosawa.

  23. Desde luego que el documental requiere de un guión. No entendamos el guión (ni en el caso de la ficción ni del documental) como una vaina monolítica e inamovible (aunque haya directores que lo prefieran de esa manera) sino más como la capacidad de organizar un discurso, de dar plasticidad, coherencia y profundidad al tema que sea.
    Si a determinado director no le gusta sentirse atado a un guión entonces que lo llame de otra manera, pero de que es necesario es necesario.

  24. Por cierto…
    ¿Quién más cree que el cine de ficción en este país no tiene futuro?
    ¡No somos nada Señor!

  25. De que es necesario es necesario. Me encanta tu manera de definir, Gemma, porque le das un nuevo significado a la palabra tautología. Supongo que también debes pensar que la figura del productor es necesaria, porque es necesaria, aunque el tipo te robe los reales y le regale trabajo a sus amiguetes desempleados.Eres muy cómico, Gulliano. Primero dices que no hay que entender el guión como una cosa monolítica, y después dices que hay que organizar el tema, darle una coherencia. Ja, ja,ja. Tu no estás hablando de cine, Gemma, tu estás hablando de ingeniería civil. ¿Orden, coherencia? Estás sonando como un profesor de bachillerato.No me fastidies, anda a pedir trabajo al Fuerte Tiuna, para que puedas poner tu orden y tu coherencia en paz. Sólo para llevarte la contraria, me declaro enemigo del orden y la coherencia en el cine, me declaro enemigo de los guiones, de los discursos prefabricados y predeterminados. A mí me interesa un cine salvaje, chico, un cine de anarquía, incoherencia y desorden. Un cine que vaya construyendo su propio significado en la medida en que se produce, no que parta de un significado ya predefinido. Por eso insisto que el cine venezolano de hoy, no me interesa para nada. Lo declaro muerto, aburrido, discursivo, plano, literal, solemne. Y no me vengas ahora con que dentro del desorden también hay orden, o que todo orden es una forma desorden, porque esto tampoco es un libro de autoayuda. Cambio todas las películas guionadas de este año triste del cine nacional, por cualquier minuto del documental “Basta”, donde la coherencia y el orden, al menos como las entiende Gemma, brillan por su ausencia.

  26. Qué interesante conversa. Tranquilo Monsalve todos vimos aquí tu reportaje televisivo sobre el Quijote en Vale Tv…je, je, je…tranqui pana, aquí ya sabemos que todo lo que implique cierta cabeza y un minimun de raciocinio para ti no cuenta y es objeto de descalificación, pareciera que hubieras estudiado bajo los preceptos de la Escuela de Letras de la UCV, 30 años después de su “Renovación”..je, je, je

    El guión es necesario. En algún link de este blog, Otro mas publicó un artículo de Alfonso Cuarón respecto a ese prejuicio con el escribir, que tanto daño le ha hecho al cine latinoamericano. No hay que olvidar que nuestro boom se debió también a que éramos un país con literatura, novelística y teatral (dramatúrgica); no hay que olvidar pelis como:Compañero de Viaje, Cuando quiero llorar no lloro, Los Criminales, La Empresa perdona un momento de locura, país portátil…no sólo perdimos a nuestros escritores sino que para colmo se enquistó un prejuicio negativo (como todos los prejuicios) acerca de ese quehacer, claro ejemplo Monsalve.

    Es importante escribir, es importante investigar y cada disciplina tiene su investigación, su lenguaje y su propuesta, por lo tanto todas las disciplinas son importantes.
    El guión es fundamental es un pre-montaje de la obra. Allí se define incluso la dirección de arte, la puesta en escena…que sufra cambios en el montaje, es muy posible pero mientras más clara tenga uno la idea del mensaje que quiere dar pues, se ahorra un trabajo enorme.

