
Acaban de ser estrenadas dos películas venezolanas, Maroa y Miranda —les debemos los enlaces: ninguna de las dos tienen páginas web ni fichas en la IMDB—, la última con mejor suerte en taquilla que la otra. Según boletines de prensa, Miranda habría igualado a Superman Returns en recaudación de taquilla. Otra película venezolana viene en camino, Elipsis, y aun antes de su estreno, ya ha levantando un pequeño polvorín en este blog.
Por otra parte, el Centro Nacional Autónomo de Cinematografía acaba de cerrar el plazo de recepción de proyectos para una nueva convocatoria.
Eso, sin contar a la Villa del Cine y a la distribuidora Amazonia Films. De modo pues que el cine venezolano pareciera estar saliendo de la postración en la que vivió en los últimos años. No obstante, aún subsisten muchos problemas.
A partir de esta semana, publicaremos una serie de artículos sobre los problemas que, a nuestro juicio, continúan afectando al cine venezolano.
Cualquier sugerencia es bienvenida.