  27. Corrijo, el artículo no es de Alfonso sino de Carlos Cuarón se titula “de guiones, guionistas e indios”

  28. Les dejo estas citas para la reflexión, aunque Carlanga, deberías arriesgarte a publicarlo entero:

    “Es absurda la postura del Congreso de Guionistas Europeos al considerar como autor único de una película al escritor. O se trata de un exabrupto megalómano o demuestra una profunda ignorancia acerca del medio cinematográfico. El guionista, definitivamente, es el autor del guión, en donde crea la historia y los personajes, genera un universo, describe atmósferas y movimientos de escena, escribe diálogos y evoca una multitud de cosas, pero no escoge a los actores ni los dirige, no llama al músico ni le da el concepto a seguir, no selecciona al fotógrafo, ni al director de arte, ni al editor, ni al diseñador de vestuario y los invita a compartir una visión, no grita dos palabras cruciales en el cine: “acción” y “corte”. El guión es pieza medular en una producción cinematográfica, pero no es la única. Un mismo guión dirigido por dos personas distintas daría como resultado dos películas muy diferentes, a lo mejor opuestas. Se quiere ver al director como enemigo del escritor y eso es un error. La autoría de las películas, que tradicional y sindicalmente se le adjudica a los directores, es un asunto banal. Lo importante son las películas.
    En un cine donde lo que proliferan son directores de industria y guionistas formulaicos –ambos genéricos intercambiables–, el concepto de autoría está profundamente devaluado. Es admirable el cine personal; es lamentable el cine de autor. En todo caso, lo que debería desaparecer es el llamado “crédito de vanidad”, ese que dice “una película del director”, porque resulta una reiteración: es obvio que creativamente el director orquestó toda la producción para lograr su visión, pero las películas son de todos los colaboradores.”

    A. Cuarón

  29. Corran!!!!!!!!!! A Farruco se le ocurrió una idea para un Guión

  30. Por allí mencionaron a la escuela de Letras de la U.C.V…. y bueno como varios socios de la Cooperativa pasamos por allí, les dejo esta reflexión hecha e mis tiempos de paseante de bibliotcas:

    recuerdo que este divertimento lo hice en Meridiano TV, una tarde… y pese a que mis compañeros estaban totalmente de acuerdo con el paro… bueno, de alguna manera les divirtió, y por ello no me entraron a peinillazos… digo yo

  31. Ahora…. recuerdo que en aquellos días, la conjunción de tres libros y dos películas me hicieron reflexionar un poco sobre estos temas que estamos tratando. El primero de los textos es una novela de Jack London: se trata de “El Lobo de Mar”, y en ella, London se transforma en un literato universitario que acompaña a un capitán de terrible Carácter en un viaje por el mar… En el que el literato describe su admiración por el titánico personaje, al ver como el Capitán no desiste de su empeño, inclusive cuando todos los marineros lo abandonan y queda solo en el puente, gobernando con una mano el timón y con la otra las velas en una tormenta… Por supuesto, esta novela no describe sino los dos polos de la personalidad del mismo London. del que sabemos que un Daimónico marinero, afecto a la literatura, como el manco de Lepanto.

    Recuerdo que esta novela me impactó, por que el personaje del capitán me recordaba mucho a algunos directores con los que había tenido el gusto de trabajar… en especial a mi hermano, por su titánica manera de gobernar a los técnicos a base de mano dura… Y por supuesto, el capitán también referencia al propio capitán Ajab, de Moby Dick de Mellville… Texto que también refleja “el deber ser” del hecho cinematográfico. Por que resulta que para mi, cada película es una invitación de un capitán para emprender un viaje n océano de incertidumbre… con una tripulación de Marineros Piratas, Bucaneros y Filibusteros, en una vieja nave de velas… Y el Director, debe ser ese Capitán, que tiene la cultura necesaria para deambular por las cortes y obtener financiamiento de los monarcas…. pero que puede sacarle el corazón del pecho vivo de un marinero o un técnico que pretenda sabotear un rodaje… Y ciertamente, en este universo de corsarios y planes de rodaje… no cabe la figura de un literato frágil y delicado, que al ver un jimyjeeb o unos HMi le de un ataque de tos alérgica… a lo sumo, aquí solo cabe uno tal como Alexander Exquemelin, el escribano de Barbarroja… con las bolas para agarrar un sable y un mosquete para abordar un rodaje. Lobo de Mar y Moby Dick trajeron un tercer libro… medio autobiográfico de Ray Bradbury… en este texto, el autor de Crónicas Marcianas y Farenheith 451 narra su experiencia como autor del Guión de la versión que John Huston realizara de la obra de Melville en los 50. Bradbury cuenta que Huston lo llevó seis meses a vivir en Irlanda, “creo”, para que la lluvia, las cervezas, las golpizas en los “Pub” y las bicicletas en la carretera, ayudaran al guionista a entender el carácter y temple del personaje de Ajab y de sus marineros… Por supuesto, Huston no hizo reflejarse en su Ajab, y quizás la película “Cazador Blanco, Corazón Negro, dirigida y protagonizada por Clint Eastwood, da cuenta de esto.
    De esta conjunción de textos y películas me ha quedado claro que los guionistas de CINE, en ningún caso pueden ser unas mamis… aunque sean gevitas. por que, de otro modo son invitablemente aplastados…

    Ahora, lo otro que puede pasar en por aquí es que algunos están viendo el asunto del director, el guionista y los marineros desde el punto de vista de René Fasbinder en su Querelle… de ser así, bueno, ya saben lo que les aguarda…

  32. Hola Jesús, pequeña corrección: la película de Eastwood, White Hunter Black Heart retrata los días previos al comienzo del rodaje de The African Queen. En realidad, lo que cuenta es cómo la obsesión de Huston por cazar un elefante (si mal no recuerdo) retrasó el rodaje y casi vuelve locos a los miembros del equipo.

    El libro de Bradbury al que te refieres es Green Shadows, White Whale, que hace lo propio con el rodaje de Moby Dick (también dirigida por John Huston). Fácil confundirse porque Bradbury decidió escribirlo después de leer las memorias de Katherine Hepburn sobre la filmación de The African Queen y decidió ponerle un título parecido al libro de Peter Viertel (autor de White Hunter Black Heart).
    Fuerte abrazo.

  33. gracias Carlos… pero si se entendió en mi comentario que cazador blanco, corazón negro trataba sobre la novela de Bradbury… fué por un descuido mio, por que no fué lo que quise decir… lo que quiería comentar es que la película de Clint Eastwood refleja en gran medida la personalidad de John Huston, y que este director también se reflejó en su Moby Dick, en la personalidad de su Capitán Ajab.

    Y que a algunos guionistas o directores les tocará ir a la farmacia a comprar vaselina, según el caso.

  34. Jesús, ya, ahora te entiendo. El Ajab obsesionado con matar a la ballena blanca, era el mismo Huston obsesionado con matar un elefante. Muy interesante observación. No me había dado cuenta de eso.
    Un abrazo.

  35. “A mí me interesa un cine salvaje, chico, un cine de anarquía, incoherencia y desorden.”
    Yo sí decía, cara seria…
    ¡No seas ridículo Monsalve!
    ¿Cómo te dicen tus panas?
    ¿Sergio “Wild at Heart” Monsalve?
    ¿Quién es y dónde está ese “salvaje” que ama el cine anárquico?
    ¿Eres tú detrás de tu teclado o acaso se trata del “salvaje” de los programitas de Vale TV?
    ¡Ah! Es allí donde vuelcas todo ese espíritu libre de convenciónes, orden y coherencia…
    Claro… eso es.
    Tú no eres divertido Monsalve, lo que eres es un carajito malcriado, llorón, de esos que se cagan para que los papás le paren bolas.
    A ver… un berrinche…
    “Lo declaro muerto, aburrido, discursivo, plano, literal, solemne.”
    ¡Pareces un loco de Lídice!
    “Yo, Claudio”
    “Yo, Napoleón”
    “Salve Monsalve”
    Mucho antes de escribir que me parece necesario el guión porque sí, había justificado mi afirmación pero evidentemente “Salve Monsalve” no te interesa ser “coherente” ¡Ah verga! ¿Fue por eso que respondiste así no?
    Con razón, o mejor dicho, sin razón y sin coherencia ¡mucho menos orden!
    ¿Qué es lo que vas a hacer para sellar tu “declaración de muerte del cine nacional” Monsalve? ¿Algo loco, libre y… salvaje?
    Puedo sugerirte ponerte un pañal (a lo Flea) pararte frente a Miraflores y cagarte encima; así quedaría claro tu punto.
    ¡Saludos!

  36. ¡Ah Monsalve!
    Te faltó escribir que por hablar de coherencia soy “decimonónico” otra de tus muletillas favoritas, repetidas hasta el hartazgo en este blog.
    PAX

  37. Si… fíjate como son las cosas, que hoy cayó en mis manos un artículo de Borges, que interrumpió mi lectura de “Utopiá”, de Santo Tomás Moro… El texto se llama “Anatumia de mi Ultra”, y pertenece a una antología de Fundayacucho: “manifiestos, proclamas y y polémicas de la vanguardia literaria hispanoamericana”…

    Lo curioso es ante estas cosas es ver como la literatura y la idea buscan su propia solución de continuidad y correlación, y que estas no están limitadas, ni por el curso temporal que nos aprisiona a los humanos, ni por el soporte que recoge esas ideas, o que utilizamos para expresarlas… por que fué antes de las 8:00 am que comenzamos esta disertación sobre Jonh Huston, Bradbury, Eastwood, Jack London y el Capitán Ajab… y luego, durante una larga deposición matutina encuentro a Borges diciendo que:

    “…De paso, es curioso constatar que los escritores autobiográficos, los que más alarde hacen de su individualidad recia, son en el fondo los más sujetos a las realidades tangibles, (Verbigracia Baroja). Solo hay, pués, dos estéticas: las estética pasiva de los espejos, y la estética activa de los prismas. Ambas pueden existir juntas…”

  38. La serie es mala con co… Yo esperaba que al menos cuidarán más los detalles. Coincido ocn lo de la edición. No sé quien la produce, al estar Joseph Maria Pous en el elenco pensé que era la misma gente de Policias y creí que al menos en ese aspecto seguirían con la linea de las ultimas tres temporadas de Policias qeu la edición y el ambiente estuvieron muy bien. En fin que compite además con Hermanos y detectives que sin ser la ostia al menos la dupla protagonista funciona muy bien y es bastante fresca, no he visto la original pero esta no está tan mal.

    Sobre los tópicos, yo cada vez creo menos en ellos, eso de buen director, buen guion, bla bla, es tan relativo como una opinión personal

  39. feminista dijo: “En algún link de este blog, Otro mas publicó un artículo de Alfonso Cuarón respecto a ese prejuicio con el escribir, que tanto daño le ha hecho al cine latinoamericano”

    ni me acordaba, pero igual les dejo el link

  40. me divierte pensar en un cine sin guión… sergio hará arepas sin masa…
    claro, arepas anárquicas….

  41. monsalve es el mismo inepto que escribe criticas en los periodicuchos?

    ya veo por que te da miedo escribir guiones. aprende a leer y a escribir primero. no tiene sentido lo que dices. yo creo que eres un resentido.
    yo si valoro mucho a los guionistas. pienso es un trabajo duro y respetable.

  42. Hola muchachos, estoy viendo que discuten este interesante tema.

    Deben saber que el guión es un estado transitorio, una forma pasajera destinada a metamorfosearse y a desaparecer como la oruga que se convierte en mariposa. Cuando la película existe, de la oruga solo queda una piel seca, inútil ya etsrictamente destinada al polvo. es un objeto efímero que no está concebido para durar, sino para desaparecer, para convertirse en otra cosa. Objeto paradójico: de todas las cosas escritas, el guión es la que contará con el menor número de lectores, acaso un centenar, y cada uno de eos lectores buscará su propio interés: el actor un papel, el productor un éxito, el productor ejecutivo un itinerario ya definido para el establecimiento de un plan de trabajo.
    Sólo el realizador, que la mayoría de las veces ha contribuido a la composición del objeto, lo leerá por completo, volviendo constantemente a él como a un puesto de socorro, donde debe encontrarse todo, un recordatorio sin fallos que a veces se denomina la Biblia.

    El guión no es una simple redacción literaria, el guión es ya una película.
    El guionista es, por necesidad, mucho más un cineasta que un escritor.

  43. Pues el guión cinematográfico es la primera forma de una película, debe imaginarse, verse, oírse, componerse y por ende, escribirse como una película. Y cuanto más presente esté la película en lo escrito, cuanto más incrustada, precisa, entrelazada, lista para el vuelo como lo está la mariposa, que posee ya sus órganos y todos sus colores bajo apariencia de oruga, más oportunidad tendrá de ser fuerte y viva la alianza secreta -y casi maternal en todo caso parental- entre lo escrito y la película.

    Eso quiere decir más o menos, que un guionista debe tener unas nociones lo más precisas posibles del montaje. Un guionista que se negase a adquirirlas y se limitase a una actividad estrictamente literaria renunciaría a una parte de sí mismo.

  44. Cuando el guionista (o los guionistas) y el director trabajan juntos desde el principio, la película tiene todas las oportunidades de evitar el clásico divorcio entre el guión (la película soñada) y la realización (la película posible. Y cuando el guionista y el director están convencidos uno y otro del interés de su trabajo, están evidentemente mejor equipados para convencer a los que toman las decisiones.

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